El ajo puede ayudar a combatir los resfriados y la gripe

Análisis escrito por Dr. Joseph Mercola Datos comprobados

ajo combate la gripe y los resfriados

Historia en Breve

  • El ajo contiene alicina, que es la fuente de todas sus propiedades terapéuticas. La alicina se forma al aplastar los dientes de ajo
  • Se ha demostrado que la alicina es un antiviral que puede ayudar a controlar los síntomas de los resfriados y la gripe, además de ofrecer otros beneficios para la salud
  • El ajo negro ofrece más antioxidantes que el ajo fresco y puede ayudar a combatir los resfriados y la gripe. Otra investigación ha demostrado que puede beneficiar la salud del microbioma intestinal y del corazón

En el hemisferio norte, la temporada de gripe comienza en octubre y alcanza su punto máximo entre diciembre y febrero. En el hemisferio sur, la temporada de gripe dura de abril a septiembre, con su punto más alto en agosto.

Pero incluso cuando acaba la temporada, el virus no desaparece. Aún es posible enfermarse en cualquier momento y lugar. A nivel mundial, la influenza estacional afecta a millones de personas de cualquier edad, lo que genera interrupciones en las escuelas y trabajos. En casos severos, incluso puede causar la muerte.

Numerosas personas buscan la manera de resistir la temporada de gripe, a menudo por medio de alternativas complicadas. Sin embargo, el ajo es una solución sencilla y que se encuentra disponible en el hogar.

Sí, esta información es cierta. El ajo es uno de los ingredientes de cocina más comunes en el mundo y puede ayudar a combatir la gripe y el resfriado común. Aunque puede parecer extraño, la ciencia detrás de sus propiedades inmunoestimulantes es sólida.

Beneficios de la alicina

El ajo es famoso gracias a la alicina. Sin embargo, resulta interesante que el ajo por sí solo no la contiene. La alicina se genera cuando la enzima alinasa metaboliza la aliina (un sulfóxido que se encuentra naturalmente en el ajo) para crear alicina una vez que el ajo se tritura o abre. A partir de ahí, la alicina se convierte en otros compuestos, como "sulfuros de dialilo, ditiinas y ajoeno".

El ajoene ofrece numerosos beneficios. Un estudio realizado 1992 destacó que el ajoene tiene propiedades antiplaquetarias, que pueden ayudar a reducir el riesgo de formar coágulos sanguíneos. En otro estudio, el ajoene mostró cualidades antimicrobianas al eliminar diversas cepas como "Bacillus cereus, Bacillus subtilis, Mycobacterium smegmatis y Streptomyces griseus".

Asimismo, la alicina le otorga el aroma a acre al ajo, que actúa como un mecanismo de defensa para alejar a los depredadores, incluyendo los humanos. Parece ser efectivo, porque numerosas personas no toleran el aroma del ajo, pero si no fuera así, se perdería la razón por la cual el ajo es nutritivo.

Para maximizar el consumo de alicina, recomiendo consumir los alimentos inmediatamente después de su preparación. Durante un estudio que evaluó las propiedades antiplaquetarias de la alicina después de la cocción, calentar los dientes de ajo durante seis minutos inhibió su actividad antiagregante in vitro (IVAA).

Sin embargo, los investigadores señalaron que "aplastar el ajo antes de cocerlo puede reducir la pérdida de actividad". Si es posible, consuma el ajo crudo y triturado, ya que esto conserva las cualidades nutritivas del ajo.

Una investigación demuestra que el ajo puede combatir los resfriados y la gripe

Una de las propiedades más notables del ajo es su capacidad para eliminar diferentes virus, como la gripe, el rinovirus, el rotavirus y la neumonía viral. Los resfriados son causados por los rinovirus, así como por los adenovirus.

Para explicar los mecanismos del ajo, un estudio del 2015 demostró que los fructanos contenidos en el ajo pueden ayudar a estimular el microbioma intestinal, lo que estimula el sistema inmunológico.

Por otro lado, la gripe es causada por la gripe A y B, con síntomas clásicos como fiebre alta, tos, dolores de cabeza e inflamación en el tracto respiratorio superior. Mientras que el virus de la influenza A, puede causar complicaciones secundarias como neumonía y bronquitis hemorrágica en personas que padecen diabetes o enfermedad cardíaca.

Existe poca investigación en humanos sobre la capacidad del ajo para combatir el resfriado y la gripe, pero los datos publicados son prometedores. Un estudio del 2001 publicado en Advances in Therapy demostró que el ajo ayudó a reducir la frecuencia del resfriado en 146 personas durante 12 semanas. Además, las personas enfermas se recuperaron más rápido.

Un estudio más reciente señaló que la alicina puede ayudar a eliminar el virus debido a los registros que demuestran sus propiedades antivirales in vitro. El ajo negro, también conocido como ajo añejado, tiene la capacidad de combatir la gripe.

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Beneficios del ajo negro

Aunque el ajo fresco tiene una buena reputación, puede ser mejor cuando es añejado. El ajo negro, o ajo añejado, se elabora al fermentar bulbos entre 60 °C y 90 °C y con un 80 % a 90 % de humedad. Durante este periodo, se produce la reacción de Maillard, que resulta en un color oscuro.

El período de envejecimiento puede variar según las necesidades del fabricante, pero el producto final es el mismo. El proceso de envejecimiento en ocasiones se denomina como "fermentación", pero en realidad no está ocurriendo ninguna reacción bacteriana.

El proceso transforma el ajo, al eliminar el aroma a acre y los compuestos irritantes que definen el ajo fresco, al estabilizar los compuestos sulfúricos beneficiosos. Lo interesante es que este proceso ofrece nuevas propiedades que pueden beneficiar la salud de diferentes maneras.

El ajo negro tiene una mayor actividad antioxidante que el ajo fresco

Uno de los resultados más notables del añejamiento es la mayor potencia que adquieren los antioxidantes en comparación con el ajo fresco. En un estudio en ratones en el 2009, los investigadores buscaban descubrir los efectos nutricionales del ajo añejado. Después de administrar el extracto del ajo añejado durante cinco días, los resultados indicaron que tiene propiedades antitumorales.

Dado a que ha demostrado su potencial en estudios con animales, otros investigadores querían observar los efectos del ajo negro en los humanos. Un estudio publicado en el 2017 examinó el potencial antioxidante del ajo añejado contra el ajo normal mediante pruebas de glicación avanzada (AGE, por sus siglas en inglés).

Los resultados indicaron que el ajo añejado era mejor para inhibir los AGE en comparación con el ajo fresco. Durante otro estudio, se observó que el ajo añejado elimina de mejor manera los radicales libres que el ajo fresco.

Asimismo, los investigadores encontraron que el ajo ofrece los siguientes beneficios:

Mejora los niveles de presión arterial. Un estudio del 2016 buscó determinar los posibles beneficios del ajo envejecido en la salud cardiovascular. Los investigadores reunieron información, como la presión arterial y otros marcadores cardiovasculares, de 88 personas que tomaron extracto de ajo envejecido una vez al día durante 12 semanas.

Los resultados demostraron una menor presión arterial media, lo que beneficia a las personas diagnosticadas con hipertensión. También se descubrió que el ajo envejecido ayuda a mejorar la "rigidez arterial, la inflamación y otros marcadores cardiovasculares en personas con niveles elevados".

Beneficia el microbioma intestinal. Se ha demostrado que el ajo tiene propiedades prebióticas que pueden ayudar a nutrir las bacterias intestinales, así como "restaurar la biopelícula del microbioma y la producción de moco". Cuando se completó el estudio, los investigadores notaron que las personas habían aumentado sus poblaciones de cepas de Lactobacillus y Clostridia.

Mejora la salud del corazón. En un estudio del 2012, se evaluó el ajo añejado junto con la coenzima Q10 (CoQ10) contra la aterosclerosis al utilizar un método doble ciego. En dicho estudio participaron 65 bomberos de riesgo intermedio y se les solicitó que consumieran la mezcla de ajo con CoQ10 durante un año, y se les realizó un escaneo de calcio en la arteria coronaria (CAC, por sus siglas en inglés).

Los resultados indicaron que la mezcla de ajo/CoQ10 ayudó a disminuir la progresión de CAC, así como a disminuir la proteína C reactiva, un marcador inflamatorio.

Ayuda a controlar los resfriados y la gripe. Al igual que el ajo fresco, el ajo añejado tiene efectos beneficiosos para controlar el resfriado común y la gripe. En un estudio, las personas que consumieron extracto de ajo añejado mostraron menos síntomas de resfriados y gripe, así como un menor periodo de enfermedad, lo que les permitió regresar al trabajo o la escuela más rápidamente.

Otro estudio apoyó los hallazgos cuando las personas mostraron una mejor función de las células inmunológicas después de consumir un extracto de ajo añejado.

Ajo blanco o negro

Cuando se trata de elegir qué tipo de ajo utilizar, la elección dependerá del platillo que esté preparando. Puede añadir ajo fresco o negro a las verduras o al aderezo para ensaladas, mezclarlo en el exprimidor junto con las verduras frescas o sofreírlo en el pollo antes de asarlo.

Experimente las diferentes opciones hasta que encuentre lo que le gusta. Este proceso puede ser divertido, mientras se vuelve más saludable en el trayecto.

Cómo cultivar ajo en casa

El ajo le ofrece los mejores nutrientes cuando está fresco. Esta es es razón suficiente para cultivar ajo en su propio hogar. Incluso si vive en un apartamento, aún es posible cultivar ajo porque esta planta puede prosperar en interiores bajo las condiciones adecuadas. Aparte de esto, existen otras razones por las que se recomienda cultivar ajo (y otras verduras) en casa.

Uno de los beneficios más importantes es el acceso inmediato a productos de alta calidad, ya que la jardinería doméstica no utiliza herbicidas y pesticidas, lo que resulta en un aumento notable en el sabor y la frescura de las plantas. Asimismo, es más económico debido a que disminuye la cantidad de alimentos que adquiere en el supermercado.

Qué variedad de ajo se recomienda cultivar

Para conseguir ajo no contaminado y con mejor sabor tiene que elegir la variedad adecuada que se ajuste al clima en el que vive. Estos son los dos tipos principales que puede cultivar:

  • Ajo de cuello blando. Este tipo de ajo es ideal si tiene inviernos suaves y si le interesa hacer ristras de ajo. Las variedades populares incluyen criolla, alcachofa, asiática y elefante
  • Ajo de cuello duro. Esta clase soporta adecuadamente los climas fríos. Los ejemplos incluyen porcelana, franja púrpura y Rocambole

Cómo cultivar y cosechar el ajo

El primer paso para cultivar un buen ajo comienza con un suelo de alta calidad, mientras que el sitio web The Spruce recomienda un suelo suelto y con buen drenaje, tal como lo es el sustrato arenoso. El pH debe estar entre 6 y 7.5, con suficiente fósforo, nitrógeno, potasio y, lo más importante, azufre.

Una vez que el suelo del jardín esté listo, puede plantarlo. El diario EuroWeekly News explica que es necesario usar bulbos de ajo de origen local de cooperativas agrícolas o del mercado local. Plante 50 dientes de ajo para tener suficientes, especialmente durante el invierno.

El sitio web Allotment & Gardens recomienda cultivar dientes individuales con 5 centímetros de profundidad y 20 centímetros de distancia, con el lado puntiagudo hacia arriba y luego cubrir con tierra. Lo ideal es plantarlos a principios de primavera o finales de otoño para que tengan un período frío para germinar.

El riego debe ser moderado, especialmente si el suelo es propenso a inundarse o si existe un sistema de riego. Coseche el ajo una vez que las hojas comiencen a morir, lo que significa que los bulbos ya están maduros. Para almacenar el ajo, quite la tierra de los bulbos y ate los tallos para colgarlos en un lugar seco.

Control de plagas y enfermedades

Para garantizar que el ajo conserve su calidad, es necesario proteger los cultivos de las plagas y enfermedades hasta que estén listos para la cosecha. Se recomienda prestar atención a lo siguiente:

Tisanópteros. Estas son plagas muy pequeñas, que generalmente miden 1.3 milímetros cuando están maduras y tienen dos pares de alas con pelos largos periféricos. Comúnmente se les conoce como "Tisanópteros de la cebolla", pero también destruyen el ajo, por lo que es importante vigilarlos.

Según un estudio publicado en el Journal of Integrated Pest Management, un signo de daño de los tisanópteros son los "parches plateados o rayas en las hojas". Sin embargo, el daño severo puede causar pequeñas manchas negras, que indican sus heces.

Los tisanópteros normalmente prosperan en la maleza, y pueden transferirse a los cultivos, por lo que es necesario controlar el crecimiento de malezas en el jardín. Es posible controlar el crecimiento de los tisanópteros al eliminar la maleza justo antes de plantar el ajo.

Gusanos de la raíz de cebolla. A pesar del nombre, estas larvas dañan el ajo y suelen medir 10 milímetros de largo, y se identifican por su aspecto blanco. Cuando están completamente maduros, se asemejan a las moscas domésticas y ponen huevos cerca de la base de la planta. Estos gusanos se alimentan de las raíces, lo que causa daños visibles.

El Programa de Hortalizas de la Universidad de Massachusetts recomienda cultivos rotativos para reducir el crecimiento de estos gusanos. También debe evitar usar estiércol como fertilizante, ya que puede atraer gusanos de raíz.

Pudrición basal por Fusarium. Esta es una enfermedad fúngica causada por la familia de hongos Fusarium. Los síntomas incluyen doblez en la punta de las hojas, así como un bulbo más pequeño, descomposición visible y crecimiento deficiente de las raíces. Asimismo, puede vivir en su jardín durante mucho tiempo, incluso en sus herramientas.

La Universidad de California recomienda rotar los cultivos que no fomentan el crecimiento de fusarium, así como almacenar adecuadamente el ajo para evitar el deterioro.

Cómo cocinar el ajo

La mejor manera de obtener las propiedades nutritivas del ajo es al incorporarlo en la alimentación. La siguiente receta es una forma de maximizar los beneficios de este alimento debido al método de preparación. Como se mencionó anteriormente, el ajo produce la mayor cantidad de alicina después de que se tritura o se abre.

Debido al tiempo de cocción de la receta, la alicina aún se conservará al consumir la sopa. Además, obtendrá otros beneficios gracias a sus otros ingredientes, como la leche de coco y el jengibre.

Receta de sopa de ajo

Ingredientes

  • 26 dientes de ajo sin pelar
  • 26 dientes de ajo pelados
  • 2 cucharadas de aceite de oliva extra virgen
  • 2 cucharadas (1/4 barra) de mantequilla de vacas alimentadas con pastura
  • 1/2 cucharadita de pimienta de cayena en polvo
  • 1/2 taza de jengibre fresco
  • 2 1/4 tazas de cebolla en rodajas
  • 1/2 taza de leche de coco
  • 3 1/2 tazas de caldo de verduras orgánico
  • 4 rodajas de limón

Modo de preparación

  1. Caliente el horno a 350 grados Fahrenheit. Coloque los 26 dientes sin pelar en un plato pequeño para hornear.
  2. Coloque 2 cucharadas de aceite de oliva y sal marina. Cubra el plato para hornear con papel pergamino.
  3. Hornee el ajo por 45 minutos, o hasta dorar los dientes. Deje enfriar y remueva la piel con la yema de los dedos. Transfiera los dientes a un recipiente.
  4. En una sartén grande, derrita la mantequilla a fuego medio-alto. Añada cebolla, tomillo, jengibre y cayena en polvo, luego cocine hasta que las cebollas estén translúcidas (aproximadamente seis minutos).
  5. Añada el ajo asado y los 26 dientes de ajo crudo, luego cocine por tres minutos. Vierta el caldo de verduras; cubra y cocine a fuego lento hasta que el ajo esté muy tierno (alrededor de 20 minutos).
  6. Con una licuadora, mezcle la sopa hasta suavizarla, y regrese todo al sartén.
  7. Añada la leche de coco y cocine a fuego lento. Añada sal y pimienta al gusto.
  8. Exprima 1 rodaja de limón en cada tazón y sirva.

Rinde cuatro porciones.

(Receta de PreventDisease.com)

Utilice el ajo tanto como pueda

Muchas personas no consumen ajo debido a su aroma, pero los beneficios superan este inconveniente. Y con la gripe y otras enfermedades que se extienden en la actualidad, es bueno saber que existe un remedio simple en el hogar para ayudar a promover el sistema inmunológico.

Cuando se prepara correctamente, el ajo puede añadir un gran aroma y sabor a las recetas. Pero es necesario consumirlo rápidamente para aprovechar al máximo sus compuestos sulfúricos. Aún mejor, recomiendo comer ajo crudo para obtener mejores resultados.

+ Fuentes y Referencias