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Los medicamentos más novedosos para la artritis reumatoide exhiben riesgos similares, ¿quizás sea el momento de cambiar a opciones naturales?

Análisis escrito por Dr. Joseph Mercola Datos comprobados

artritis reumatoide

Historia en Breve -

  • Por lo general, la artritis reumatoide se aborda con algunos de los medicamentos más peligrosos existentes. El tipo más novedoso de fármacos AR son los medicamentos "biológicos" llamados inhibidores de TNF-alfa. Si bien, estos medicamentos se promocionan de manera enérgica, aún generan preocupación sobre su seguridad. Sus posibles efectos secundarios graves incluyen infecciones y cáncer
  • Un análisis de seguridad sobre tres inhibidores de TNF-alfa, Humira, Enbrel y Remicade, demuestra que, en relación al riesgo de muerte, no hay diferencia entre los tres medicamentos
  • Un protocolo de AR sin medicamentos revisado, actualizado y basado en el tratamiento de AR del Dr. Thomas Brown, generalmente puede lograr una tasa de mejoramiento del 60 al 90 % en la mayoría de los pacientes con AR
  • Los aspectos importantes de este protocolo de tratamiento incluyen modificaciones alimenticias, dosis bajas de naltrexona, optimizar los niveles de vitamina D, astaxantina, probióticos (de preferencia en forma de alimentos fermentados) y ejercicio regular

La artritis reumatoide (AR) es una enfermedad autoinmunológica, inflamatoria y crónica que afecta a alrededor de 1.5 millones de personas en los Estados Unidos, y la mayoría son mujeres. La AR afecta a un poco más de 53 mujeres por cada 100 000, en comparación con casi 28 hombres por cada 100 000.

A diferencia de la osteoartritis, que es una enfermedad articular degenerativa, la artritis reumatoide es una enfermedad autoinmunológica que ocasiona que el cuerpo empiece a fallar; es decir que, el sistema inmunológico comienza a atacar las articulaciones, lo cual provoca dolor, deformidades y pérdida de movilidad significativa.

Como resultado, por lo general la AR es tratada con medicamentos muy agresivos. De hecho, los medicamentos utilizados para la AR son algunos de los más peligrosos que existen en el ámbito médico. Es común suministrar dosis altas de prednisona, así como de inmunosupresores y agentes anticancerígenos, para tratar el dolor intenso e hinchazón.

Hay una clase más novedosa de fármacos para abordar la AR, los medicamentos "biológicos", llamados inhibidores de TNF-alfa, que se venden bajo las marcas Humira, Enbrel y Remicade. Si bien, estos medicamentos se promocionan de manera enérgica, aún generan preocupación sobre su seguridad.

Un r análisis de seguridad sobre estos tres medicamentos demuestra que, en relación con su riesgo de muerte, no hay diferencia entre los tres medicamentos. Según indica Health Day:

“[…] El equipo de Simard compiló información sobre pacientes de artritis reumatoide que iniciaron el tratamiento entre 2003 y 2008. De esos pacientes, más de 1600 comenzaron a tomar adalimumab (Humira), a alrededor de 2700 se les recetó etanercept (Enbrel), y más de 2000 comenzaron el tratamiento con infliximab (Remicade).

211 pacientes murieron durante el estudio de cinco años. Pero los investigadores no hallaron diferencia en las tasas de mortalidad entre los tres fármacos”.

Los efectos secundarios potencialmente graves de estos medicamentos incluyen infecciones y cáncer. Con riesgos como estos, tal vez sea el momento de probar métodos más naturales y holísticos para prevenir y tratar esta dolorosa enfermedad.

El primer paso es abordar la alimentación

En lo personal, he tratado más de 3000 pacientes con síntomas de artritis reumatoide en mi clínica, lo cual es más de 10 veces la cantidad que un típico médico familiar trataría en toda su carrera. Por lo cual, considero que cuento con suficiente experiencia en el tema.

Mi protocolo para el tratamiento de la artritis reumatoide ha ayudado a miles de pacientes con AR a lograr su remisión, y uno de los factores esenciales que mejoró drásticamente la tasa de respuesta fue la modificación alimenticia.

Este aspecto del programa es de suma importancia. Es un componente absolutamente esencial del protocolo AR. Por sí solas, las siguientes directrices generales pueden ayudar en gran medida a reducir drásticamente el riesgo de desarrollar cualquier tipo de problema relacionado con la inflamación crónica:

  • Elimine el azúcar/fructosa y la mayoría de los granos
  • Optimice su microbioma intestinal al consumir probióticos o vegetales fermentados de alta potencia
  • Consuma alimentos sin procesar, de alta calidad, orgánicos y, si es posible, cultivados localmente
  • Coma alimentos lo menos procesados posible
  • Consuma grasas omega-3 de origen animal de alta calidad, como el aceite de kril

Este enfoque para tratar la AR muestra una probabilidad de mejoramiento del 60 al 90 %

El curso natural de la artritis reumatoide (AR) es bastante notable, ya que menos del 1 % de los pacientes con AR tienen una remisión espontánea. Algunos signos de discapacidad ocurren entre el 50 y 70 % de las personas en los cinco años posteriores al inicio de la enfermedad, y la mitad deja de trabajar en el curso de los siguientes 10 años.

Este pronóstico devastador es lo que hace que esta novedosa forma de tratamiento sea tan emocionante, ya que tiene una probabilidad mucho mayor de ser exitosa, en comparación con el enfoque convencional.

Mi tratamiento para AR original se basó en un protocolo desarrollado por un médico reumatólogo disidente, pero muy respetado, el Dr. Thomas Brown, quien murió en 1989, poco después de que empecé a implementar su enfoque.

La primera vez que escuché sobre el protocolo del Dr. Brown, que se centra en la eliminación del micoplasma con antibióticos, fue en 1989 cuando lo vi en el programa 20/20 de la cadena ABC. Esto fue poco después de la presentación de la primera edición de su libro, The Road Back.

La forma en que aplico el protocolo del Dr. Brown ha cambiado significativamente desde que comencé a implementarlo. Al principio, seguí rígidamente el trabajo del Dr. Brown con modificaciones mínimas; el único cambio que hice fue cambiar la Tetraciclina por Minocin.

Creo que fui uno de los primeros médicos que recomendaron el cambio a Minocin y, ahora la mayoría de las personas que emplean su protocolo utilizan Minocin. Después de aplicar el enfoque antibiótico durante los primeros 10 años, tuvemás predisposición hacia las terapias naturales, por lo que mi programa actual permite un tratamiento de AR completamente libre de medicamentos.

Conforme aprendí más sobre la medicina natural, empecé a incluir más de esos conocimientos, empezando por implementar mi plan nutricional. A menudo, este complemento por sí solo podría acelerar la tasa de respuesta durante muchos meses.

En 1995, escribí un artículo sobre mi protocolo revisado, que presenté en una conferencia. Desde entonces, he revisado dos veces el protocolo. En el video anterior expongo la primera revisión que hice después de presentar el artículo. Enseguida abordaré las últimas inclusiones.

Aparte de mi plan de nutrición, los últimos ajustes que incluí en mi protocolo de AR son:

Dosis baja de naltrexona Es un medicamento asequible y no es tóxico, además cuento con diversos informes de médicos que documentan su asombrosa eficacia para lograr que las personas puedan abandonar sus medicamentos peligrosos para la artritis con una dosis baja de naltrexona (LDN).

La naltrexona es un antagonista opioide farmacológicamente activa, que por lo general se utiliza para tratar la adicción a las drogas y alcohol, lo usual es que se empleen dosis de 50 a 300 mg. Como tal, es un medicamento que ha gozado de la aprobación de la FDA durante más de dos décadas.

Sin embargo, los investigadores han encontrado que en dosis muy bajas (3 a 4.5 mg), la naltrexona tiene propiedades inmunomoduladoras que pueden ser capaces de tratar de forma exitosa una amplia variedad de enfermedades autoinmunológicas, incluyendo la artritis reumatoide, esclerosis múltiple (EM), Parkinson, fibromialgia y enfermedad de Crohn, solo por nombrar algunas.

Para una revisión más detallada sobre la naltrexona, consulte mi artículo anterior.

Astaxantina — Este es un poderoso antioxidante antiinflamatorio que podría proporcionar beneficios muy poderosos para controlar el dolor articular.

En el caso de cualquier persona que reciba prednisona es particularmente importante suministrar 4 mg por día de astaxantina ya que puede proporcionar una potente protección contra las cataratas y degeneración macular relacionada con el envejecimiento

Vitamina D — La deficiencia de vitamina D está fuertemente relacionada con el desarrollo de la AR. Desde mi punto de vista, ahora es virtualmente negligente tratar a una persona con AR y no controlar enérgicamente sus niveles de vitamina D para confirmar que se encuentren en un rango terapéutico de 50 a 70 ng/mL.

Para obtener más información, consulte mi artículo previo sobre cómo maximizar de forma segura su producción de vitamina D a través de una exposición adecuada a los rayos del sol.

Probióticos (bacterias beneficiosas) — Si bien, puede tomar probióticos de alta calidad, también le recomendaría encarecidamente que trate de consumir hasta 4 a 6 onzas por día de vegetales fermentados, que le suministrarán alrededor de 10 billones de bacterias beneficiosas, lo que representa alrededor el 10 % de la población en un intestino.

Lo ideal sería consumirlos regularmente o a diario. La mejor manera de aprender cómo prepararlos adecuadamente es conseguir el libro de GAPS.

También, debe incluir el ejercicio regular en su horario diario, especialmente el Programa Peak Fitness

Factores relacionados con el éxito de este programa

Hay muchas variables involucradas en una mayor probabilidad de remisión o mejora

  • Cuanto más joven sea, mayor será su posibilidad de mejorar
  • Cuanto más se apegue al plan de nutrición, más probabilidades tendrá de mejorar y menos de padecer una inflamación grave.
  • El tabaquismo parece afectar el mejoramiento
  • Cuanto más tiempo haya tenido y más grave sea la enfermedad, más difícil será tratarla

Alivio del dolor e inflamación sin medicamentos

Uno de los problemas principales con la AR es controlar el dolor. Si esto no se logra, podría entrar en un ciclo depresivo que obviamente podría agravar el estado de su sistema inmunológico y causar la reaparición de AR.

El objetivo es lograr estar lo más cómodo y sin dolor posible con la menor cantidad de medicamentos. Por fortuna, existe un sinnúmero de suplementos alimenticios seguros que no son tóxicos y pueden ser útiles para tratar el dolor causado por la AR:

En particular, la curcumina (cúrcuma) ha demostrado ser eficaz contra el dolor agudo y crónico. La curcumina es más conocida por sus potentes propiedades antiinflamatorias.

Este compuesto ha demostrado influir en más de 700 genes y puede inhibir tanto la actividad excesiva como la síntesis de la ciclooxigenasa-2 (COX2) y 5-lipooxigenasa (5-LOX), así como otras enzimas involucradas en la inflamación. En experimentos realizados con ratas, al parecer la cúrcuma bloqueo las vías inflamatorias relacionadas con la artritis reumatoide.

Un estudio publicado en abril de 2012 reveló que una forma altamente biodisponible de curcumina era más eficaz para aliviar los síntomas de la AR, incluyendo a la sensibilidad e inflamación de las articulaciones, en comparación con el medicamento NSAID Voltaren.

No solo eso, sino que las personas que tomaban curcumina sola experimentaron la mayor mejora en todos los aspectos

La boswellia, también conocida como boswellin o "incienso indio" es otra hierba que he encontrado particularmente útil contra la inflamación artrítica y dolor relacionado

Asimismo, el jengibre tiene propiedades antiinflamatorias y puede proporcionar alivio del dolor. El jengibre fresco puede beneficiar al ser infusionado en agua hirviendo, como té o rallado en el jugo de vegetales

La astaxantina ha demostrado poder disminuir de forma efectiva el dolor relacionado con la inflamación. En un estudio, los pacientes con AR experimentaron una mejora del 35 % en los niveles de dolor, así como una mejora del 40 % en su capacidad para realizar actividades diarias, después de recibir astaxantina durante tan solo ocho semanas.

¿Es realmente seguro para una persona con artritis reumatoide hacer ejercicio?

La artritis reumatoide tiende a afectar las articulaciones medias, en especial las manos y dedos, lo cual puede causar dolor, rigidez y deformidades en las articulaciones, que es una característica distintiva de esta enfermedad. Sin embargo, la AR no solo podría afectar sus articulaciones, sino también reducir su masa muscular y fuerza, lo que puede ser casi tan debilitante como el daño en sus articulaciones.

Si padece AR es esencial hacer ejercicio de forma regular para evitar ese tipo de deterioro físico.

Un estudio realizado en 2009 descubrió que las personas con AR que realizaron entrenamiento con pesas durante 24 semanas mejoraron hasta en un 30 % su función y 120 % de su fuerza.

Dicho lo anterior, las articulaciones inflamadas son muy vulnerables al daño causado por un ejercicio inadecuado, por lo que debe ser cuidadoso. Las personas con artritis deben lograr un delicado equilibrio entre el reposo y actividad, así como evitar las actividades que puedan agravan su dolor articular.

Evite cualquier ejercicio que pueda provocar tensión en una articulación significativamente inestable. Si sus articulaciones están rígidas, debe hacer estiramientos y aplicar calor antes de hacer ejercicio. Por otro lado, las articulaciones inflamadas pueden beneficiarse al aplicar hielo durante 10 minutos, antes de hacer ejercicio.

Su programa debe incluir diversas actividades, tal como lo recomiendo en el caso de cualquier persona que haga ejercicio. El entrenamiento con pesas, ejercicios de alta intensidad, estiramientos, ejercicios de cardio y de la zona media o core son elementos importantes que debe incluir en su rutina.

Una regla de oro que debe seguir es que, si siente dolor durante más de una hora después de la sesión de ejercicios, lo mejor es disminuir el ritmo o elegir otra forma de ejercicio. Los dispositivos de asistencia también pueden ser útiles para disminuir la presión sobre las articulaciones afectadas durante el entrenamiento.

¿Por qué es importante abordar los traumas emocionales?

El hecho de que las personas con AR presenten un trauma emocional persistente es una situación muy recurrente. La gran mayoría de los pacientes que traté, tuvieron algún tipo de trauma emocional en sus primeros años de vida, previo a la edad en que se formó su mente consciente, que por lo general es alrededor de los cinco o seis años.

Sin embargo, un trauma puede ocurrir a cualquier edad y tener un impacto profundamente negativo.

Si ese daño emocional específico no se aborda con una modalidad de tratamiento eficaz, el factor desencadenante emocional subyacente continuará empeorando, lo que permitirá que continúe el proceso destructivo, que podría predisponerle a enfermedades autoinmunológicas graves como la AR más adelante en su vida.

En algunos casos, al parecer la AR parece ser desencadenada por una infección, y según mi experiencia, generalmente esta infección se adquiere cuando se produce un evento estresante que causa una interrupción en los circuitos bioeléctricos, lo que a su vez puede perjudicar al sistema inmunológico.

Este trauma emocional temprano puede predisponer el desarrollo de una infección inicial y también contribuir a la incapacidad relativa para vencer la infección de forma efectiva. Por lo tanto, es muy importante contar con una herramienta eficaz para abordar estos traumas emocionales subyacentes.

En mi experiencia profesional, la forma más común de tratamiento utilizado es la Técnica de Libertad Emocional (EFT, por sus siglas en inglés). Si bien, el método EFT es algo que puede aprender a hacer por sí solo desde la comodidad de su hogar, es importante que lo consulte a un profesional capacitado en EFT para obtener las habilidades necesarias para estimular una sanación adecuada con esta herramienta maravillosa.

Conclusión

Para obtener recomendaciones más completas sobre cómo tratar la artritis reumatoide de forma natural, revise mi protocolo de artritis reumatoide.

Sin duda este protocolo, resumido anteriormente, es una opción altamente efectiva para tratar una artritis autoinmunológica, como la artritis reumatoide.

Le recomiendo encarecidamente a cualquier persona que padezca esta enfermedad que adopte el programa para ayudar a prevenir las consecuencias negativas casi inevitables que son el resultado de acudir con un reumatólogo convencional.

En mi experiencia, prácticamente lo único que pueden ofrecer son medicamentos peligrosos que solo alivian los síntomas y no producen ningún beneficio para abordar la causa subyacente de la enfermedad, que continúa causando estragos en el cuerpo y deformaciones articulares incapacitantes.

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