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Los encargados del colesterol quieren duplicar las prescripciones de estatinas

Análisis escrito por Dr. Joseph Mercola Datos comprobados

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Historia en Breve -

  • Un estudio reciente de la Universidad de Duke encontró que a cerca del 25 % de quienes cumplen con los requisitos de elegibilidad para recibir prescripciones de estatinas, no se les ofrecen; algunos pacientes están rechazando los medicamentos por temor a sus efectos secundarios
  • La Dra. Marie Navar, autora principal, cree que el temor del público está fuera de proporción frente a los riesgos reales, a pesar de un número impresionante de estudios que cita evidencia científica del aumento de los riesgos de enfermedades cardíacas, derrames cerebrovasculares, cánceres, diabetes y pérdida de memoria
  • Las estatinas reducen los niveles de colesterol al bloquear su producción en el hígado, también impactan los niveles de vitamina K2 y CoQ10, lo que con el tiempo aumenta su riesgo de afecciones asociadas con la deficiencia de vitamina K2 y CoQ10
  • Los niveles de lipoproteínas de alta densidad (HDL) con respecto a las proporciones de colesterol y triglicéridos a HDL, así como sus niveles de ferritina y gamma glutamil transpeptidasa (GGT), son mejores indicadores de su riesgo de enfermedades cardíacas, en comparación con su nivel total de colesterol o lipoproteínas de baja densidad

El colesterol se encuentra en casi todas las células de su cuerpo. Esta sustancia cerosa es vital para el funcionamiento óptimo de las membranas celulares, regula las vías proteicas y favorece su salud cerebral y niveles hormonales, además reduce su riesgo de desarrollar enfermedades cardíacas.

Después de exponerse a los rayos del sol, su cuerpo también utiliza el colesterol para producir vitamina D.

Tal y como lo señaló Zoe Harcombe, Ph. D., "Es prácticamente imposible explicar cuán vital es el colesterol para el cuerpo humano. Si no hubiera colesterol en el cuerpo, estaríamos muertos". El hígado produce la mayor parte del colesterol, alrededor del 80 %, que el cuerpo requiere, lo que por sí solo sugiere que no podemos sobrevivir sin colesterol.

El 20 % restante se absorbe de los alimentos que consume. Sin embargo, el colesterol de su alimentación se absorbe a una tasa de 20 % a 60 %, dependiendo de lo que contenga el alimento.

Como Alice Lichtenstein, científica principal y directora del laboratorio de nutrición cardiovascular de la Universidad de Tufts, dijo para Eating Well: La tasa de absorción depende de cada persona y, si consume menos, su cuerpo lo compensa produciendo más.

En otras palabras, hay un nivel en el que el cuerpo intenta mantener su colesterol al fabricar más o menos en respuesta a su consumo alimenticio. Dado que los animales usan el colesterol de manera muy similar a la de los humanos, la carne de res, cerdo y pollo contienen niveles similares de colesterol.

En las últimas décadas, el colesterol se ha desacreditado como el principal responsable de las enfermedades del corazón. En 1987, Merck introdujo al mercado las primeras estatinas llamadas Lovastatin, también conocidas como Mevacor.

Desde entonces, se han convertido en la clase de compuestos farmacéuticos más vendidos de todos los tiempos, con ventas anuales que superaron los 19 000 millones de dólares en 2017 y se proyecta que alcancen los 24 400 millones de dólares para 2022. Aunque el crecimiento ha sido rápido, la información reciente demuestra que los médicos no están recetando estatinas a todos los pacientes elegibles.

Los médicos que no les ofrecen estatinas a los pacientes elegibles

Según una investigación de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés), en el 2015, el 36.7 % de los adultos mayores de 21 años de los Estados Unidos cumplieron con los requisitos de elegibilidad para el tratamiento de reducción de colesterol con estatinas, tal como lo definen las directrices de 2013 emitidas por el Colegio Americano de Cardiología y la Asociación Americana del Corazón.

Estas pautas delimitan cuatro grupos que se dice que se benefician de las estatinas, incluidas aquellas personas con enfermedad cardiovascular aterosclerótica, diabetes y niveles de colesterol de lipoproteínas de baja densidad (LDL) entre los 70 y 189 miligramos por decilitro (mg/dL).

Según los CDC, el 55 % (43 millones de adultos en Estados Unidos) de las personas que cumplen con los criterios se encuentran tomando estatinas.

A pesar de estas extraordinarias cifras, un nuevo estudio del Centro Médico de la Universidad de Duke descubrió que el 26.5 % de los adultos del país, que cumplen con los criterios actuales para tomar medicamentos para reducir el colesterol no los están tomando.

El estudio sugiere que esto ocurre debido a que los médicos no le ofrecen los medicamentos a sus pacientes o los pacientes expresan preocupación por los efectos secundarios.

El Grupo de Trabajo sobre Servicios Preventivos de los Estados Unidos amplió los criterios para incluir a personas que no tenían antecedentes de enfermedades cardíacas pero padecían afecciones coexistentes que podrían ponerlas en un mayor riesgo de sufrir un ataque cardíaco en el futuro, tales como obesidad, hipertensión, diabetes, colesterol alto y edad.

Según la encuesta actual, el 59.2 % de quienes no tomaban el medicamento dijeron que su médico no se los había ofrecido. Esto fue más común entre las mujeres, africanoamericanos y pacientes sin seguro.

En un correo electrónico a Reuters, el Dr. Ian Kronish, director asociado del Centro para la Salud Cardiovascular Conductual de la Universidad de Columbia en el Centro Médico de Irving, comentó los hallazgos y dijo que es posible que algunos médicos no hayan seguido los cambios en las pautas publicadas en el 2013, sobre todo para los pacientes que no tenían niveles de colesterol extremadamente altos o un historial previo de enfermedades cardíacas.

¿Cómo funcionan las estatinas?

Las estatinas no impiden que su cuerpo absorba el colesterol de los alimentos, sino que evitan que el hígado produzca el colesterol que fue diseñado para producir al bloquear una enzima en la vía del mevalonato llamada HMG-CoA reductasa, que se usa para producir colesterol en el hígado.

Básicamente, esta clasificación de medicamentos bloquea la vía del mevalonato, que desempeña una función clave en múltiples procesos celulares, no solo en la producción de colesterol. Aunque se estudió con respecto a la síntesis de colesterol, el alcance del impacto de la vía del mevalonato no se ha comprendido por completo.

Los medicamentos también agotan la coenzima Q10 (CoQ10) de su cuerpo, lo que en parte puede explicar muchos de sus devastadores resultados a largo plazo. Se propuso hacer una advertencia "de recuadro negro" para informar a los pacientes y médicos acerca de esta reducción en la CoQ10, pero en 2014 la FDA decidió no hacerlo.

La CoQ10 se usa en la producción de energía en cada célula del cuerpo y es vital para una salud y longevidad óptimas. Su forma reducida, el ubiquinol, es un componente crucial de la respiración celular y producción de trifosfato de adenosina (ATP), una coenzima utilizada como portadora de energía en cada célula de su cuerpo.

Dado que su corazón es el órgano que más energía necesita, el agotamiento de ese suministro de energía puede tener consecuencias devastadoras.

El excomisionado de la FDA tenía fuertes vínculos con la industria farmacéutica

El estudio presentado fue realizado en la Universidad de Duke por científicos con un historial de investigaciones que respaldan el uso de estatinas y exhortan a que receten a un mayor número de pacientes que es posible que no hayan tenido un historial previo de enfermedades cardíacas, al continuar con el legado de apoyo a la industria que dejó el Dr. Robert Califf, quien se desempeñó como comisionado de la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA, por sus siglas en inglés) de los Estados Unidos, de febrero de 2016 hasta enero de 2017.

En mayo de 2014, Califf, cardiólogo de Duke y presidente del estudio, hizo una presentación a un grupo de expertos, donde describió formas de aumentar el ritmo de la innovación a través de la transformación del proceso de investigación.

De manera específica, en su última diapositiva solicitó un plan para simplificar los sistemas regulatorios que rigen la investigación, al considerar que esto podría haber ralentizado la innovación biomédica.

Esto fue casi al final de su asociación con la Universidad de Duke, ya que pronto sería nominado por el presidente estadounidense Barack Obama como comisionado de la FDA. Durante las audiencias de confirmación, protegió su posición al aceptar fondos de la industria farmacéutica y prometió no reducir los estándares de seguridad de la agencia.

Cuando fue interrogado por los senadores, Califf intentó desarmar su afirmación anterior de que las regulaciones que rigen la investigación eran demasiado complicadas y frenaron la innovación al señalar: "Nunca he sido partidario de bajar los estándares. En todo caso, he abogado por aumentarlos".

De acuerdo con The New York Times, Califf se había sido relacionado con artículos científicos producidos por investigadores de la industria farmacéutica. Siete compañías farmacéuticas y un fabricante de dispositivos le habían pagado por servicios de consultoría, y su salario de la Universidad era parcialmente subsidiado por compañías farmacéuticas, entre ellas Merck, Novartis y Eli Lilly.

En una sección de conflicto de intereses al final de un artículo, declaró el apoyo financiero de más de 20 compañías y entidades de investigación. Daniel Carpenter, un profesor de ciencias políticas de Harvard experto en lo relacionado con la FDA, lo denomina como el "mayor infiltrado de la industria".

Califf también renunció a la junta directiva de Portola Pharmaceuticals el 26 de enero de 2015, justo antes de su nombramiento como comisionado de la FDA, luego de recibir una compensación por 259 623 dólares.

Hace poco, el Instituto de Investigación Clínica Duke pagó 112.5 millones de dólares para resolver reclamos de que se enviaron falsos datos de investigación a los Institutos Nacionales de la Salud con el fin de adquirir fondos de subvención destinados a la investigación. Se determinó que no es viable confiar en siete años de información.

Riesgos científicamente comprobados de las estatinas

Entre los que, si recibieron la opción, pero declinaron tomar estatinas en el estudio presentado, la razón más común fue el temor a los efectos secundarios del medicamento. La autora principal del estudio, la Dra. Ann Marie Navar, del Instituto de Investigación de la Clínica Duke, cree que la percepción pública de los efectos secundarios no es realista. Comentó lo siguiente:

"Aunque existen riesgos relacionados con las estatinas, el temor del público a los efectos secundarios se encuentra fuera de proporción con los riesgos reales. Los conceptos erróneos sobre las estatinas están en todas partes y están alimentados por información falsa de Internet".

Sin embargo, a pesar del intento de Navar de minimizar los efectos secundarios de los medicamentos con estatinas, los riesgos están bien documentados y respaldados por la evidencia científica, por lo que las preocupaciones tienen fundamento. De acuerdo con la FDA:

  • Ha habido informes inusuales de problemas hepáticos graves. Los pacientes deben notificar de inmediato a su profesional de la salud si presentan los siguientes síntomas: Sentirse inusualmente cansados o débiles; pérdida de apetito; dolor en la parte superior del vientre; orina de color oscuro; coloración amarillenta de la piel o de la parte blanca de los ojos.
  • Se ha reportado pérdida de memoria y confusión. Por lo general, los efectos no son graves y son reversibles después de suspender el uso de estatinas.
  • Se han reportado aumentos en los niveles de azúcar en la sangre.
  • Antes de comenzar un curso de estatinas, los pacientes deben informar a su profesional de salud sobre todos los medicamentos que están tomando o que planean tomar. Algunos medicamentos podrían interactuar con las estatinas, lo que aumenta el riesgo de efectos secundarios.

Sin embargo, estos son solo los efectos secundarios reconocidos por la FDA y no el alcance completo de los efectos respaldados por la investigación. Una reducción en la CoQ10 desencadenada por esta clasificación de medicamentos podría aumentar su riesgo de insuficiencia cardíaca aguda y aterosclerosis, como se encuentra en los datos publicados en Expert Review of Clinical Pharmacology.

El estudio abordó varios mecanismos fisiológicos, incluida la forma en que el medicamento inhibe la síntesis de vitamina K2, que es responsable de proteger las arterias de la calcificación. Una de sus funciones biológicas es sacar el calcio de la sangre y llevarlo a las áreas adecuadas de su cuerpo, como los huesos y dientes.

Dado que las estatinas inhiben la función de la vitamina K2, podrían ponerlo en riesgo de deficiencia, lo que puede contribuir a la osteoporosis, enfermedades del corazón, cerebro y una calcificación inadecuada. La misma enzima utilizada por el hígado para producir el colesterol que es inhibido por las estatinas también participa en la producción de cuerpos de cetona.

El agotamiento de CoQ10 y la inhibición de la vitamina K2 también aumentan el riesgo de desarrollar otras enfermedades graves, incluido el cáncer. Tomar estatinas a largo plazo duplica con creces el riesgo de desarrollar dos tipos de cáncer de mama en mujeres y aumenta significativamente el riesgo de padecer cáncer de próstata en los hombres.

La investigación también ha asociado el uso de estatinas con un mayor riesgo de diabetes, enfermedades neurodegenerativas, cataratas y trastornos musculoesqueléticos.

Cómo evaluar su riesgo de ataque cardíaco

Al considerar si tomar estatinas es favorable para su salud, es importante entender lo que significan sus niveles de colesterol. Su colesterol total no es un gran indicador de su riesgo de enfermedades cardíacas. Los mejores indicadores son:

  • La proporción de lipoproteínas de alta densidad (HDL) con respecto al colesterol total: Para obtener este número, divida su nivel de HDL entre su colesterol total y multiplíquelo por 100. Lo ideal es que su relación de HDL a colesterol sea de 24 % o más.
  • Su proporción de triglicéridos y HDL: Lo ideal es que su proporción de triglicéridos y HDL sea inferior a 2.

Dos pruebas que son aún más importantes para evaluar su riesgo de enfermedad cardiovascular son la ferritina sérica y gamma glutamil transpeptidasa (GGT). El análisis GGT se usa como un indicador de detección del exceso de hierro libre y es un excelente indicador de su riesgo de muerte súbita cardíaca.

Los niveles ideales recomendados de ferritina y GGT son los siguientes. Para obtener más información sobre estas pruebas consulte el artículo: "El colesterol no causa enfermedades cardiacas".

Ferritina — Hombres adultos y mujeres que no se encuentran menstruando: de 30 a 40 nanogramos por mililitro (ng/mL) o de 75 a 100 nanomoles por litro (nmol/L8).

El umbral más comúnmente utilizado para la deficiencia de hierro en estudios clínicos es de 12 a 15 ng/ml (30 a 37 nmol/l). No debe tener niveles por debajo de los 20 ng/ml (50 nmol/l) ni por encima de 80 ng/mL (200 nmol/L).

Los niveles elevados de hierro durante el embarazo también representan un problema; tener un nivel de 60 o 70 ng/ml (150 o 175 nmol/L) se asocia con mayores probabilidades de resultados desfavorables en el embarazo.

GGT — Su riesgo de padecer enfermedades crónicas aumenta significativamente si tiene niveles por debajo de 16 unidades por litro (U/L) en hombres y debajo de 9 U/L en mujeres, o por encima de 25 U/L en hombres y 18 U/L en mujeres.

Proteja su corazón y reduzca su riesgo de padecer enfermedades cardíacas

Enseguida encontrará una serie de sugerencias para protegerse de las enfermedades del corazón. Para obtener más información sobre cómo los factores del estilo de vida afectan su riesgo, consulte mi artículo anterior, "Casi la mitad de los adultos de este país padece enfermedad cardiovascular".

Evite los contaminantes y toxinas ambientales, los cuales incluyen al humo de cigarro, vapear, así como metales pesados, herbicidas y pesticidas, en especial el glifosato.

Minimice su exposición a los campos electromagnéticos y a la radiación inalámbrica emitida por los teléfonos celulares, señales de wifi, enrutadores, medidores inteligentes y más, ya que se ha demostrado que este tipo de radiación provoca un daño grave de radicales libres y disfunción mitocondrial.

Lleve una alimentación basada en alimentos enteros sin procesar, baja en carbohidratos netos y alta en grasas saludables. Una dieta cetogénica, la cual es muy baja en carbohidratos netos y alta en grasas saludables, es clave para impulsar la función mitocondrial.

Cuando su cuerpo es capaz de quemar grasa como combustible, su hígado crea grasas solubles en agua llamadas cetonas que se queman con mayor eficiencia que los carbohidratos, creando menos especies reactivas de oxígeno y radicales libres secundarios. Las cetonas también disminuyen la inflamación y mejoran el metabolismo de la glucosa.

Consuma alimentos ricos en nitratos para normalizar su presión arterial. Entre las fuentes correctas de nitratos están la rúcula, cilantro, ruibarbo, lechuga francesa, mesclun (mezcla se hojas de lechugas), hojas de betabel, jugo fresco de betabel, el kvass (jugo fermentado de betabel) y el polvo fermentado de betabel.

Muévase todos los días lo más posible aún si no hace ejercicio: camine más e incorpore ejercicios de mayor intensidad según lo permita tu salud.

Practique el ayuno intermitente. Una vez que se haya acostumbrado a ayunar de forma intermitente en periodos de 16 a 18 horas, puede probar un ayuno más estricto una o dos veces por semana, cuando ingiera una comida de 300 a 800 calorías llena de nutrientes que apoyen la desintoxicación, seguido de un ayuno de 24 horas.

Entonces, en esencia, solo está consumiendo una comida de 300 a 800 calorías en 42 horas.

Si tiene una enfermedad cardíaca, considere realizarse una contrapulsación externa mejorada (EECP). Para encontrar un proveedor, visite EECP.com

Si tiene alguna enfermedad cardíaca, también puede considerar tomar estrofantina-g (ouabaína), una hormona suprarrenal que ayuda a producir más neurotransmisores del sistema nervioso parasimpático, lo cual es un apoyo para su sistema nervioso parasimpático.

También ayuda a eliminar el ácido láctico. Hay una planta que se llama estrofanto, cuyo ingrediente activo se llama estrofantina-g en Europa y ouabaína en los Estados Unidos.

Expóngase a los rayos del sol para optimizar sus niveles de vitamina D o tome un suplemento oral de vitamina D3 con magnesio y vitamina K2.

Integre prácticas para el bienestar de su corazón, como conectarse con sus seres queridos y practicar la gratitud.

+ Fuentes y Referencias
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