La generación electrificada

generación zapped

Historia en Breve -

  • El principal riesgo de la radiación de los celulares es el daño mitocondrial y sistémico a las células, que amenaza la salud en general y puede contribuir a una gran variedad de problemas y enfermedades crónicas
  • Tres estudios recientes consolidan la afirmación de que la radiación fuerte y prolongada de los celulares puede desencadenar el cáncer. Los campos electromagnéticos también afectan la función reproductiva en hombres y mujeres, y tienen efectos neurológicos
  • El caso de una mujer joven sin factores de riesgo de cáncer que desarrolló cáncer de mama multifocal directamente debajo del área donde colocaba su celular dentro del brasier es un ejemplo de advertencia
  • Los factores de riesgo para la hipersensibilidad electromagnética incluyen daño de la médula espinal, lesión cervical, daño o conmoción cerebral, toxicidad química y por metales pesados, deterioro de la función inmunológica e infecciones bacterianas o parasitarias como la enfermedad de Lyme
  • Puede reducir su exposición al apagar su wifi por la noche, mantener los celulares lejos de su área para dormir, usar la función de altavoz y no llevar su celular consigo en el cuerpo

Por el Dr. Mercola

La humanidad evolucionó en un planeta donde el origen de la radiación de microondas era infinitesimal. En la actualidad, la mayoría vive en un mar de radiaciones de microondas y radiofrecuencias (RF) emitidas por las tecnologías inalámbricas: enrutadores, tabletas, monitores para bebés, teléfonos, televisiones, electrodomésticos y medidores inteligentes, entre otros.

Hoy en día hay más de 6000 millones de suscripciones de telefonía celular alrededor del mundo, lo que significa que estamos llegando al punto en que todas las personas del planeta poseen uno de estos dispositivos, y la mayoría estrena su primer celular o tableta a una edad muy temprana.

Según el Pew Research Center, el 90 % de los adultos dice que a menudo lleva consigo su celular y rara vez se encuentra apagado.1 En los Estados Unidos las personas están tan apegadas a sus teléfonos inteligentes y redes sociales que revisan Facebook y Twitter en un asombroso promedio de 17 veces al día, y muchos adolescentes pasan nueve horas diarias en las redes sociales, es alucinante.2

Muchos expertos ahora advierten que la exposición fuerte y crónica a estos campos electromagnéticos (EMF, por sus siglas en inglés) podría tener graves repercusiones para nuestra salud, en especial la de los niños, que están expuestos desde el útero.

Los fetos y niños pequeños nunca antes habían estado expuestos a este nivel de radiación pulsátil, y aún es demasiado pronto para determinar el alcance exacto del daño, ya que pueden pasar décadas hasta que los efectos se manifiesten.

En los últimos años, se ha vuelto cada vez más claro que la disfunción mitocondrial es la raíz de la mayoría de las enfermedades crónicas, por lo que en términos de salud pública, los efectos de la exposición crónica a los EMF podrían ser mucho más profundos de lo que se sospecha ahora.

Es posible que en las próximas décadas no solo enfrentemos una avalancha de cáncer cerebral, sino también de enfermedades cardíacas, trastornos neurológicos, infertilidad y trastornos recién identificados como la hipersensibilidad electromagnética (EHS, por sus siglas en inglés).3,4

Los creadores del documental Generation Zapped permiten el acceso exclusivo y completo al documental hasta el viernes, 21 de septiembre de 2018. Por favor, comparta este enlace con sus familiares y amigos y demuestre su apoyo comprando una copia del documental al HACER CLIC AQUÍ. (El documental está disponible en inglés solamente)

La generación electrificada

El documental "Generation Zapped" ─disponible en inglés solamente─ investiga las posibles consecuencias del mundo inalámbrico actual, y señala que la radiación de microondas "es un contaminante ambiental muy real".

El metraje comienza con Martin Blank, Ph.D., profesor adjunto de fisiología y biofísica celular en la Universidad de Columbia, quien señala una de las razones más obvias por las que los campos electromagnéticos podrían causar daño físico, y es porque el cuerpo es bioeléctrico.

Muchos de los procesos corporales implican la transmisión de señales eléctricas y la interferencia externa puede interrumpir esas señales.5

Como explicó el Dr. Jonathan Samet, director del Instituto de Salud Global de la Universidad del Sur de California, la radiación se puede dividir en radiación ionizante y radiación no ionizante, la primera tiene suficiente energía para romper las moléculas a medida que pasa a través de los tejidos.

Los EMF tienen mucha menos energía, razón por la cual la industria de los celulares ha insistido en que sus dispositivos y otras tecnologías inalámbricas no tienen efectos biológicos. Por desgracia, cada vez más evidencia científica revela que eso simplemente no es cierto.

Evidencia de carcinogenicidad

La investigación de la propia industria de los celulares ─en el estudio Interphone6 que involucró a 13 países─ demostró un aumento del 40 % en el riesgo de cáncer cerebral a partir de 1640 horas o más de uso del teléfono celular, y una investigación sueca independiente que fue publicada en el año 2007 demostró un riesgo 540 % mayor de cáncer cerebral luego de más de 2000 horas de uso del celular.7

En noviembre de 2010 también se publicó un análisis de los mecanismos de acción conocidos, incluidos los efectos en el ADN, llamado "Efectos no térmicos y mecanismos de interacción de los campos electromagnéticos en la materia viva".8

Es importante destacar que se ha demostrado que los EMF aumentan el estrés oxidativo, que puede dañar las membranas celulares y proteínas, además de romper los enlaces del ADN. Los campos electromagnéticos también disminuyen el ATP ─la fuente de energía en su cuerpo─, sin el cual sus células no pueden funcionar correctamente.

Samet está familiarizado con la evidencia contra la radiación de los celulares, y se desempeñó como presidente del grupo de trabajo de la Agencia Internacional para la Investigación sobre el Cáncer, que en 2011 clasificó a los EMF y RF como un "posible carcinógeno humano" de la clase 2B9 con base en la evidencia disponible.

En ese momento, Samet dijo,10 "la conclusión significa que podría haber algún riesgo, y por lo tanto, debemos vigilar de cerca el vínculo entre los celulares y el riesgo de cáncer". Desde entonces, dicha evidencia solo se ha fortalecido.

Hace poco, dos estudios financiados por el gobierno11,12,13,14,15 ─uno con ratones y otro con ratas─ encontraron evidencia de tumores cardíacos y daños en el cerebro y ADN.

Se dice que esta investigación de 25 millones de dólares, que se llevó a cabo por el Programa Nacional de Toxicología (NTP, por sus siglas en inglés) es la más extensa que se ha hecho hasta la fecha, y confirma que el corazón y el cerebro son áreas clave que se ven afectadas por la exposición crónica a los EMF.

La conexión entre la radiación de los celulares y el cáncer se hizo aún más fuerte cuando el respetado Instituto Ramazzini en Italia publicó sus hallazgos sobre la exposición de por vida,16 lo que duplica de manera eficaz los hallazgos del NTP.17,18,19

De acuerdo con Fiorella Belpoggi, directora de investigación en el Instituto Ramazzini y autora principal del estudio, la radiación de radiofrecuencia de los celulares probablemente debería clasificarse como un "probable" carcinógeno humano en lugar de "posible" carcinógeno.20

Llevar su celular consigo en el cuerpo es un hábito peligroso

En el documental se entrevista a una mujer llamada Donna, que desarrolló cáncer de mama multifocal después de llevar su celular dentro del brasier de manera habitual. No tenía antecedentes familiares ni otros factores de riesgo que la predispusieran al cáncer de mama.21

Dos oncólogos, Robert Nagourney y John West, concluyeron que el uso del celular era la causa más probable, ya que la distribución de las células cancerosas coincidía perfectamente con la forma de su teléfono. Donna está lejos de ser la única con este hábito. Muchas mujeres jóvenes colocan sus celulares dentro del brasier por practicidad.

Como regla general, debe evitar llevar su celular en cualquier parte de su cuerpo. El cáncer de mama y los problemas cardíacos son solo dos posibles consecuencias de colocar su celular en la bolsa de su camisa o brasier. Una investigación fue publicada en 2009 descubrió que colocar su celular en la cadera podría debilitar la pelvis.22

Por medio de una técnica de rayos X que se emplea para el diagnóstico y monitoreo de pacientes con osteoporosis, los investigadores midieron la densidad del hueso pélvico en 150 hombres que sujetaban sus celulares a sus cinturones con regularidad. Los portaban durante un promedio de 15 horas al día, y habían tenido algún celular durante un promedio de seis años.

Los investigadores encontraron que la densidad mineral ósea se redujo del lado de la pelvis donde colocaban sus teléfonos, lo que aumenta la posibilidad de que la densidad ósea pueda verse afectada por la radiación de los celulares.

La radiación de los celulares afecta la fertilidad y puede triplicar el riesgo de aborto involuntario

Los estudios también han relacionado la exposición a la RF y EMF con la alteración de la fertilidad en los hombres, al descubrir que disminuye el conteo de espermatozoides y la calidad y motilidad de los mismos.23,24 Uno de estos estudios que fue publicado en PLOS One,25 encontró que:

"La densidad de potencia y rango de frecuencias de la radiofrecuencia y campos electromagnéticos de los celulares promueve la generación mitocondrial de especies reactivas del oxígeno en los espermatozoides humanos.

Esto disminuye la motilidad y vitalidad de esas células mientras que a su vez estimula la formación de aductos del ADN y, finalmente, su fragmentación.

Estos hallazgos tienen claras implicaciones para la seguridad del uso generalizado de teléfonos celulares por parte de los hombres en edad reproductiva, lo que podría afectar tanto su fertilidad como la salud y bienestar de sus hijos".

Las computadoras portátiles con wifi se han relacionado con la fragmentación del ADN espermático después de solo cuatro horas de uso.26 Blank también cita investigaciones que sugieren que la radiación del celular crea mutaciones en el ADN espermático y que esas mutaciones parecen ser otro factor que contribuye al autismo.

Las mujeres embarazadas también están exponiendo a sus bebés nonatos a la radiación nociva, al llevar un celular sobre su cuerpo, o usarlo cerca del mismo, lo que puede alterar la programación celular y viabilidad del feto.

Según investigaciones recientes, la exposición prenatal a los campos de frecuencia eléctrica casi puede triplicar el riesgo de aborto involuntario de una mujer embarazada.27

Varios otros estudios también han relacionado la exposición prenatal a los EMF con un mayor riesgo de aborto espontáneo.28,29,30,31,32

El incremento de la hipersensibilidad electromagnética

Como puede observarse en el documental, hoy en día una persona promedio es bombardeada con 1 trillón de veces más campos electromagnéticos que hace diez años, y con este drástico aumento en la exposición, cada vez más personas han comenzado a quejarse de los efectos físicos.

La Organización Mundial de la Salud reconoce la hipersensibilidad electromagnética como una intolerancia ambiental,33 pero muchos médicos todavía son escépticos de su validez.

Sin embargo, para aquellos que sufren de EHS, el vínculo es claro e inequívoco. Como se señala en documental, los efectos de la EHS también son biológicamente reconocibles. Se pueden realizar varias pruebas de laboratorio para demostrar que durante la exposición a los campos electromagnéticos se produce un deterioro biológico.

El Dr. Dominique Belpomme, un oncólogo francés, realizó un estudio con la participación de 700 personas con EHS, y demostró que sufrieron daños en su sistema inmunológico y nervioso. También estableció varios otros biomarcadores para la EHS. Sin embargo, aún hace falta que este tipo de información penetre en el campo de la medicina.

Ciertas afecciones de salud pueden aumentar su riesgo de EHS

Magda Havas, Ph.D., profesora adjunta en la Universidad de Trent en Canadá, ha estudiado a las personas con esta afección y afirma que una serie de afecciones puede aumentar su riesgo de EHS, las cuales incluyen:

Daño en la médula espinal; traumatismo cervical

Daño o conmoción cerebral

Toxicidad química, como altos niveles de mercurio, plomo, PCB u otras neurotoxinas

Infecciones bacterianas o parasitarias como la enfermedad de Lyme

Deterioro de la función inmunológica; lupus

Las personas muy jóvenes y muy mayores

Los investigadores también han encontrado una asociación significativa entre el tinnitus y la hipersensibilidad a los EMF, lo que sugiere una fisiopatología compartida entre las dos afecciones.34 En este estudio, casi el 51 % de los pacientes con hipersensibilidad a los EMF tenía tinnitus, en comparación con solo el 17.5 % de los controles. De acuerdo con los autores:

"Al perecer, una vulnerabilidad individual probablemente ocasionada por una red de tensión cortical excesiva sea responsable tanto de la hipersensibilidad electromagnética como del tinnitus.

Por lo tanto, los esfuerzos terapéuticos deben centrarse en las estrategias de tratamiento (por ejemplo, la terapia cognitiva conductual) con el objetivo de normalizar esta red de tensión disfuncional".

Varias formas de medicina energética,35 donde se fortalece el sistema eléctrico innato y la red de meridianos de su cuerpo, también podrían ser un elemento crucial del tratamiento contra la EHS. Al aumentar la resiliencia de su cuerpo a los campos electromagnéticos, muchos síntomas problemáticos podrían reducirse o eliminarse, lo que facilita tener una la vida normal.

Dicho lo anterior, es importante tomar en cuenta que el hecho de que no pueda sentir los efectos de los campos electromagnéticos no significa que no lo estén afectando a nivel celular. Ya sea que lo sienta o no, el daño nos afecta a todos.

En cierto sentido, las personas con EHS tienen una ventaja, ya que la incomodidad característica los hace tomar medidas proactivas para evitar la exposición, mientras que los demás permanecen indiferentes.

Su corazón y su cerebro son más susceptibles al daño ocasionado por los EMF

Dos de los órganos que son más vulnerables a la interferencia externa de RF son su corazón y cerebro. Ambos órganos también tienen la mayor densidad de canales de calcio voltaje dependientes (VGCC, por sus siglas en inglés).

La investigación36,37,38,39 de Martin Pall, Ph.D., profesor emérito de bioquímica y ciencias médicas básicas de la Universidad Estatal de Washington,40 sugiere que los VGCC se activan con campos electromagnéticos de baja intensidad como los emitidos por los celulares, lo que desencadena una afluencia excesiva de calcio en la célula.

El exceso de calcio intracelular y el aumento de la señalización de calcio parecen ser responsables de la mayoría de ─si no es que de todos─ los efectos biológicos asociados con la exposición a los EMF, que incluyen un aumento en:

Trastornos y enfermedades neuropsiquiátricas como ansiedad, depresión, TDAH, autismo y Alzheimer41

Efectos hormonales

Efectos cardiacos

Rupturas cromosómicas

Alteraciones en la fertilidad sobre todo en hombres

Estrés oxidativo

Cambios en la señalización de calcio

Daño al ADN celular

Descomposición de la barrera hematoencefálica

Cáncer

Disminución de la melatonina

Alteración del sueño

Exceder el límite de seguridad del uso del celular aumenta los riesgos para la salud

Además del daño ocasionado por los EMF antes mencionados, los celulares también tienen un límite de seguridad, más allá del cual podría sufrir daño celular inducido por el calor.

Este límite de seguridad, conocido como tasa de absorción específica (SAR, por sus siglas en inglés), por lo general se esconde en la sección legal de su teléfono, pero indicará la distancia de su cuerpo que se requiere para evitar la exposición excesiva.

No hay ningún celular en el mercado que sea seguro que su cuerpo toque directamente a menos que esté apagado o en modo avión, lo que suspende las transmisiones de señales de RF. Y aun peor, la Comisión Federal de Comunicaciones basa sus estándares de seguridad térmica en un modelo que no aplica a la población en general, sobre todo a los niños.

Sus estándares se basan en un modelo llamado "hombre antropomórfico estándar", un patrón mucho más grande que una persona promedio. Cuanto más grande es el cuerpo, menor es la penetración de la radiación, por lo que los niveles de SAR probablemente sean demasiado generosos para la mayoría de los usuarios.

Sin embargo, tome en cuenta que el valor del SAR no tiene relación con la seguridad en términos del daño que produce fuera del aspecto térmico. De acuerdo con Pall, los estándares de seguridad ─que se basan en el daño térmico y no en la biología molecular─ son erróneos por un factor de 7 millones.

¿Será posible que las personas escuchen las advertencias a tiempo?

Si bien la conciencia sobre los riesgos está aumentando en todo el mundo, se está haciendo muy poco a nivel gubernamental para proteger a los ciudadanos de la creciente y muchas veces innecesaria exposición a los EMF.

Sin embargo, se pueden apreciar algunos indicios de esperanza. Por ejemplo, aunque Francia fue una de las primeras naciones en adoptar la tecnología inalámbrica, ahora es uno de los primeros en prohibir los celulares dentro de las escuelas.

El documental también profundiza en temas relacionados como:

  • Los peligros de los medidores inteligentes
  • El lanzamiento del 5G, que aumentará exponencialmente las exposiciones a los EMF
  •  ya que requerirá de la instalación de pequeñas antenas cada 250 pies, más o menos, para garantizar la conectividad
  • El impacto negativo de la tecnología de las pantallas en el sueño
  • La adicción al internet y los inconvenientes sociales de estar pegado al celular, lo cual tiene consecuencias que van más allá de la salud física, sobre todo en los niños y adolescentes

Cómo reducir su exposición a los campos electromagnéticos

Mientras que los riesgos podrían ser significativos, estas tecnologías se han integrado demasiado en nuestra vida cotidiana como para deshacernos de ellas. Sin embargo, pueden ser más seguras, y nosotros como consumidores, podemos usarlas de manera más inocua. Enseguida encontrará varias sugerencias que le ayudarán a reducir su exposición a los EMF:

Conecte su computadora de escritorio a internet por medio de una conexión por cable y asegúrese de poner el escritorio en modo avión. También evite los teclados, trackballs, mouse, sistemas de juegos, impresoras y teléfonos fijos inalámbricos. Opte por las versiones con cable.

Si debe usar wifi, apáguelo cuando no esté en uso, sobre todo durante la noche cuando está durmiendo. Idealmente, es mejor instalar los cables necesarios en su casa para que pueda apagar el wifi en todo momento.

Si tiene una computadora portátil sin puertos Ethernet, es fácil comprar un adaptador USB de Ethernet que le permitirá conectarse a Internet sin una conexión inalámbrica.

Apague la corriente eléctrica hacia su habitación durante la noche. Por lo general sirve para reducir los campos eléctricos de los cables de la pared, a menos que haya una habitación adyacente al lado de su dormitorio. Si ese es el caso, necesitará usar un medidor para determinar si también necesita apagar la energía en la habitación de al lado.

Use un reloj con baterías, lo ideal es que sea uno sin luz. Utilizo un reloj parlante para personas con discapacidad visual.42

Si aún usa horno de microondas, considere reemplazarlo por un horno de convección de vapor, que calentará sus alimentos con la misma rapidez y mucha más seguridad.

Evite el uso de electrodomésticos y termostatos "inteligentes" que dependen de la señalización inalámbrica. Esto incluiría todas las nuevas pantallas "inteligentes". Se les denomina inteligentes porque emiten una señal de wifi y, a diferencia de las computadoras, no puede apagar su señal de wifi.

Considere utilizar un monitor de computadora de gran tamaño como televisión, ya que no emiten wifi.

Rehúsese a utilizar medidores eléctricos inteligentes tanto como le sea posible o incorpore un escudo a su medidor inteligente existente, algunos de los cuales han demostrado reducir en un 98 a 99 % la radiación.43

Considere mover la cama de su bebé a su habitación en lugar de usar un monitor inalámbrico para bebés. Otra alternativa son las opciones con cable.

Reemplace los focos CFL por focos incandescentes. Lo ideal es que elimine todas las luces fluorescentes de su casa. No solo emiten luz poco saludable, sino que lo más importante es que en realidad, transfieren la corriente a su cuerpo con solo estar cerca de ellos.

Evite llevar su celular consigo en el cuerpo a menos que se encuentre en modo avión y nunca duerma con él en su habitación, a menos que esté en modo avión. Incluso en modo avión, puede emitir señales, por eso coloco mi celular en una bolsa de Faraday.44

Cuando use su celular, utilice el altavoz y sostenga el teléfono por lo menos a 3 pies de distancia. Intente disminuir drásticamente el tiempo que usa su celular. Normalmente paso menos de 30 minutos al mes en mi celular, sobre todo cuando viajo.

En su lugar, use los teléfonos con software VoIP que puede usar mientras está conectado a Internet a través de una conexión por cable.

+ Fuentes y Referencias
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