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Senador de EE. UU. fallece de sepsis, una complicación común de infecciones como la influenza

sepsis

Historia en Breve -

  • El senador del estado de Nueva York, José Peralta —abierto defensor de la vacunación anual contra la gripe— falleció el 22 de noviembre de 2018 a los 47 años de edad por causa de un shock séptico repentino
  • La sepsis es una de las principales causas de muerte relacionadas con la influenza. Cuando su sistema inmunológico se encuentra débil, la influenza puede debilitarlo aún más, lo cual permite que se establezca una infección secundaria. Por lo general, la sepsis es causada por esta infección secundaria
  • Antes de que las vacunas contra las siguientes enfermedades estuvieran disponibles y se utilizaran de forma rutinaria, la cifra anual de muertes en los Estados Unidos por rubéola era de 17 a 24, paperas de 39 a 50, varicela de 105 a 138 y sarampión de 440 a 552
  • En comparación, cada año mueren 100 personas al ser alcanzadas por rayos, 200 mueren asfixiados con alimentos, 350 mueren por causa de accidentes al resbalarse y caer en la bañera o regadera, 15 000 mueren por infecciones causadas por la bacteria Clostridium difficile, 40 000 mueren en accidentes automovilísticos y 250 000 mueren por errores médicos
  • Si bien, es indiscutible que algunas vacunas han salvado vidas, también se debe comparar la cantidad estimada de vidas salvadas frente a la cantidad de personas perjudicadas por la misma vacuna. Por desgracia, es prácticamente imposible determinar con precisión el daño causado por las vacunas debido a la falta de información e investigación

Por el Dr. Mercola

En términos de vacunación, valdría la pena hacer una evaluación del riesgo frente a los beneficios antes de tomar una decisión. Muchos argumentarán que la vacunación obligatoria ha salvado innumerables vidas que de lo contrario se hubieran perdido debido a enfermedades infecciosas de la infancia; sin embargo, lo que no indican es el riesgo general que implican.

Esto ocurre sin importar la vacuna que sea analizada, aunque es claro que algunas vacunas son más innecesarias que otras; la vacuna contra la hepatitis B para recién nacidos, la vacuna contra el VPH y las vacunas contra la influenza estacional se encuentran entre las más evidentes.

De manera problemática, muchas de las vacunas —si no todas— tienen la capacidad de alterar la función inmunológica, al menos temporalmente, lo que podría tener consecuencias devastadoras.1

Por ejemplo, aunque no está claro qué tipo de infección ocasionó que un senador del estado de Nueva York falleciera por sepsis, en fechas recientes había recibido una vacuna contra la gripe y había evitado buscar atención médica porque pensaba que su enfermedad era un efecto secundario de la vacuna.

Como resultado, la sepsis ha estado cada vez más vinculada con la infección de la influenza y es una complicación médica que las personas deberían tomar en consideración, aún si fueron vacunadas, ya que la vacuna contra la gripe podría volverle más propenso a las infecciones.

Enseguida abordaré el tema, pero primero, analizaré algunas estadísticas que vale la pena considerar cuando trata de decidir si vacunar o no a sus hijos.

Estadísticas de mortalidad para evaluar el riesgo-beneficio de las vacunas

Un artículo reciente en la plataforma Medium2 abordó directamente la evaluación del riesgo frente a los beneficios de las vacunas, y proporcionó algunas comparaciones estadísticas reveladoras. Antes de que las vacunas contra las siguientes enfermedades estuvieran disponibles y se utilizaran de forma rutinaria, las cifras anuales de mortalidad en los Estados Unidos por muchas de las enfermedades infantiles más comunes eran las siguientes:

  • Rubéola: 17 (promedio) a 24 (cifra máxima)3
  • Paperas : 39 (promedio) a 50 (cifra máxima)4
  • Rotavirus: 20 (promedio) a 60 (cifra máxima)5
  • Varicela: 105 (promedio) a 138 (cifra máxima)6
  • Sarampión: 440 (promedio) a 552 (cifra máxima)7

¿Cómo se compara el riesgo de morir por cada una de estas enfermedades infecciosas con el de morir por otras causas? Los siguientes son algunos ejemplos notables y destacados en el artículo presentado.

Cada año, 100 personas mueren al ser alcanzadas por rayos,8 200 mueren asfixiados con alimentos, 350 mueren por causa de accidentes al resbalarse y caerse en la bañera o regadera,9 15 000 mueren por infecciones causadas por la bacteria Clostridium difficile,10 40 000 mueren en accidentes automovilísticos11 y 250 000 mueren por erróres médicos.12

Al comparar las cifras, podemos observar que las probabilidades de morir a causa de un rayo son mayores que las probabilidades de morir de rubéola, paperas y rotavirus. 'Los alimentos atorados en la tráquea' pueden ocasionar mayor número de muertes que la varicela o hepatitis A. Por otro lado, el sarampión podría ser más mortífero que los accidentes al tomar un baño.

"Si no tenemos miedo de consumir alimentos sólidos, tomar un baño o caminar al aire libre durante un día lluvioso, ¿por qué tememos a estas enfermedades infecciosas?", preguntó Lucas Yamaguchi.13

"Si mis probabilidades de morir de varicela son casi las mismas que las de morir al ser alcanzado por un rayo, entonces es un riesgo que estoy dispuesto a tomar... puede considerarme loco, pero no me importa asumir ese riesgo.

En especial, cuando hay medidas que puedo implementar proactivamente para estimular mi sistema inmunológico de forma natural y reducir el riesgo de morir por cualquier enfermedad infecciosa; no solo para aquellas enfermedades que cuentan con vacunas para contrarrestarlas".

El daño: otro aspecto al evaluar el beneficio

Sin embargo, la evaluación del riesgo frente a los beneficios no termina allí. Si bien, es indiscutible que algunas vacunas han salvado vidas, también se debe comparar la cantidad estimada de vidas salvadas contra la cantidad de personas dañadas por esa misma vacuna.

Como señaló Yamaguchi, aunque los beneficios de la vacuna se encuentran bien cuantificados, prácticamente no se ha intentado determinar con precisión la cantidad de daño causado, y sin eso, no puede obtenerse una imagen precisa del verdadero valor de una vacuna para la salud pública.

Si utilizamos la vacuna contra el sarampión como ejemplo, y no ajustamos el crecimiento de la población, Yamaguchi estima que esta vacuna ha salvado alrededor de 24 200 vidas durante los últimos 55 años.

Mientras tanto, para el 31 de marzo de 2018 en los Estados Unidos se presentaron más de 89 355 informes de reacciones adversas ante el Sistema para Reportar Reacciones Adversas a las Vacunas (VAERS, por sus siglas en inglés) después de recibir la vacuna contra el sarampión; incluyendo 1657 discapacidades y 445 muertes.14

Si bien, esas estadísticas están a favor de que la vacuna contra el sarampión salva más vidas de las que toma, también debe considerarse el hecho de que un estimado del 99 % de las reacciones adversas a las vacunas nunca es informado a VAERS. Según señaló la Agencia para la Investigación y la Calidad del Cuidado de la Salud:15

Los eventos adversos relacionados con las vacunas son comunes pero no se reportan, la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA, por sus siglas en inglés) recibe una cantidad de reportes inferior al 1 %.

Por ende, la baja tasa de notificación impide o retrasa la identificación de las vacunas ‘problemáticas’, lo que podría poner en peligro a la salud pública. Se necesitan nuevos métodos para controlar los efectos adversos de las vacunas y medicamentos”.

En definitiva, nadie puede establecer cuál es más peligrosa: la vacuna contra el sarampión o la vacuna MMR (sarampión, paperas y rubeola)

Al multiplicar los informes VAERS por 100 para obtener una estimación más precisa del daño real, se obtiene un total de 9 millones de reacciones adversas relacionadas con la vacuna contra el sarampión al 31 de marzo de 2018; incluyendo 165 700 casos de discapacidad y 44 500 muertes.

También debe considerar que VAERS no se instauró sino hasta 1990,16 27 años después de la introducción de la vacuna contra el sarampión en los Estados Unidos en 1963.17

Por lo tanto, para comparar el número estimado de vidas salvadas desde la implementación de la vacuna contra el número estimado de niños dañados, también debe tratar de extrapolarse el daño durante los 27 años omitidos.

Con excepción del esfuerzo adicional, observamos una estimación extrapolada de 24 200 vidas salvadas por la vacuna contra el sarampión desde 1963, en comparación con una estimación similar —si no es que más laxa—de 44 500 muertes causadas por la vacuna desde 1990. Al final, es muy posible que sea un completo empate; es decir, que la vacuna MMR podría causar tantas muertes como las que previene.

La verdad es que nadie lo sabe a ciencia cierta, y simplemente asumen que los beneficios de la vacuna superan sus riesgos, y que el daño estimado es exagerado y no se encuentra sustentado científicamente. Sin embargo, eso es todo lo que se puede obtener de nuestras autoridades de salud: suposiciones que hacen pasar por "hechos".

Ni siquiera la comunidad científica cuenta con la información requerida para hacer una estimación confiable del verdadero beneficio de esta o cualquier otra vacuna. Como lo señaló la organización “Physicians for Informed Consent” en su sitio web bajo el titular “Is the MMR Vaccine Safer Than Measles?”:18

Una reseña19 sobre los más de 60 estudios de la vacuna MMR realizada por la Biblioteca Cochrane establece que, 'en gran medida, el diseño y la notificación de los resultados de seguridad en los estudios de vacunas MMR son inadecuados, tanto antes como después de su comercialización'.

Debido a que las secuelas permanentes (efectos secundarios) del sarampión, en especial en personas con niveles normales de vitamina A, son bastante inusuales,20 el nivel de precisión de los estudios de investigación disponibles es insuficiente para demostrar que la vacuna causa menos muertes o lesiones permanentes que el sarampión”.

Un senador de EE. UU. fallece a causa de sepsis

De igual manera, carecemos de información sobre el beneficio para la salud pública en general de las vacunas anuales contra la gripe, aunque cada vez hay más pruebas que sugieren que posiblemente ocasionen más perjuicio que beneficio, en particular a largo plazo, lo que podría convertirse en un problema importante durante el desarrollo de los niños.

El senador del Estado de Nueva York, José Peralta —defensor de las vacunas anuales contra la gripe— falleció el 22 de noviembre de 2018, a los 47 años de edad a causa de un shock séptico repentino.21 La sepsis es un proceso de enfermedad progresiva iniciada por una respuesta inmunológica agresiva y disfuncional a una infección en el torrente sanguíneo (razón por la cual algunas veces se le denomina envenenamiento de la sangre).

A menudo, los síntomas de la sepsis se pasan por alto, incluso por los profesionales de la salud, y sin un tratamiento oportuno, el padecimiento podría ser mortal, como demuestra el caso de Peralta.

Según informes, se había quejado de una "presión detrás de las orejas y cefaleas durante una semana o más",22 pero en gran parte había descartado el padecimiento porque pensaba que solo eran efectos secundarios de su reciente vacuna contra la gripe.

Su padecimiento empeoró repentinamente el 20 de noviembre, cuando presentó fiebre. Al día siguiente, tuvo desorientación y problemas para respirar, momento en el que fue ingresado en el Hospital Elmhurst en Queens, Nueva York.

Peralta murió esa misma noche, aparentemente por causa de una sepsis grave, una complicación que es común de las infecciones cuando el sistema inmunológico tiene un estado deficiente, aunque aún no ha quedado claro la naturaleza de su infección.

Si bien, Peralta se había vacunado contra la gripe en fechas recientes, las investigaciones demuestran que la vacuna contra la gripe rara vez funciona, y de hecho podría debilitar el sistema inmunológico, al volverlo más vulnerable a infecciones secundarias o enfermedades más graves.23,24,25 En un estudio,26 la vacuna contra la influenza incrementó en más de cuatro veces el riesgo de contraer una infección respiratoria en el tracto superior de los niños.

Según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de los Estados Unidos,27 la efectividad de la vacuna contra la influenza estacional del período 2017-2018 contra "la infección por el virus de la influenza A y B relacionadas con una enfermedad respiratoria aguda asistida médicamente" fue de tan solo un 36 %, lo que significa que había una probabilidad de 64 % de contraer la influenza, incluso si recibía una vacuna.

La investigación destaca el vínculo entre la sepsis grave y la influenza

En realidad, la sepsis es en una de las principales causas de muerte relacionadas con la influenza. Cuando el sistema inmunológico se encuentra débil, la influenza puede debilitarlo aún más, lo cual permite que se establezca una infección secundaria. Por lo general, la sepsis es causada por esta infección secundaria, no por la infección de influenza.

Según los investigadores, "la sepsis grave se encuentra tradicionalmente relacionada con enfermedades bacterianas... Sin embargo, los virus se han convertido en una causa cada vez más significativa de sepsis grave alrededor del mundo".

Como expuso el video anterior, algunos síntomas de la sepsis son similares a la influenza, lo que podría provocar una tragedia.

Sin duda, la sepsis requiere atención médica inmediata, mientras que la mayoría de las personas se recuperarán exitosamente de la gripe con unos cuantos días o una semana de reposar en cama y recibir líquidos. El hecho de que la gripe pueda ocasionar sepsis es una cuestión compleja, que se describe enseguida:28

Independientemente del agente etiológico, la respuesta inflamatoria se encuentra muy interconectada con la infección. En la respuesta inicial a una infección, la sepsis grave se caracteriza por un estado proinflamatorio, mientras que su progresión a un estado antiinflamatorio desarrolla y favorece las infecciones secundarias...

En el estado proinflamatorio predominante, las células Th1 activadas por microorganismos incrementan la transcripción de citoquinas proinflamatorias como el factor de necrosis tumoral (TNF-α), interferón-γ (INF-γ) e interleuquina-2 (IL-2).

[L]as citoquinas... liberadas por las células endoteliales y posteriormente por los macrófagos pueden inducir la activación de los linfocitos e infiltración en las áreas de infección, y podrían ejercer efectos antivirales directos.

Posteriormente, con el cambio a un estado antiinflamatorio, las células Th2 activadas secretan interleuquina-4 (IL-4) e interleuquina-10 (IL-10).

En ciertas situaciones, las células T pueden volverse anérgicas, al no proliferar y producir citoquinas. El IFN tipo 1 puede ejercer una potente actividad contra el virus de la influenza; inducir la transcripción de diversos genes estimulados por interferón, que a su vez restringen la replicación viral. Sin embargo, el virus de la influenza ha desarrollado diversos mecanismos para evadir la respuesta de IFN...

Las infecciones virales, como el virus de la influenza, también podrían desencadenar la desregulación del sistema inmunológico innato con una excesiva liberación de citoquinas y posibles consecuencias perjudiciales.

Una respuesta inmunológica anormal hacia la influenza puede causar daño endotelial... desregulación de la coagulación y una consiguiente alteración en la permeabilidad microvascular, edema tisular y shock".

Por desgracia, aun cuando la sepsis es diagnosticada correctamente, a menudo los tratamientos convencionales fracasan, y la mayoría de los hospitales aún no han adoptado el uso de hidrocortisona, tiamina y vitamina C por vía intravenosa (IV),29 lo que ha demostrado disminuir el riesgo de muerte por sepsis de 40 % a tan solo 8.5 %.30,31

Ser consciente de este tratamiento (ver enseguida), y solicitarlo, en caso de que usted o algún ser querido esté en riesgo, podría salvarle la vida. También, es crucial conocer las características de la sepsis, ya que es esencial recibir un diagnóstico y tratamiento a tiempo.

Signos y síntomas de sepsis

Los signos y síntomas comunes de la sepsis a los que debe estar atento son:32

  • Fiebre alta
  • Incapacidad para retener los fluidos
  • Frecuencia cardíaca acelerada; respiración rápida y superficial o falta de aire
  • Letargo o confusión
  • Dificultad para articular; a menudo, es similar a la intoxicación

En caso de que algunos o todos estos síntomas se manifiesten, debe buscar atención médica inmediata para descartar una sepsis. También, debe informar al personal médico su sospecha sobre la posibilidad de que se trate de una sepsis, ya que el tiempo es esencial cuando se trata de un tratamiento. Es de suma importancia mantenerse hidratado, ya que gran parte del daño causado por la sepsis comienza al perder líquidos.

Conozca este protocolo vital para tratar la sepsis

Los videos están disponibles solo en inglés

Si usted o un ser querido sucumbe a la sepsis, ya sea causada por la influenza o alguna otra infección, recuerde que podría ser vital aplicar un protocolo de vitamina C por vía intravenosa con hidrocortisona y tiamina (vitamina B1),33 y debe exhortar a su médico a implementarlo, ya que lo más probable es que ni siquiera lo conozca.

Este protocolo de tratamiento para la sepsis fue desarrollado por el Dr. Paul Marik, médico de cuidados intensivos en el Hospital General Sentara Norfolk, en Virginia del Este, y su uso clínico ha demostrado ser extraordinariamente eficaz para tratar la sepsis, al disminuir casi cinco veces la mortalidad.

El estudio clínico retrospectivo de antes y después de Marik34,35 demostró que suministrarle a los pacientes vitamina C por vía intravenosa con hidrocortisona y vitamina B1 durante dos días podría disminuir el riesgo de muerte de un 40 % a un 8.5 %.

Es importante destacar que el tratamiento no tiene efectos secundarios, es económico, muy accesible y fácil de administrar, por lo que realmente no tiene nada que perder si lo intenta. La única contraindicación es si es deficiente en glucosa-6-fosfato deshidrogenasa (G6PD), lo cual es un trastorno genético.36 La G6PD es una enzima requerida por los glóbulos rojos para mantener la integridad de la membrana.

Las dosis altas de vitamina C por vía intravenosa pueden ser un potente prooxidante, y proporcionar un prooxidante a una persona deficiente en G6PD podría ocasionar la ruptura de sus glóbulos rojos, así como consecuencias desastrosas.

Por fortuna, la deficiencia de G6PC es relativamente poco común y puede comprobarse. Las personas con ascendencia africana o mediterránea están en mayor riesgo de ser deficientes en G6PC. A nivel mundial, se cree que la deficiencia de G6PD podría afectar a 400 millones de personas, y en los Estados Unidos, se estima que 1 de cada 10 hombres afroamericanos la padece.37

¿Cómo funciona el tratamiento?

La vitamina C es bien conocida por su capacidad para prevenir y tratar enfermedades infecciosas. Las investigaciones previas han demostrado que puede disminuir eficazmente la proteína C reactiva y las citoquinas proinflamatorias.38,39,40 La influenza,41 encefalitis y sarampión42 han sido tratados exitosamente con altas dosis de vitamina C.

Para investigar el mecanismo de acción y abordar la sepsis, Marik contactó a John Catravas, Ph. D., investigador de farmacología en la Universidad Old Dominion. A solicitud de Marik, Catravas realizó un estudio de laboratorio independiente, que confirmó la efectividad del tratamiento, en el que cultivó células endoteliales de tejido pulmonar y luego las expuso a endotoxinas de pacientes con sepsis.

Lo curioso es que la vitamina C actúa como la hormona esteroidea, hidrocortisona, pero cuando la vitamina C o esta hormona esteroidea fueron administradas de forma aislada, no hubo ningún efecto. Sin embargo, cuando se administraron combinadas, la infección fue erradicada con éxito y las células fueron restablecidas a la normalidad.

También es importante incluir la tiamina, ya que no solo es necesaria para metabolizar algunos de los metabolitos de la vitamina C, sino que además la investigación ha demostrado que muchos pacientes con sepsis tienen deficiencia de vitaminas, y cuando se administra la tiamina, puede disminuir el riesgo de insuficiencia renal y muerte.

Así mismo, los estudios han demostrado que la tiamina podría ser de utilidad para abordar una larga lista de enfermedades y trastornos, incluyendo trastornos mitocondriales,43 insuficiencia cardíaca,44 delirio,45 fatiga tiroidea y enfermedad de Hashimoto (un trastorno autoinmunológico de la tiroides).46

Estos y otros efectos en la salud podrían ayudar a explicar por qué la tiamina funciona de forma adecuada en combinación con la vitamina C e hidrocortisona para abordar la sepsis. En resumen, la clave que Marik descubrió intuitivamente fue esta combinación correcta de ingredientes.

Actualmente, el Dr. Craig Coopersmith, destacado investigador sobre la sepsis en la Facultad de Medicina de la Universidad de Emory, realiza un ensayo multicéntrico para comprobar el protocolo de vitamina C de Marik.47 La fecha prevista para finalizar este estudio es el 30 de mayo de 2019.48

Una función inmunológica saludable puede minimizar el riesgo de todo tipo de infecciones

Es importante recordar que el sistema inmunológico es la primera línea de defensa contra todo tipo de infecciones, ya sean bacterianas o virales, por lo que la forma más efectiva para no ser afectado durante la temporada de gripe y evitar otro tipo de infecciones que podrían volverse mortales es al reforzar la función inmunológica.

Si bien, las autoridades de salud afirman que recibir una vacuna anual contra la gripe es la mejor manera de protegerse contra la influenza, los estudios médicos sugieren que optimizar los niveles de vitamina D podría ser una estrategia mucho más efectiva.49,50,51 Un sin número de estudios52,53,54 han confirmado que las personas con niveles más altos de vitamina D reportan menos episodios de gripe o resfriados.

Una revisión científica55 publicada en 2017 concluyó que las personas con una deficiencia significativa de vitamina D (niveles sanguíneos inferiores a 10 ng/mL) podrían disminuir en un 50 % su riesgo de contraer infecciones respiratorias con solo tomar un suplemento de vitamina D.

Las personas con mayores niveles de vitamina D también podrían beneficiarse, pero en menor grado. En general, su riesgo se redujo en alrededor de un 10 %, lo que, según los investigadores, fue aproximadamente igual al efecto de las vacunas contra la gripe.

Aparte de la vitamina D, la carga de vitaminas B1 y C también podría contribuir en gran medida a mantener la salud durante la temporada de gripe y en el futuro. (De igual manera, la influenza ha sido tratada con éxito al suminitrar dosis altas de vitamina C).56

Así mismo, cuando se presenten los primeros síntomas de gripe o resfriado podría ser beneficioso tomar pastillas de zinc, ya que el zinc mejora la función inmunológica y desempeña un rol vital en la activación de las células T del cuerpo (los glóbulos blancos encargados de destruir las células infectadas).

Para obtener una lista de estrategias de sentido común y disminuir aún más el riesgo de sepsis, puede consultar mi artículo, "Vitamina C—Un elemento revolucionario en el tratamiento de la mortífera sepsis".

+ Fuentes y Referencias