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¿Por qué hay tanta lechuga romana tóxica?

lechuga e coli

Historia en Breve -

  • Debido a otro brote de E. coli, las agencias de salud de los Estados Unidos han recomendado a los consumidores evitar comer lechuga romana de cualquier fuente, incluyendo la lechuga precortada en bolsa, mezclas de ensaladas y cabezas enteras
  • Se cree que la fuente probable de lechuga contaminada es California, aunque la investigación aún está en curso
  • En la primavera de 2018 hubo un brote similar que involucró a la lechuga romana cultivada en Yuma, Arizona y que enfermó a 210 personas en 36 estados del país, lo que resultó en cinco muertes
  • Puede limitar su exposición a E. coli y otras bacterias dañinas al cultivar sus propios vegetales o comprándolos en mercados o granjas orgánicas locales

Por el Dr. Mercola

Los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC por sus siglas en inglés) de los Estados Unidos dicen que las enfermedades transmitidas por los alimentos afectan a una de cada seis personas (alrededor de 48 millones de personas).

Cada año, en los Estados Unidos, las enfermedades transmitidas por los alimentos causan 128 000 de hospitalizaciones y 3000 de muertes.1 En 2018, esas estadísticas incluyen algunos cientos de personas que contrajeron Escherichia coli (E. coli) después de comer lechuga romana.

Como se muestra en el video de RED MÁS Noticias, los CDC emitieron la última alerta relacionada con las presuntas infecciones por E. coli debido a la lechuga romana unos días antes de Acción de Gracias.2

Para su seguridad, los CDC recomiendan que si tiene lechuga romana producida en California la tire y evite comerla hasta nuevo aviso. Según la Administración de Alimentos y Medicamentos de EE. EE. (FDA, por sus siglas en inglés), las lechugas de cultivos hidropónicos o invernadero no están afectadas.3 Este es solo uno de una serie de brotes relacionados con la lechuga romana que se han producido en los últimos años.

Otros brotes de E. coli reportados en todo el país ocurrieron en la primavera de 2018 y otoño de 2017. Dada la época del año, se cree que el brote actual está relacionado con la lechuga romana cultivada en California.4 La fuente probable de contaminación es la filtración de estiércol de una operación concentrada de alimentación animal (CAFO) cercana.

Los CDC vuelven a emitir una alerta de seguridad alimentaria para la lechuga romana

El 20 de noviembre de 2018, los CDC emitieron una alerta de seguridad alimentaria para la lechuga romana debido a un brote de E. coli en varios estados de EE. UU.5 En Canadá, se está investigando un brote similar y las agencias de salud estadounidense y canadiense están coordinando los esfuerzos para salvaguardar la salud y bienestar de los consumidores de ambos países.

Al trabajar junto con la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA por sus siglas en inglés) y agencias locales y estatales de los Estados Unidos, los CDC han determinado que las infecciones por la cepa 0157:H7 de E. coli —productor de toxina Shiga (STEC)— estarían relacionadas con la lechuga romana proveniente de California.6

El 26 de noviembre de 2018, los CDC y la FDA anunciaron que habían reducido las posibles fuentes de cultivo de las lechugas sospechosas de estar infectadas a granjas en la costa central del norte y centro de California.7 Ya que los cultivos de lechugas sospechosas se cosecharon en temporada tardía, las dos agencias gubernamentales creen que durante lo que resta del año no se distribuirá lechuga de estas regiones a otras zonas de EE. UU.

Por este motivo, la FDA nuevamente hace un llamado a evitar toda la lechuga romana y urge a los consumidores a leer las etiquetas de empaque antes de consumir o comprar lechuga romana procedente de las regiones sospechosas en California. Si no puede determinar el origen de la lechuga que va a comprar, evítela a toda costa o deseche la lechuga que ya tenga a mano.

Un análisis genético de las cepas de E. coli —recolectadas de los pacientes involucrados en la reciente serie de enfermedades— ha relacionado a la bacteria con un brote que ocurrió en el otoño de 2017.

Esa vez, se encontró E. coli en las verduras de hoja verde en los Estados Unidos y en la lechuga romana en Canadá.8 No existe una relación genética entre el brote actual y el que ocurrió en el verano de 2018. CDC dice que “las personas en el brote de primavera se infectaron con una cepa O157:H7 de E. coli con una huella genética de ADN diferente”.9

La Agencia de Salud Pública de Canadá dice que varios canadienses de al menos dos provincias se enfermaron con este mismo tipo de infección. La alerta emitida por los CDC señala que: “la evidencia epidemiológica de los Estados Unidos y Canadá indica que la lechuga romana es la fuente probable del brote”.10

Por suerte, hay muchos otros vegetales que puede comer de forma segura hasta que se resuelva esta situación. Más adelante en este artículo, le daré algunos consejos para disfrutar de las ensaladas y otros vegetales de forma segura.

Hay una serie de alertas de seguridad alimentaria relacionadas con los vegetales

No es un secreto que, en los Estados Unidos, a los consumidores les encanta la practicidad de los vegetales prelavados vendidos en bolsa. Por desgracia, ese tipo de vegetales son los que están continuamente relacionados con las enfermedades transmitidas por los alimentos.

De hecho, según The Washington Post, los expertos en seguridad alimentaria sugieren que los “vegetales de conveniencia —es decir, esas prácticas bolsas de ensaladas precortadas y prelavadas— representan un riesgo adicional porque antes de llegar a su plato, han estado en contacto con muchas personas y maquinaria”.11

La E. coli es bastante común; sus muchas cepas se encuentran en el medioambiente y también viven en los intestinos de los animales y los humanos. Por suerte, la mayoría de las infecciones por E. coli son tolerables e inofensivas. Por lo general, los tipos de E. coli conocidos por causar enfermedades son transmitidos a través de alimentos y agua contaminados o por el contacto con animales y personas con la infección.

Por ejemplo, se cree que uno de los mayores brotes de E. coli en 2016 relacionado con las espinacas fue provocado por cerdos salvajes y agua de pozo.12 La cepa de E. coli actual-STEC 0157:H7-es una forma particularmente peligrosa. En los Estados Unidos, los CDC estiman que cada año, 265 000 personas sufren de infecciones por STEC y la variedad 0157:H7 es responsable de más de un tercio de esas enfermedades.13

Y aunque todas las personas son susceptibles a estas infecciones, las personas de edad avanzada y los niños pequeños son los más propensos a problemas de salud graves causados por los desagradables efectos secundarios de STEC. En general, los síntomas aparecen de uno a 10 días después de comer un alimento contaminado y pueden incluir diarrea con sangre, calambres estomacales y vómito.

Antes de este brote, en la primavera de 2018, otra situación relacionada con la lechuga romana y la bacteria E. coli afectó a personas que comieron lechuga romana o que estuvieron en contacto directo con otra persona que se había enfermado por comer lechuga romana.

La conclusión de una investigación de tres meses de duración fue que, “la evidencia epidemiológica, de laboratorio y trazabilidad indicó que la lechuga romana cultivada en la región de Yuma, Arizona era la fuente probable del brote”.14 La contaminación afectó a 210 personas de 36 estados diferentes, causó cinco muertes y 27 personas terminaron con insuficiencia renal relacionada con E. coli.15

¿Sabe en qué condiciones cultivan los vegetales de su ensalada?

Debido a la industrialización de nuestro sistema alimentario, las personas que viven en los Estados Unidos consumen productos de todo el mundo, sin importar si son de temporada o cultivados localmente. Es común ir al supermercado y regresar con frutas y vegetales cultivados y cosechados en Canadá y México, así como otros países de Europa y América del Sur, entre otros.

Aunque comprar frutas y vegetales de temporada cultivados y cosechados lejos de casa se ha convertido en algo tan común, esta practicidad tiene su costo y sus riesgos. De acuerdo con el diario The New York Times,16 la mayoría de los productos de lechuga romana en bolsa vendidos en los supermercados y restaurantes en todo Norteamérica se cultivan en el Valle de Salinas en California.

Dicho esto, a finales del otoño e invierno, la industria hace un movimiento estacional hacia Yuma, que fue la fuente de contaminación de E. coli en el brote de primavera de 2018. Sobre la fuente de ese brote, en junio de 2018 los CDC señaló que:17

“La FDA y los funcionarios estatales y locales rastrearon la lechuga romana de muchas granjas de la región de Yuma. La FDA, junto con los CDC y socios estatales, hicieron una evaluación ambiental en la región de cultivo de Yuma y recolectaron muestras de agua, tierra y estiércol”.

Las pruebas de laboratorio de los CDC identificaron la cepa del brote de E. coli O157:H7 en las muestras de agua tomadas de un canal de aquella región. La WGS (secuenciación completa del genoma) mostró que la cepa de E. coli O157:H7 del agua del canal estaba genéticamente relacionada con la cepa de E. coli O157:H7 de la gente enferma”.

Vale la pena mencionar que las CAFO son una de las fuentes principales de contaminación de agua en los Estados Unidos. El Departamento de Calidad Ambiental de Arizona señala que “En Arizona y en todo el país, existe la posibilidad de contaminación de agua superficial y subterránea a través de las descargas de escorrentía contaminada con estiércol en las vías fluviales por parte de las instalaciones de ganado, así como por la filtración de aguas residuales a acuíferos”.18

La previa contaminación de lechuga estuvo conectada a una CAFO cercana

Es probable que ya esté acostumbrado a escuchar sobre los patógenos contenidos en la carne poco cocida y también es probable que ya sepa que debe ser muy cauteloso cuando manipula pollo crudo. Dicho esto, puede ser difícil entender cómo los vegetales, como la lechuga romana, pueden contaminarse de tal manera que pueden causar una enfermedad grave o incluso la muerte.

Como lo mencioné anteriormente, el brote de E. coli en la primavera de 2018 parece haber sido provocado por la contaminación por estiércol de una granja ganadera cercana que afectó los cultivos de lechuga romana.19

En noviembre de 2018, la FDA emitió una declaración sobre una evaluación ambiental que confirmó la presencia de E. coli O157:H7 en tres muestras del agua de canal para riego recolectadas como parte de la investigación de Yuma.

El comisionado de la FDA, el Dr. Scott Gottlieb, dijo que:20

“La evaluación ambiental… considera que la forma más probable en que se contaminó la lechuga fue a través del uso de agua del canal para el riego, dado que la cepa del brote no se encontró en ninguna de las demás muestras recolectadas en la región.

La forma en la que el agua contaminó la lechuga es incierta. Pero con base en las entrevistas realizadas a los cultivadores y aplicadores de pesticidas, algunas de las posibles explicaciones incluyen la aplicación directa de agua del canal a los cultivos de lechuga o el uso del agua del canal para diluir las sustancias químicas aplicadas a los cultivos a través de aplicaciones de pulverización aérea y terrestre.

No podemos descartar otras formas en que la lechuga pudo contaminarse. Cómo y cuándo se contaminó el agua del canal con la cepa del brote de E. coli O157:H7 también es algo incierto.

Sabemos que hay una operación concentrada de alimentación animal (CAFO) muy cerca del canal de agua para el riego del que se recolectaron las muestras. Esta es una fuente potencial”.

Es muy probable que el estiércol de la CAFO se filtrara y contaminara el canal con E. coli, para que después el agua contaminada con E. coli se utilizara para regar los cultivos de lechuga. En este escenario, sería imposible eliminar la bacteria al lavar la lechuga, porque lo más probable es que la E. coli ya se habría convertido en una parte integral de la planta.

Y, dado a que una CAFO puede tener más de 100 000 cabezas de ganado,21 el potencial de escorrentía fecal y contaminación de los suministros de agua cercanos es bastante alto.

Video disponible solo en inglés

La contaminación de las CAFO continúa poniendo en peligro la salud pública

Las CAFO son una de las principales fuentes de contaminación que amenaza la salud pública.

La carne proveniente de las CAFO no solo es más propensa a la contaminación con bacterias —incluyendo las cepas resistentes a los antibióticos, tal y como lo muestran las pruebas realizadas recientemente en los alimentos— sino que estas granjas industriales también propagan patógenos peligrosos en el medioambiente.

Es bien sabido que los animales de granja producen mucho estiércol. Normalmente, esto no es un problema, siempre y cuando las vacas y otros animales puedan pastorear al aire libre. En ese caso, el estiércol es pisado y se vuelve parte del ciclo de manejo natural y regenerativo de la tierra.

Sin embargo, en las CAFO, los animales son confinados en espacios reducidos. Como se muestra en el video de arriba, el estiércol y la orina de miles de cerdos de CAFO, que son alojados en enormes instalaciones, se acumula en enormes tanques de retención al aire libre.22 Y aunque parezca difícil de imaginar, muchos de estos tanques son del tamaño de tres o cuatro campos de fútbol.

En caso de que estas áreas de retención se desborden o filtren, como sucedió cuando el huracán Florence devastó Carolina del Norte en septiembre de 2018, la contaminación peligrosa por microbios y nitratos entra en el agua subterránea y las vías fluviales cercanas. Para obtener más información, consulte mi artículo anterior: “¿Qué sucede cuando un huracán azota una CAFO?”.

Igual de terrible es el hecho de que los desechos líquidos de los tanques de retención muchas veces son rociados directamente en el aire o cultivos cercanos, lo que daña la salud de muchas personas y familias que viven cerca. Dado a que Carolina del Norte tiene miles de CAFO, es muy preocupante la capacidad que tienen estas granjas industriales para dañar la salud humana.

El cineasta Mark Devries, quien capturó las imágenes con drones para el video de arriba, dijo “Ya había visto estos gigantescos pozos llenos de estiércol tóxico… desde un avión… pero con los drones, puede ver de cerca por primera vez, lo masivas que son estas instalaciones y lo cerca que están de las casas de las personas que viven a los alrededores”.23

Las emisiones de las lagunas, que se distribuyen mediante rociadores comerciales, han sido relacionadas con problemas neurológicos y respiratorios.

Al concluir su minidocumental, Devries dice: “Estos miles de lagos de desechos tóxicos deben formar parte de los fenómenos ambientales más bizarros y perturbadores jamás vistos en los Estados Unidos”. No podría estar más de acuerdo.

Formas de proteger su salud cuando come vegetales

Aunque se podría pensar que lavar su lechuga eliminaría la bacteria, la verdad es que solo se necesitan unas cuantas células de E. coli para enfermarlo.

A pesar de que lavar sus vegetales con agua —incluso cuando el producto que compra afirma que ha sido lavado tres veces— puede reducir su riesgo de enfermedades, no elimina el riesgo por completo.

Lavar los vegetales no garantiza que eliminará todas las toxinas. Además de eso, algunos expertos sugieren que utilizar productos especializados para desinfectar las frutas y vegetales no es mucho más efectivo que utilizar agua sola.24

Aunque algunos recomiendan utilizar una solución blanqueadora suave, como saben, no recomiendo los productos para aplicaciones de limpieza doméstica y mucho menos para la preparación de alimentos. La mejor manera de limpiar sus alimentos y área de preparación de comida es utilizar el sentido común.

Los siguientes son algunos consejos para manipular de forma segura sus frutas, vegetales y otros alimentos.25 Siempre:

  • Lávese las manos con agua y jabón antes de manipular los alimentos y después de estar en contacto con carne cruda
  • Utilice un cepillo para eliminar la suciedad y residuos de los vegetales de raíz o cualquier fruta o vegetal con cáscara áspera
  • Enjuague todas las frutas y vegetales, incluso las variedades en bolsa, con agua corriente
  • Al cortar más de un tipo de comida, lave con frecuencia su tabla de cortar y utensilios con el fin de evitar contaminación cruzada

Debido a que muchas de las personas infectadas con la bacteria E. coli de la lechuga se enfermaron después de comer en restaurantes que utilizaban lechuga precortada en bolsa en sus ensaladas,26 puede reducir dramáticamente su riesgo de infección al evitar comer ensaladas en restaurantes.

Comer en casa es otra forma de proteger su salud. Pero debido a que los vegetales verdes crudos representan el mayor riesgo, puede cocerlos para reducir su riesgo de contaminación.

En mi opinión, su mejor opción es cultivar sus propios vegetales. Ya sea que  utilice un huerto, un contenedor o bandeja, no se arrepentirá del tiempo y energía invertidos en cultivar sus propios alimentos. La buena noticia es que los vegetales verdes como la lechuga son unos de los vegetales más prolíficos y fáciles de cultivar.

Al plantar semillas nuevas cada dos semanas, puede obtener múltiples cosechas durante su temporada de crecimiento. Dependiendo de dónde viva, puede cultivar ciertos vegetales durante todo el año. Si la jardinería no es lo suyo, entonces considere comprar sus vegetales en granjas o mercados locales o granjas locales.