Ponencia de 12 minutos sobre cómo revertir la diabetes

Escrito por Dr. Joseph Mercola Datos comprobados

nutricion diabetes alimentacion

Historia en Breve -

  • En una sencilla presentación de 12 minutos ante el Parlamento del Reino Unido, Zoe Harcombe, Ph. D., quien pasó años investigando las pautas alimenticias relacionadas con la nutrición y obesidad, demuestra brevemente cómo errores científicos promueven las tasas cada vez mayores de diabetes y otras enfermedades que son impulsadas por la alimentación
  • El mal sustento científico de las directrices sobre alimentos en los Estados Unidos y Reino Unido fue evidenciado en su tesis doctoral y en el trabajo de siete equipos alrededor del mundo que analizaron 40 estudios sobre la relación entre las grasas y la mortalidad, y no encontraron evidencia de las recomendaciones resultantes para reducir el consumo de grasas
  • El tratamiento actual para la diabetes tipo 2 (la insulina) puede aumentar su riesgo de desarrollar enfermedades cardiovasculares (que incluyen derrame cerebral, ataque cardíaco y enfermedad vascular periférica), insuficiencia renal y más
  • Las elecciones que tome en su alimentación, ejercicio, sueño y hábitos de ayuno tienen un impacto significativo en su salud, intolerancia a la glucosa, resistencia a la insulina y riesgo de diabetes

La diabetes tipo 2 es curable y la cura es gratuita. Según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés) de los Estados Unidos, en el país más de 100 millones de adultos viven con diabetes o prediabetes. La diabetes fue la séptima principal causa de muerte en 2015. En un comunicado de prensa de 2017, la Dra. Brenda Fitzgerald, directora de los CDC, declaró:

“Aunque estos hallazgos revelan algún progreso en el tratamiento y prevención de la diabetes, todavía hay demasiadas personas con diabetes y prediabetes en los Estados Unidos.

Más de un tercio de los adultos en Estados Unidos tienen prediabetes, y la mayoría no lo sabe. Ahora más que nunca, debemos intensificar nuestros esfuerzos para reducir la carga de esta grave enfermedad".

Si bien es un objetivo loable, la realidad es que la enfermedad tiene su origen en la resistencia a la insulina y en un sistema de señalización deficiente de la leptina. En otras palabras, es promovida por la alimentación y la cura se encuentra disponible para todas las personas que deseen cambiar sus hábitos alimenticios.

Por desgracia, la solución no es una consideración a hacer después de ser diagnosticado con diabetes, que es por lo que la comunidad médica comienza el tratamiento con medicamentos.

Los médicos de formación convencional siguen dando información nutricional errónea que proviene del programa ChooseMyPlate del Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA, por sus siglas en inglés) o del programa Eatwell Guide del Reino Unido. Eatwell Guide del Reino Unido.

En una presentación de 12 minutos ante el parlamento del Reino Unido Zoe Harcombe, Ph.D., demuestra brevemente cómo errores científicos promueven las tasas cada vez mayores de diabetes y otras enfermedades que son impulsadas por la alimentación.

La ponencia se encuentra disponible solo en inglés

Los errores científicos detrás de las pautas alimenticias

Las consecuencias que enfrentan quienes siguen las recomendaciones alimenticias existentes son trágicas debido a que su mal sustento científico distorsiona la información y desencadena una epidemia mundial.

Tal como Harcombe señala en su ponencia ante el Parlamento del Reino Unido, el cuerpo humano es incapaz de producir proteínas y grasas esenciales por sí solo. Sin embargo, no hay carbohidratos esenciales.

Una declaración del Capítulo 6 de las Cantidades Alimenticias de Referencia para la Energía, Carbohidratos, Fibras, Grasas, Ácidos Grasos, Colesterol, Proteínas y Aminoácidos, señala que: "El límite inferior de carbohidratos alimenticios compatibles con la vida parece ser de cero, siempre que se consuman cantidades adecuadas de proteínas y grasas".

Harcombe ha pasado años examinando e investigando las pautas alimenticias relacionadas con la nutrición y obesidad. En su presentación, analiza los resultados de su tesis de Ph. D. donde analiza ensayos controlados aleatorios que promueven el consumo de grasas alimenticias en el régimen alimenticio de los Estados Unidos y el Reino Unido.

Señala que cuando una alimentación a base de productos naturales tiende conformar 15 % de proteína y las normas limitan la grasa total al 30 %; por definición, el resto será conformado por carbohidratos.

Cuando su cuerpo requiere nutrientes esenciales de proteínas y grasas, pero no de carbohidratos, la pregunta es: ¿Por qué la madre naturaleza pone las grasas y proteínas esenciales, que no se producen en el cuerpo, exactamente en alimentos que son perjudiciales?

El análisis de los hallazgos no respalda las recomendaciones alimenticias

Harcombe estudió los ensayos que motivaron nuestras recomendaciones alimenticias y planteó la cuestión de que, si esos ensayos se reevaluaran hoy en día, ¿acaso se harían las mismas recomendaciones?

Ella y su equipo no encontraron diferencias entre someter a las personas a una intervención alimenticia con grasas frente al impacto en la mortalidad por todas las causas o en el desarrollo de enfermedades coronarias.

Curiosamente, el equipo también encontró que todas las pruebas involucraron menos de 2500 hombres que ya habían sufrido un ataque cardiaco. Los ensayos no incluyeron mujeres ni personas con problemas de salud. Sin embargo, los resultados de estos ensayos cambiaron las pautas nutricionales para más de 220 millones de personas en Estados Unidos y más de 55 millones en el Reino Unido.

Después, ella y su equipo preguntaron cuál era la información revelada en investigaciones realizadas después de 1977, y encontraron que sigue sin haber evidencia científica que respalde las pautas que limitan la grasa alimenticia. Otros siete equipos alrededor del mundo también estaban realizando parte de esa misma investigación.

Estos equipos evaluaron 40 estudios individuales. Solo tres de los 40 estudios demostraron consecuencias debido al consumo de grasas. De esos tres, cierta grasa trans tuvo un impacto negativo y dos provenían de los equipos que básicamente revisaron sus propios hallazgos.

Sin embargo, después de que los dos estudios fueran sometidos a una prueba de sensibilidad, los resultados no se mantuvieron sólidos. En esencia, ninguno de los 40 estudios evaluados demostró que la grasa total o saturada se relaciona con las enfermedades cardiovasculares, mortalidad o incidentes cardíacos.

El sitio web de Eatwell Guide del Reino Unido indica: "Eatwell Guide le muestra qué cantidad de nuestros alimentos en general deben provenir de cada grupo de alimentos para llevar un régimen alimenticio saludable y balanceado. No es necesario lograr este equilibrio en cada comida, sino obtener el equilibrio justo en un día o incluso una semana".

En el análisis de Harcombe de nuevas recomendaciones, descubrió que cuando se asignó la cantidad de calorías a cada porción de las guías y menús publicados, se observó una alimentación deficiente en términos nutricionales y los porcentajes de carbohidratos estaban aún más alejados que los de recomendaciones anteriores, al pasar del 55 % a 65 % del consumo diario.

Cómo comprender la diabetes tipo 1, tipo 2 y el síndrome metabólico

Antes de continuar, es útil aclarar rápidamente las diferencias entre la diabetes tipo 1 y la diabetes tipo 2, y los términos síndrome metabólico y prediabetes. Aunque todos los cambios en la alimentación con el fin de revertir la diabetes son similares (excepto el tipo 1), ayudan a comprender el proceso.

El efecto de la intolerancia a la glucosa se puede medir a través de los niveles de glucosa en la sangre en ayunas, la tolerancia oral a la glucosa o un A1c.

Prediabetes — No hay síntomas claros de prediabetes, por lo que es posible que ni siquiera sepa que la tiene. Es un término que se usa para describir una fase temprana de resistencia a la insulina la cual se conoce como alteración de la tolerancia a la glucosa.

La prediabetes se suele diagnosticar con un nivel de azúcar en la sangre en ayunas de entre 100 y 125 miligramos por decilitro.

Síndrome metabólico — A medida que progresa la resistencia a la insulina, si presenta tres o más grupos de síntomas que son desencadenados por la resistencia a la leptina a la insulina, se produce un diagnóstico de síndrome metabólico.

Estos síntomas incluyen niveles elevados de triglicéridos, bajo HDL, aumento en su nivel de glucosa en la sangre, presión arterial y cantidad de grasa abdominal.

Diabetes tipo 1 — La mayoría de las personas con diabetes tienen el tipo 2. Solo alrededor del 5 % tiene diabetes tipo 1, la cual puede presentarse a cualquier edad. Solía denominarse como diabetes juvenil, aunque en realidad hay más adultos con diabetes tipo 1 que niños que la padezcan.

En la diabetes tipo 1 el cuerpo no produce insulina. En la diabetes tipo 1 el cuerpo no produce insulina. La diabetes tipo 1 puede ser provocada por una enfermedad autoinmune en la cual el sistema inmunológico destruye las células que producen insulina en el páncreas.

A menudo se le llama diabetes insulinodependiente y una nueva investigación ha obtenido la cura varias veces en estudios con animales. Sin embargo, el trabajo en humanos no ha sido tan exitoso y varias alternativas están siendo sometidas a ensayos clínicos.

Diabetes tipo 2 — También se le conoce como diabetes no insulinodependiente, su páncreas continúa produciendo insulina, pero no puede usarla de forma adecuada. De hecho, esta es una etapa avanzada de la resistencia a la insulina que por lo general se desencadena por una alimentación alta en azúcares y carbohidratos.

Si bien cualquier persona puede desarrollar diabetes tipo 2, está en mayor riesgo cuando padece sobrepeso, es sedentario, tiene familiares con diabetes tipo 2, antecedentes de síndrome metabólico o es mujer y sufrió diabetes gestacional.

La diabetes tipo 2 no es solo una enfermedad crónica

Aunque millones padecen la enfermedad, la diabetes no debe considerarse como un riesgo inevitable de la vida. La diabetes plantea riesgos importantes a corto y largo plazo, pero la buena noticia es que con el tratamiento correcto se pueden evitar por completo.

Aunque la medicina convencional se enfoca en administrar medicamentos, para controlar su diabetes lo único que necesita es un simple cambio de estilo de vida. Como la diabetes a menudo se desarrolla de manera gradual, es posible que no note que tiene un nivel alto de glucosa en la sangre y esto puede causar un daño grave. Las complicaciones a corto y largo plazo pueden incluir:

Síndrome hiperglucémico hiperosmolar no cetósico (HHNS)

Neuropatía diabética: periférica, autonómica, proximal y focal.

Retinopatía que conduce a la ceguera.

Enfermedad de Alzheimer (diabetes tipo 3)

Cataratas

Hipoglucemia

Infecciones bacterianas y fúngicas cutáneas

Enfermedad vascular periférica

Discapacidad auditiva

Depresión

Nefropatía diabética

Insuficiencia renal

Presión arterial alta

Gastroparesia

Enfermedades cardíacas

Derrame cerebral

La insulina podría acelerar su riesgo de morir

En un esfuerzo por controlar el alto nivel de azúcar en la sangre, la terapia con insulina puede estar causando más perjuicio que beneficio. Un estudio publicado en el JAMA Internal Medicine concluyó que la terapia con insulina en pacientes con diabetes tipo 2, en especial personas mayores de 50 años, no siempre compensa las desventajas.

En un reporte del Medical News Today, John S. Yudkin, coautor del estudio y profesor emérito de medicina del University College de Londres, comentó:

"Cuando las personas sienten que la terapia con insulina reduce su calidad de vida en aproximadamente 3 a 4 %, eso supera cualquier posible beneficio obtenido por el tratamiento en casi todas las personas con diabetes tipo 2 de alrededor de 50 años".

Medical News Today dio este ejemplo de lo que el autor quiso decir. Si una persona con diabetes tipo 2 comienza a usar insulina a los 45 años y reduce su A1c en un 1 %, podría experimentar 10 meses más de vida saludable. Sin embargo, los autores estiman que para alguien que comienza el tratamiento a los 75 años, la terapia puede brindar tres semanas de vida adicionales.

Creen que esto hace que se deba cuestionar si vale la pena someterse a tratamientos con pastillas o inyecciones y posibles efectos secundarios durante 10 o 15 años. Otro estudio reciente hizo que los investigadores se preguntaran si la terapia con insulina podría estar desactualizada, al indicar lo siguiente:

“Aunque varios estudios previos proporcionaron resultados contradictorios, la mayoría de los grandes estudios observacionales demuestran fuertes vínculos dependientes entre la dosis de insulina inyectada y un mayor riesgo CV [cardiovascular] y mortalidad.

Es claro que la insulina provoca aumento de peso, hipoglucemia recurrente y otros posibles efectos adversos, incluida la hiperinsulinemia iatrogénica.

Este exceso de insulinización por el uso de inyecciones de insulina le predispone a inflamación, aterosclerosis, hipertensión, dislipidemia, insuficiencia cardíaca (IC) y arritmias.

Estas relaciones respaldan los hallazgos de las evaluaciones a gran escala, lo que sugiere que la terapia con insulina tiene un menor perfil de seguridad a corto y largo plazo que el de muchas otras terapias antidiabetes T2".

La ciencia tiene la respuesta para revertir la diabetes tipo 2

En la presentación de Harcombe ante el parlamento del Reino Unido, señala que la Salud Pública de Inglaterra formó un panel para recomendar lo que sería la Eatwell Guide y de los 11 representantes, solo un caso no presentaba conflicto de intereses.

Algunas de las organizaciones representadas eran el Institute of Grocery Distribution, la Fundación Británica de Nutrición y la Association of Convenience Stores.

Parte de los miembros de la Fundación Británica de Nutrición incluyen a Nestlé, Kellogg's, PepsiCo, McDonald's y British Sugar. En su petición al Parlamento, Harcombe hace dos solicitudes para el futuro de la Eatwell Guide y otra para los pacientes, y plantea lo siguiente:

  • No basar las pautas en el macronutriente que no necesitamos y que los diabéticos no pueden digerir.
  • No permitir que la industria de los alimentos chatarra establezca nuestras normas
  • Ofrecer alternativas a los pacientes. Hay tres formas científicamente comprobadas de poner la diabetes tipo 2 en remisión. Los pacientes deben tener ambas opciones alimenticias: Pocos carbohidratos y pocas calorías.

Prevenir y tratar la resistencia a la insulina, la resistencia a la leptina y la diabetes tipo 2 requiere de un poco de atención en sus elecciones alimenticias y planificación nutricional. Sin embargo, lo aplica poco a poco, se trata de implementar hábitos sabrosos, satisfactorios que dan lugar al aumento de energía y facilitan el control del peso.

En mi artículo anterior: “Cómo revertir la diabetes tipo 2, por qué la insulina podría acelerar la muerte y otros aspectos ignorados”, encontrará explicaciones sobre las grasas, proteínas, ejercicio y cómo el sueño y el ayuno intermitente podrían ser las opciones simples que ha estado buscando.

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