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Ímpetu contra los plásticos: investigaciones recientes exponen el rol de los supermercados en la contaminación por plásticos

Escrito por Dr. Joseph Mercola Datos comprobados

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Historia en Breve -

  • La contaminación por plástico es uno de los mayores desafíos que enfrentamos actualmente, ya que el mundo produce más de 381 millones de toneladas de plástico al año; alrededor de 8 millones de restos llegan al océano todos los días
  • Las investigaciones recientes estudian el envasado de alimentos como una de las mayores fuentes de contaminación por plástico alrededor del mundo
  • Dos de los supermercados más grandes de Canadá son grandes causantes de la contaminación por plástico, ya que obtienen productos de proveedores que utilizan demasiada cantidad de plástico en sus envases para alimentos; así mismo ningún comerciante tiene grandes planes para reducir la contaminación por plástico
  • La investigación demuestra lo difícil que es comprar productos sin plástico cuando acude a los principales supermercados; sin embargo, un supermercado del Reino Unido eliminó el plástico en 10 semanas y sus ganancias se incrementaron
  • Los países de occidente han enviado sus desechos plásticos para ser reciclados en países más pobres con menos regulaciones ambientales sobre el procesamiento y eliminación de estos materiales

La amenaza inminente de la contaminación por plástico es uno de los mayores desafíos que enfrenta actualmente la humanidad. Cada año, se producen más de 381 millones de toneladas de plástico alrededor del mundo, por lo que no es extraño que los desechos terminen en nuestros suelos, lagos, ríos y océanos, así como en el cuerpo de los seres humanos y la vida silvestre.

La capacidad de duración del plástico es lo que lo ha vuelto popular para ser utilizado en tantos productos. Pero, su resistencia y durabilidad también evitan su posible descomposición en el medio ambiente. Se estima que una botella de plástico podría tardar 450 años en descomponerse en un entorno marino, mientras que el hilo para pescar puede tardar 600 años.

Pero, incluso entonces, en realidad nunca desaparece. Simplemente, se descompone en pedazos más pequeños que pueden persistir en el medio ambiente para siempre.

Estos pequeñas partículas de plástico, comúnmente conocidas como microplásticos, podrían ser consumidos por peces y otras especies marinas. Con el tiempo, pueden causar mucho sufrimiento si el plástico se acumula en sus cuerpos.

Como en el caso de una ballena que se encontraba desnutrida y muriendo en la costa de Noruega, la cual tuvo que ser sacrificada, una autopsia reveló que había 30 bolsas de plástico y una gran cantidad de residuos de envases de plástico en su estómago e intestinos, lo que le ocasionó dolor y obstrucción.

Los microplásticos, que se bioacumulan en la cadena alimenticia y finalmente son consumidos por los seres humanos (una persona promedio ingiere alrededor de 100 partículas de plástico al año, tan solo por consumir crustáceos), puede causar muchos problemas de salud en las personas. Al igual que en el medio ambiente, el plástico tampoco se descompone en el cuerpo humano.

Además, se sabe que muchas de las sustancias químicas utilizadas en la fabricación de plásticos podrían causar trastornos en el desarrollo embrionario, desequilibrios hormonales y expresión génica, daño en los órganos; así mismo se han relacionado con la obesidad, enfermedades cardíacas y cáncer.

Una de las mayores fuentes de contaminación por plástico es el plástico desechable de los envases para alimentos.

Una investigación realizada por programa “Marketplace” de la cadena televisiva canadiense CBC News estudió el rol que desempeñan los supermercados en la contaminación por plástico, ya que la mayoría de los productos alimenticios son empaquetados en envases de plástico tóxicos que no son biodegradables.

El reportaje de Marketplace está disponible solo en inglés

¿Por qué es tan difícil comprar productos sin plástico?

El anterior reportaje “Why Buying plastic-free groceries is so hard” (Por qué es tan difícil comprar alimentos libres de plástico) presenta a dos familias y sus posturas hacia el plástico (una familia trata de evitarlo, y la otra no) cuando se trata de comprar alimentos.

Las dos familias acordaron participar en un experimento social donde cambiarían de lugar para saber cómo era vivir desde otra perspectiva en el tratamiento de la contaminación por plástico.

Alrededor del 95 % de lo que compramos incluye algún tipo de envoltura de plástico, indicaron Jessica y Jonathan, quienes tienen un pequeño niño llamado JJ.

La pareja vive en el extremo norte de Toronto, Canadá, donde compran en No Frills, una cadena de supermercados propiedad de Loblaw Inc., una cadena de supermercados canadienses con tiendas ubicadas en las provincias de la Columbia Británica, Alberta, Ontario y Quebec.

En el reportaje siguen a la familia por los pasillos del supermercado local No Frills mientras compran alimentos, y se enfocan particularmente en la cantidad de productos que están empaquetados en plástico.

La pareja, que hace sus compras dos veces por semana, dice que solían utilizar bolsas reutilizables, pero ya no lo hacen. "Nunca llevamos bolsas reutilizables", dice Jessica. "Antes lo hacíamos, pero luego dejamos de hacerlo", indicó Jonathan. "Nos volvimos flojos", señaló Jessica.

Los países occidentales desechan su problema plástico en las naciones más pobres

El plástico es más barato y cómodo, indicó la pareja, y tienen razón. Los supermercados y sus proveedores dependen del plástico porque es barato y duradero. Pero, decir que es "barato" es relativo. Los costos reales del plástico desechable en la salud humana y ambiental son descomunales, y la carga de ese costo se distribuye de forma desigual.

Con frecuencia, algunos de los productores de plástico más grandes del mundo envían sus desechos para ser reciclados en otros países.

Tanto los Estados Unidos Como Canadá, al igual que muchos otros países, enviaban grandes cantidades de desechos plásticos a China, que los compraban, reciclaban y producían nuevos productos. Pero el año pasado, China anunció que ya no aceptaría las importaciones de desechos plásticos en un esfuerzo por proteger el medio ambiente y la salud humana.

Desde 1991, casi la mitad de los desechos plásticos del mundo eran enviados a China. Desde que China decidió que ya no quería ser el "basurero del mundo", los expertos han indicado que podría haber un estimado de 111 millones de toneladas de plástico para el 2030, sin un lugar donde desecharlos.

Los Estados Unidos, Gran Bretaña, Alemania, Japón y México se encontraban entre algunos de los mayores exportadores de desechos plásticos a China.

En vez de lidiar con sus propios desperdicios, muchas naciones occidentales han desechado (literalmente) su problema plástico en otros países con poca o ninguna regulación ambiental sobre el procesamiento y eliminación de estos materiales.

En los primeros seis meses que China prohibió las importaciones de desechos plásticos, casi la mitad exportada por los Estados Unidos para su reciclaje fue enviada a Tailandia, Malasia y Vietnam. John Hocevar, director de la campaña “Oceans” de Greenpeace USA, señaló:

"En vez de responsabilizarse por sus propios desechos, las empresas de los Estados Unidos han explotado a otros países en desarrollo que carecen de las regulaciones para protegerse.

Cuando una persona promedio coloca un pedazo de plástico en un contenedor [para reciclaje], asume que será reciclado, y no que será enviado a China, o ahora, al sudeste de Asia, donde posiblemente será incinerado o terminará en un basurero".

El reportaje muestra imágenes exclusivas proporcionadas a CBC News Marketplace por Greenpeace sobre la acumulación de montículos de residuos plásticos en Malasia. Las imágenes son recientes y fueron tomadas alrededor de una hora de las afueras de la capital de Malasia, Kuala Lumpur.

Entre estos montones de desechos plásticos se encontraba oculta basura plástica de algunas de las tiendas y supermercados más populares de Canadá, incluyendo una bolsa de Sobeys, una bolsa de leche de la lechería Scotsburn de Nueva Escocia, una bolsa de pan de hamburguesas de Ben's Bakery y una bolsa de semillas para aves de una empresa en Ontario.

Lo más irónico de las empresas canadienses que desechan su basura en el extranjero —en lugares como Malasia— es que la publicidad que utilizan no sugiere que están involucrados en una práctica tan destructiva para el medio ambiente.

Uno de los comerciales más populares de Sobeys lleva el eslogan "Delivering you the future". Uno de los anuncios de Scotsburn indica "Our products meet our family". Estos eslóganes agradables (y engañosos) convencen a los consumidores de que les importa la salud de las personas. Pero, no es así.

Los consumidores necesitan más opciones sin plástico en los supermercados

El reportaje vuelve a mostrar a las dos familias, quienes acordaron cambiar de lugar para saber cómo se vive desde otra perspectiva en el tratamiento de la contaminación por plástico.

Sofía, Nick y su hija, Lyla, también de Toronto, hacen todo lo posible por vivir un estilo de vida sin desperdicios. Intentan ser conscientes sobre los desechos que generan a diario.

Sofía compra alimentos una vez a la semana en supermercados locales que evitan el desperdicio y venden alimentos a granel. Intenta reducir de forma consciente sus desechos al utilizar bolsas de tela para productos, así como bolsas reutilizables y otros recipientes para almacenar alimentos.

El cambio de estilo de vida es difícil para Sofía, ya que se siente extremadamente ansiosa por tener que comprar alimentos empacados en plástico.

A Jessica y Jonathan, que tienen la tarea de comprar alimentos que no están envueltos en plástico, se les dificulta aún más. Cuando se trata de comprar leche para su bebé, la pareja se percata de que tienen que comprar más leche porque viene en envases más pequeños, pero también es más costosa.

Ambas familias están de acuerdo en que se necesitan más opciones sin plástico. Entonces, ¿por qué los comerciantes no las proporcionan?

Los principales minoristas como Loblaws, son parte del problema, lo que significa que también son parte de la solución. En vez de criticarlos por sus acciones, CBC News Marketplace contactó a Loblaws y Sobeys, y les preguntó sobre qué planeaban hacer para reducir la cantidad de envases de plástico.

Ninguno de los minoristas fue tan comunicativo. Sobeys nunca emitió un comentario y Loblaws se dirigió a ellos por medio de un informe de responsabilidad social corporativa, en el cual tampoco mencionó ningún plan para disminuir la cantidad de envases de plástico.

Entonces, CBC News Marketplace intentó contactar a ambos minoristas en muchas otras ocasiones, pero ambos se negaron a reunirse y hablar sobre los desechos plásticos. Sin embargo, sí encontraron un comerciante que habló sobre este tema, uno que podría convertirse en un ejemplo para todos los demás supermercados.

El reportaje encontró una cadena de supermercados local llamada Thornton's Budgens, en Londres, Inglaterra. Según indica, al igual que en Canadá, tampoco se reciclan muchos de los desechos plásticos en el Reino Unido.

Pero, los consumidores están cada vez más preocupados por utilizar empaques respetuosos con el medio ambiente que por el precio… y las tiendas han empezado a reaccionar en consecuencia.

Budgens, uno de los primeros en el mundo en establecer un área libre de plástico, cuenta con más de 2000 productos que no están envasados en plástico. Y lo que es aún más impresionante es que la tienda pudo lograr el cambio en tan solo 10 semanas.

Este supermercado local del Reino Unido eliminó el plástico en 10 semanas

El propietario de Thornton’s Budgens, Andrew Thornton, dijo que decidieron actuar contra la contaminación por plástico simplemente porque podían hacerlo.

"Si nosotros, como operadores de una tienda, con muy pocos recursos, podemos hacer esto en 10 semanas, qué no podría lograr una tienda como Loblaws si destinara todos sus recursos.

Estamos destruyendo el planeta, y para mí, el plástico se ha convertido en un símbolo de los errores que hemos cometido en la sociedad moderna. Así que, tomamos medidas porque podríamos hacerlo. Sentimos que podíamos hacer una diferencia".

Los productos que fueron afectados por la prohibición plástica de la tienda incluían desde productos frescos hasta huevos, pescado, pan, queso y alimentos envasados.

Incluso, la tienda vende tocino sin plástico que es empaquetado en papel y utiliza una película de celulosa a base de plantas como alternativa al plástico que parece y funciona como el plástico, pero no lo es y además es biodegradable, lo que significa que puede ponerlo en sus alimentos o junto con los desechos del jardín, por lo que volverá y fertilizará los suelos de la Tierra.

Budgens no solo brinda su apoyo para frenar los desechos plásticos, sino que también ha obtenido mayores ganancias. "No nos propusimos hacerlo por razones comerciales, pero ha habido un beneficio comercial", indicó Thornton.

Para lograr su objetivo, la tienda trabajó con Frankie Gillard del grupo ambiental A Plastic Planet, quien indicó que los grandes supermercados tienen la capacidad de lograr que las marcas importantes cambien sus métodos de empaque por otros más sostenibles.

"Básicamente, deben decirles, 'tienen que hacerlo, o de lo contrario evitaremos sus productos'. Tienen el poder de beneficiar o perjudicar una marca. Así que, por supuesto que tienen la capacidad de indicar cómo se deben empaquetar los productos".

Supermercados canadienses Loblaws y Sobeys se niegan a hablar sobre los desechos plásticos

Dado que ni Loblaws ni Sobeys fueron muy abiertos sobre su postura en cuestión de desechos plásticos. CBC News Marketplace instaló una tienda afuera de una de las tiendas minoristas en Toronto para iniciar un intercambio diferente. Se acercaron a los compradores cuando salían de la tienda y les pidieron que evaluaran sus compras.

Encontraron muchos envases de plástico. La mayoría de los artículos en todas las bolsas de los compradores estaban empaquetadas en plástico, pan, queso, sushi, carne y fruta. El equipo de filmación cambió todo el plástico por empaques más respetuosos con el medio ambiente, al colocar galletas en frascos de vidrio, vegetales en bolsas de tela, y las frutas y carne en recipientes de vidrio.

El equipo de filmación llenó dos bolsas de basura grandes con plástico tan solo al interceptar las compras de siete compradores de Loblaws; el resultado fue similar en Sobeys. Los clientes de Loblaws y Sobeys indicaron para CBC News Marketplace que querían otras opciones para comprar productos sin plástico y que los minoristas importantes deberían tomaran medidas para hacerlo posible.

Finalmente, Loblaws emitió una declaración sobre los "cambios incrementales" que ha realizado hasta el momento, incluyendo la venta de cápsulas de café compostables de una sola porción, eliminación de microperlas en los productos para el cuidado personal de su propia marca y hacer que los clientes pagaran por sus bolsas de plástico. Pero claro que, aún podría hacerse mucho más.

Cuanta mayor conciencia haya sobre la contaminación por plástico, más empresas tomaran acciones para hacer cambios. Recientemente, diversas empresas, entre ellas Unilever, Nestlé y PepsiCo, anunciaron la introducción de envases reutilizables para ciertos productos, en un esfuerzo por eliminar el plástico desechable. Vox.com informó que:

“A partir de mayo, los desodorantes Axe y Dove de Unilever vendrían en recipientes de acero recargables, que se espera tendrán una duración de ocho años.

PepsiCo comenzará a vender el jugo de naranja de Tropicana en botellas de vidrio y ciertos sabores del cereal Quaker estarán en contenedores de acero. Häagen-Dazs, propiedad de Nestlé, los venderá en latas recargables de acero inoxidable.

El champú Pantene de Procter & Gamble estará en botellas de aluminio, y su detergente de la marca Tide se venderá en recipientes de acero inoxidable”.

Este cambio es importante porque si realmente queremos frenar la contaminación por plástico, debemos dejar de utilizar plástico… y no solo tener la esperanza de que sea reciclado.

Tan solo se recicla una pequeña porción del plástico

Los plásticos pueden, y deben, ser reciclados, pero un análisis realizado en 2017 reveló que no se recicla la asombrosa cantidad del 91 %. Según informó National Geographic:

"La producción de plástico en masa, que comenzó hace tan solo seis décadas, se ha acelerado tan rápidamente que ha generado 8300 millones de toneladas métricas—y la mayoría de estos productos desechables terminan en la basura.

De hecho, es una cantidad inconcebible. Incluso, los científicos que se propusieron realizar el primer conteo mundial de cuánto plástico se ha producido, desechado, quemado o tirado en basureros, se horrorizaron por la magnitud de las cifras...

De los 8.3 mil millones de toneladas métricas que se han producido, 6.3 mil millones de toneladas métricas se han convertido en desechos plásticos.

De eso, solo el 9 % ha sido reciclado. La mayor parte —79 %— se ha acumulado en basureros o se deteriora en el medio ambiente natural como desperdicios. Esto significa que, en algún momento, gran parte de esto termina en los océanos: el basurero final".

El reportaje de “Marketplace” termina enviando un poderoso mensaje a los supermercados. Sofía, un miembro de familia que está consciente de los desechos plásticos, dijo que las empresas deberían escuchar lo que quieren sus clientes. "Apoyo su negocio. Entonces, apoye mis principios", indicó.

Para obtener más información sobre cómo reducir los desechos plásticos, visite el sitio web trashisfortossers.com (disponible solo en inglés), donde obtendrá una guía para principiantes sobre cómo vivir sin desperdicios.