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Carnes de animales alimentados con pastura o carnes producidas en laboratorio: ¿Cuál es mejor opción para su salud y el medioambiente?

Análisis escrito por Dr. Joseph Mercola Datos comprobados

carne producida en laboratorio

Historia en Breve -

  • La agricultura industrial es una de las prácticas menos sustentables de la civilización moderna, que contribuye a la contaminación del aire, agua, agotamiento de los mantos acuíferos, deforestación, aumento en las emisiones de carbono y agotamiento, erosión y envenenamiento de los suelos
  • La respuesta a largo plazo radica en la transición a prácticas agrícolas sustentables, regenerativas y libres de químicos, y no en los sustitutos de carne falsa que se producen en laboratorio, que en realidad solo son otra forma de patentar y controlar el suministro de alimentos
  • Con el tiempo, las carnes falsas podrían crear más problemas de los que resuelven, ya que las carnes producidas en laboratorio no son parte del ciclo ecológico y sus riesgos para la salud todavía se desconocen por completo
  • El 1 de abril de 2019, Burger King comenzó a ofrecer la Impossible Whopper, hecha con un sustituto de carne, en 59 restaurantes del área de St. Louis. Si la demanda del cliente resulta suficiente, la hamburguesa falsa se lanzará en las 7 200 sucursales de los Estados Unidos
  • El sustituto de carne creado por Impossible Foods contiene una mezcla de trigo, aceite de coco, papas y "hemo" que se deriva de levadura transgénica

La agricultura industrial es una de las prácticas menos sustentables de la civilización moderna.

Como el agua que corre por un drenaje abierto, los recursos naturales de la tierra se están disipando rápidamente a medida que la agricultura industrializada impulsa la contaminación del aire, agua, agotamiento de los mantos acuíferos, deforestación, aumento en las emisiones de carbono y agotamiento, erosión y envenenamiento de los suelos.

Sin embargo, la respuesta a largo plazo radica en la transición a prácticas agrícolas sustentables, regenerativas y libres de químicos, y no en la creación de técnicas de fabricación de alimentos que reemplacen las granjas por laboratorios de química, que es la alternativa "respetuosa con el medioambiente" prevista por las empresas emergentes o startups de biotecnología y sus químicos.

En particular, se ha demostrado que la industria convencional de la carne tiene una influencia perjudicial sobre nuestro medioambiente y clima, lo que da lugar a una serie de esfuerzos por llevar al mercado productos que reemplacen a los animales, no solo en la carne de res sino también de aves y pescado.

El precio de la comida falsa cuesta más que solo dólares y centavos

El video está disponible solo en inglés

El Good Food Institute se describe como "una organización sin fines de lucro que apoya a las nuevas empresas de carne con células cultivadas y, en ocasiones ejerce presión en su nombre".

Durante la primera sesión de las charlas TED2019 Fellows, Bruce Friedrich director ejecutivo del instituto, habló sobre el futuro de carne cultivada "hecha a partir de células en biorreactores", y señala que es probable que el precio estimado de estas "carnes sustentables" ronde los 50 dólares por una sola hamburguesa.

En un artículo del 16 de abril de 2019 para The Atlantic, Olga Khazan habla sobre ‘Just’ (anteriormente Hampton Creek) de Silicon Valley y sus nuggets de pollo hechos en laboratorio, que en la actualidad tienen un costo de 100 dólares por cada nugget.

Por supuesto, el precio de las nuevas tecnologías siempre disminuye con el tiempo (como lo señala QZ.com, el costo de la carne de células cultivadas ha bajado de 1.2 millones de dólares por libra en 2013 a 100 dólares por libra a partir de este año), pero uno realmente debe cuestionar la justificación de la creación de carne cultivada en laboratorio que es extraordinariamente costosa cuando hay una solución disponible mucho menos cara y más razonable.

Aún peor, con el tiempo las carnes falsas podrían crear más problemas de los que resuelven, ya que las carnes producidas en laboratorio no son parte del ciclo ecológico y sus riesgos para la salud todavía se desconocen por completo. Esta falta de comprensión básica también afecta los esfuerzos regulatorios.

Como señaló Al Almanza, antiguo subsecretario adjunto para la seguridad de los alimentos en el Departamento de Agricultura de los Estados Unidos, todavía no sabemos "qué es normal o anormal en una planta de pollo cultivado, lo cual por lo tanto podría ser inseguro".

Sin este conocimiento, los inspectores de alimentos no tienen idea de qué buscar, las compañías no pueden diseñar e implementar protocolos de seguridad adecuados, y los reguladores no pueden establecer normas para garantizar la seguridad.

Como señaló The Atlantic, "mientras que ‘Just’ sostiene que su proceso es mejor, desde el punto de vista de seguridad alimenticia, en comparación con el sacrificio de animales, solo tenemos la palabra de la compañía para continuar por este camino".

Además, mientras que se acusa al ganado de ser un contribuyente importante a los gases de efecto invernadero y al cambio climático, los detractores no reconocen que este problema se limita a las operaciones concentradas de alimentación animal (CAFO, por sus siglas en inglés).

La producción de carne de res orgánica de animales alimentados con pastura en realidad es un remedio crucial para nuestros problemas ambientales y también aborda la cuestión de la crueldad hacia los animales.

Cultivar células de carne en un laboratorio no hace absolutamente nada por mejorar realmente el medioambiente y, por lo tanto, no se puede decir que promueva la sustentabilidad y la regeneración del entorno.

Más importante aún, no hay ninguna prueba en absoluto de que en realidad sea una alternativa más saludable en comparación con comer carne real de animales alimentados con pastura o de pollo criado en pastizales.

¿Qué es la “carne de células cultivadas” y cómo se produce?

Como era de esperar con un producto hecho por el hombre, los científicos han desarrollado una serie de diferentes formas patentadas para producir carne sin criar a un animal vivo. En The Atlantic, Khazan describe su sorpresa al probar nuggets de pollo de Just como un sabor muy parecido a la carne de pollo, aunque sin el distintivo "sabor intenso", y explica el proceso utilizado para crearlos:

"Este pollo comenzó su vida como una papilla primigenia en un biorreactor cuyas dimensiones y marca no puedo describir, por razones de propiedad intelectual.

Antes de eso, se trataba de un conjunto de células que giraban con calma en un "medio" rico en nutrientes, de tonos rojos, con un matraz de vidrio como cascarón de huevo. En definitiva, es pollo real y técnicamente carne animal, pero dejó el mundo al entrar, una masa de carne lista para consumo humano, sin cerebro ni alas ni pies".

Si esto le parece algo de científicos locos, no es el único. ¿Realmente deberíamos recrear a la naturaleza sin el prerequisito previo de la "vida" natural? Las compañías de carne falsa argumentan que "casi todos los alimentos que comemos, en algún momento, pasan por un laboratorio, ya sea en el curso de la investigación de sabores o en el perfeccionamiento de envases", escribe Khazan.

¡En esencia, están comparando su carne creada en laboratorio con alimentos procesados y ultraprocesados, lo cual no es una comparación saludable si afirman producir alimentos de valor nutricional significativo que tendrá un impacto beneficioso para la salud!

En repetidas ocasiones, los investigadores han demostrado que una alimentación a base de productos procesados promueve las enfermedades y reduce la esperanza de vida. ¿Podemos esperar algo distinto de la "carne" que es procesada de principio a fin?

Bases éticas ambiguas

En 2015, Business Insider informó que más de media docena de ex empleados de ‘Just’ (entonces Hampton Creek) acusaron a la compañía de usar "ciencia de mala calidad", al darle la espalda a la ciencia y "distorsionar la verdad". En ese momento, Hampton Creek estaba trabajando principalmente en sustitutos de huevo. Business Insider escribió:

“Varios ex empleados nos dijeron que Hampton Creek no usaba tantas bases científicas como decía. Muchas nuevas empresas de Silicon Valley exageran sobre lo avanzada que es su tecnología, las propiedades de sus productos y otras métricas.

Pero muchos ex empleados de Hampton Creek dicen que la compañía los saco más allá de su zona ética de confort... Hubo quien incluso llegó a describir esto como un "culto al engaño"...

La primera versión del producto estrella de Hampton Creek, el sustituto de mayonesa ‘Just Mayo’, no se desarrolló de manera interna en un principio. De acuerdo con varios ex empleados, Hampton Creek subcontrató a Mattson como desarrollador inicial, una compañía de tecnología de alimentos en Silicon Valley.

"Apenas les dimos dinero y regresaron en la primera semana con una formulación. Solo es almidón alimenticio con proteína de guisante', dijo un ex empleado. 'Josh [Tetrick] hizo esto, y lo promovió como si fuera un invento increíble'...

'En todo el tiempo que estuve no supimos cómo se emulsionaba', dijo un ex empleado, refiriéndose a la mayonesa sin huevo. 'No pudimos probar cómo funciona. A Josh le gustaba transmitir esta idea de que teníamos un gran entendimiento científico'...

Los exempleados dijeron que la compañía también debatió sobre la forma de etiquetar los ingredientes y, a sabiendas, utilizó términos más generales para que los productos parecieran más naturales".

La compañía de comida rápida ‘Burger King’ presenta una hamburguesa de carne falsa

Otra empresa líder en el mercado de los sustitutos de la carne es ‘Impossible Foods’, que cuenta con una hamburguesa "sangrante" sin carne.

El 1 de abril de 2019, The Verge informó que en la actualidad Burger King está probando su ‘Impossible Whopper’ en 59 restaurantes del área de San Luis, Misuri. Si la demanda del cliente resulta suficiente, la hamburguesa falsa se lanzará en las 7200 sucursales de los Estados Unidos

Al contrario de la carne cultivada en laboratorio hecha a partir de cultivos celulares, el sustituto de carne creado por ‘Impossible Foods’ contiene una mezcla de trigo, aceite de coco, papas y "hemo" que se deriva de levadura transgénica (GE, por sus siglas en inglés). Un ingrediente principal en la "hamburguesa imposible" es la leghemoglobina de soya transgénica, que libera una proteína similar al hemo cuando se descompone.

Esta proteína es lo que le da a la hamburguesa a base de vegetales su aspecto, sabor y textura similar al de la carne, y hace que la hamburguesa "sangre" mientras se cocina. Si bien la empresa se refiere a la sustancia como "hemo", técnicamente, las plantas producen hierro no hemo.

El hierro hemo solo se produce en la carne y los mariscos. Una diferencia esencial entre el hemo y el hierro no hemo tiene que ver con su capacidad de absorción.

El hierro no hemo de origen vegetal se absorbe con menos facilidad. Esta es una de las razones por las que los veganos tienen un mayor riesgo de anemia por deficiencia de hierro que los que comen carne.

Además, mientras que la legioneglobina de soya se encuentra en las raíces de las plantas de soya, la compañía la está recreando a partir de levadura transgénica. Tal como se explica en el sitio web de la compañía:

"El hemo es excepcionalmente abundante en el músculo de los animales, y es un elemento básico de la vida en todos los organismos, incluidas las plantas.

Descubrimos cómo tomar el hemo de origen vegetal y producirlo mediante la fermentación... Modificamos genéticamente la levadura para convertirla en un ingrediente clave: Hemo. El proceso nos permite producir la Hamburguesa Imposible a escala con el menor impacto ambiental posible.

Comenzamos con el gen de una proteína llamada leghemoglobina, una proteína hemo que se encuentra naturalmente en los nódulos de la raíz de las plantas de soya... Agregamos el gen de la legionemoglobina de soya a una cepa de levadura y cultivamos la levadura mediante la fermentación Luego aislamos la leghemoglobina, o hemo, de la levadura.

Añadimos el hemo a la hamburguesa imposible para darle el intenso sabor, aroma y propiedades de cocción de la carne animal".

Posibles riesgos de la “hamburguesa imposible”

Mientras que las hamburguesas sin carne ahora se venden en miles de restaurantes en todo el país, quedan dudas sobre su seguridad a largo plazo para la salud humana.

Amigos de la Tierra, un grupo activista medioambiental con partidarios internacionales, ha señalado que todavía no sabemos lo suficiente sobre los efectos para la salud de consumir este tipo de carne falsa, y que su rápida comercialización es arriesgada, en el mejor de los casos.

En su informe llamado "From Lab to Fork: Critical Questions on Laboratory-Created Animal Product Alternatives" que fue publicado en junio de 2018, Amigos de la Tierra exige evaluaciones de seguridad, regulaciones y requisitos de etiquetado más estrictos.

Dana Perls, defensora de los alimentos y agricultura de Amigos de la Tierra, dijo para Bloomberg: "Necesitamos datos reales. Las personas han dejado en claro que quieren alimentos orgánicos reales y verdaderamente sustentables, contrario a esta arriesgada tendencia que podría llevarnos por el camino equivocado".

El informe destaca una serie de preocupaciones de salud y seguridad, así como los impactos ambientales que se encuentran detrás de las afirmaciones de ser "favorables para el clima". También señala la falta de justificación de las declaraciones de "carne limpia", "libre de animales", "de origen vegetal" y "sustentable". Según lo informado por Bloomberg:

"Amigos de la Tierra ha expresado su preocupación por el “hemo”, la proteína derivada de levadura transgénica que Impossible Foods dijo le da a la hamburguesa su falsa carnosidad. La Administración de Alimentos y Medicamentos de los Estados Unidos, ha pedido pruebas de seguridad más 'directas', así como más exámenes sobre alérgenos, según informó el New York Times el verano pasado.

'Tiene que ser hecho por un tercero', dijo Perls sobre la prueba de hemo, con una investigación sobre las 'implicaciones para la salud a largo plazo'. Impossible Foods dijo que un panel de expertos contratados ha determinado dos veces (en 2014 y 2017) que la sustancia es segura".

Sin embargo, para quienes estén familiarizados con el funcionamiento del sistema, contratar a "un panel de expertos" para confirmar la seguridad es poco o nada confiable.

Una empresa puede simplemente contratar a un experto de la industria para evaluar un ingrediente nuevo, y si esa persona determina que el ingrediente en cuestión cumple con las normas de seguridad federales, se puede considerar "generalmente reconocido como seguro" o GRAS, sin requerir de una evaluación externa independiente.

Eso es justo lo que ocurrió. El hecho de que ‘Impossible Foods’ haya contratado y pagado a los miembros del panel para que realicen la evaluación GRAS del ingrediente clave (la leghemoglobina de soya hecha con levadura transgénica), es motivo suficiente para tomarse en serio el reclamo de seguridad.

De acuerdo con la FDA, la investigación incluida en la notificación GRAS de la empresa (que es voluntaria) fue inadecuada y en realidad no pudo establecer su seguridad. Es importante destacar que faltaba la evaluación de la alergenicidad de la empresa.

Sin embargo, como lo permiten las reglas GRAS, ‘Impossible Foods’ simplemente retiró su denominación voluntaria GRAS y comenzó a comercializar su hamburguesa sin carne sin la aprobación oficial de la FDA.

Empresa ‘Bareburger’ colabora en una iniciativa de transparencia con la Asociación de Consumidores Orgánicos

En noticias relacionadas, la cadena de hamburguesas orgánicas Bareburger está siendo demandada por publicidad engañosa, debido a que usa el término "orgánico" a pesar de que muchos de sus productos no lo son.

En realidad, esta cadena comercializa la hamburguesa imposible, y no menciona el hecho de que está hecha con proteína transgénica. Lejos de ser orgánica, ni siquiera se puede decir que la hamburguesa imposible sea "natural".

Dicho esto, el 10 de abril de 2019, la Asociación de Consumidores Orgánicos (OCA, por sus siglas en inglés) anunció que ‘Bareburger’ había aceptado colaborar en una iniciativa de transparencia "con el objetivo de brindarle a los consumidores transparencia total sobre el origen, naturaleza y calidad de los alimentos que se consumen en los restaurantes de ‘Bareburger’".

Según la OCA, ‘Bareburger’ eliminará las afirmaciones "ambiguas sobre productos 'orgánicos' de los carteles de sus tiendas y material publicitario" y comenzará a identificar los productos orgánicos en su menú "a nivel de sus ingredientes".

Los sustitutos de la carne no son una solución ecológica

Como se ha explicado en varios artículos anteriores, el ganado es un componente crucial que hace que la agricultura sea verdaderamente regenerativa, ya que ayuda a construir suelos saludables.

Los sustitutos de carne derivados de laboratorio no contribuyen a este ciclo ecológico saludable, lo que hace que las afirmaciones de la industria sobre la sustentabilidad sean cuestionables, en el mejor de los casos.

Como lo señaló el grupo Amigos de la Tierra, las afirmaciones de sustentabilidad en realidad deben respaldarse con una evaluación de impacto ambiental completa, que comienza con la creación del producto y termina con su eliminación.

Por lo general, los sustitutos de carne requieren agua, químicos y consumo de combustibles fósiles, y en ese sentido, no son tan diferentes de la agricultura industrial. Por ejemplo, un estudio de Ciencia y Tecnología Ambiental publicado en 2015 reveló que la carne producida en laboratorio donde se crea a partir de células madre, en realidad requiere más energía que la agricultura convencional.

Como explica el resumen del estudio:

"La carne de laboratorio o in vitro se compone de biomasa comestible producida a partir de células madre de animales en una fábrica o granja industrial. En las próximas décadas, el cultivo de biomasa in vitro podría permitir la producción de carne sin la necesidad de criar ganado.

Con un marco anticipatorio de análisis del ciclo de vida, el estudio descrito en este documento examina las implicaciones ambientales de esta tecnología emergente y compara los resultados con los impactos publicados sobre la carne de res, cerdo, aves de corral y otro análisis especulativo de la biomasa creada.

Aunque los márgenes de incertidumbre son amplios, los hallazgos sugieren que, a diferencia del ganado, el cultivo de biomasa in vitro podría requerir cantidades más pequeñas de insumos agrícolas y tierra; sin embargo, esos beneficios podrían ser a expensas de un uso de energía más extenso ya que las funciones biológicas como la digestión y circulación de nutrientes son reemplazadas por equivalentes industriales.

Desde esta perspectiva, la producción a gran escala de carne in vitro y otros productos transgénicos podría representar una nueva fase de la industrialización con dilemas intrínsecamente complejos y desafiantes".

Como señala Perls: "Hemos experimentado los impactos ambientales de algunos productos alimenticios, y realmente no podemos permitirnos crear sistemas alimentarios más insostenibles que nos lleven en otra dirección equivocada", que es precisamente lo que la industria de la carne falsa está haciendo, y en más de un sentido.

Además del hecho de que no parece tener ninguna capacidad regenerativa que beneficie al ecosistema, también está la cuestión de sus efectos para la salud.

Opte por la carne de animales alimentados con pastura, y no por la producida en laboratorio

Crear productos cárnicos patentados producidos en un laboratorio no consiste en alimentar al mundo ni en eliminar el sufrimiento de los animales. Se trata de dominar multimillonarios que buscan poner patentes en el sistema alimentario.

Mientras muchos ven los sustitutos de la carne creados en laboratorio como el menor de los dos males al compararlos con la típica carne de granjas industriales que actualmente domina el mercado, es claro que eliminar a la naturaleza de la ecuación no es la respuesta, sobre todo debido a que el manejo holístico del ganado es parte integral de la agricultura regenerativa.

Cuando los animales se crían de acuerdo con la agricultura regenerativa, se apoya un ecosistema saludable, que a la vez es sanador para la tierra y productivo para los agricultores que lo conservan. Comer carne no es sinónimo de dañar el medioambiente; son las prácticas agrícolas industriales de las CAFO, las que infligen el daño.

Algunos también creen que comer carne significa talar más bosques para que los animales puedan pastar, pero sin duda, no estoy a favor de eso. Actualmente, las tierras de cultivo de los Estados Unidos están dominadas por un ciclo de siembra de dos cultivos de maíz y soya, principalmente para alimentación animal.

Al igual que las operaciones concentradas de alimentación animal, estos monocultivos están devastando el ambiente y aunque son alimentos de origen vegetal, son parte del problema, no la solución.

Deshacerse de estos grandes y extensos campos de maíz y soya que están cargados de sustancias químicas y en gran medida desprovistos de vida, es fundamental, ya que se les está devolviendo a lo que eran antes, es decir, pastizales para animales de pastoreo.

Los pastizales son clave para solucionar muchos problemas ambientales, y los herbívoros son parte necesaria de este ecosistema. Al imitar el comportamiento natural de las manadas migratorias de animales silvestres de pastoreo, es decir, permitir que el ganado paste libremente y mover la manada en patrones específicos, los agricultores pueden apoyar los esfuerzos de la naturaleza para regenerarse y prosperar.

Este tipo de sistema de manejo de la tierra promueve la reducción del dióxido de carbono en la atmósfera (CO2) al retenerlo en el suelo, donde puede hacer mucho bien. Una vez en la tierra, el CO2 puede almacenarse de forma segura durante cientos de años y contribuir a la fertilidad del suelo.

Los sustitutos de carne hechos en laboratorio no contribuyen a la regeneración de nuestro medioambiente. De hecho, al consumir más energía, las carnes falsas continúan llevando los problemas ambientales hasta el límite.

Si sus principales preocupaciones son el bienestar de los animales y la sustentabilidad ambiental, su mejor opción es apoyar y comprar carnes orgánicas certificadas, de animales criados y sacrificados en condiciones humanas.

La fuente más confiable es la carne certificada por la American Grassfed Association (AGA, por sus siglas en inglés), que garantiza que los animales nacieron y crecieron en granjas familiares de los Estados Unidos, y fueron alimentados solo con pastura y forraje desde el destete hasta su sacrificio, no han sido tratados con hormonas ni antibióticos, y fueron criados en pastizales sin estar confinados a corrales de engorde.

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