Noticias alarmantes sobre los frijoles, chícharos y papas

Análisis escrito por Dr. Joseph Mercola Datos comprobados

glifosato como desecante lectinas

Historia en Breve -

  • Los alimentos genéticamente modificados no son la única fuente de glifosato en su alimentación. La mayoría de los cultivos convencionales no transgénicos también se encuentran contaminados, al igual que algunos compuestos orgánicos, ya que el glifosato se utiliza ampliamente como desecante o agente de secado para acelerar la recolección
  • Pruebas de alimentos realizadas por The Detox Project demuestran que la contaminación con glifosato es incontrolable en los suplementos orgánicos de proteína de origen vegetal. Al investigar las ocho marcas de proteína de chícharo más populares comercializadas en Amazon.com, se encontró que una marca orgánica contenía más glifosato que las marcas convencionales
  • Dos marcas convencionales (no orgánicas), conocidas como Naked Pea y Anthony's Pea Protein contenían 39 ppb y 80 ppb respectivamente, mientras que dos lotes separados de una marca orgánica de gran venta, conocida como Orgain Organic Plant-Based Protein Powder, contenían 83 ppb y 281 ppb
  • La investigación demuestra que el desecante ‘paraquat’ puede provocar la enfermedad de Parkinson al combinarse con las lectinas de las plantas que se encuentran en chícharos, frijoles, papas y muchos otros alimentos, ya que las lectinas pueden transportar esta toxina hasta el cerebro
  • La evidencia sugiere que el ‘diquat’ puede causar riesgos similares a los del ‘paraquat’. Según la investigación, el ‘diquat’ causa la muerte celular al producir especies reactivas de oxígeno independientemente de las mitocondrias, y parece ser bastante peligroso para el tejido cerebral

En los últimos años, los investigadores han descubierto que el glifosato, el ingrediente activo del ‘Roundup’ y otras formulaciones comunes de herbicidas, puede afectar la capacidad corporal para producir proteínas que funcionan completamente, inhibir la vía del shikimato (la cual se encuentra en las bacterias intestinales) e interferir con la función de enzimas del citocromo P450 (necesaria para la activación de vitamina D y la creación de óxido nítrico y sulfato de colesterol).

El glifosato también quela importantes minerales; interrumpe la síntesis de sulfato y su transporte; interfiere con la síntesis de aminoácidos aromáticos (vía del shikimato) y metionina, lo que resulta en la escasez de folato y neurotransmisores; altera la microbioma al actuar como antibiótico; y, perjudica las vías de metilación.

Además, el glifosato inhibe la liberación hipofisaria de la hormona estimulante de la tiroides, la cual puede conducir al hipotiroidismo.

El ‘Roundup’ también se ha vinculado con ciertos tipos de cáncer. En marzo del 2015, el Centro Internacional de Investigaciones sobre el Cáncer (IARC, por sus siglas en inglés) clasificó al glifosato como un "probable cancerígeno" (Clase 2A), basándose en la "evidencia limitada" que demostraba que el herbicida puede causar cáncer de pulmón y linfoma no Hodgkin en humanos.

Hasta el momento, tres demandas contra Monsanto (ahora Bayer) han resultado en concesiones financieras importantes, ya que se descubrió que ‘Roundup’ causó los linfomas no Hodgkin en los demandantes.

Los demandantes más recientes recibieron una concesión de 2000 millones de dólares contra Monsanto. Todo esto ha llevado a graves preocupaciones sobre los residuos de glifosato en los alimentos.

Ahora también comprendemos que los alimentos transgénicos (GE) no son la única fuente de este contaminante. La mayoría de los cultivos convencionales no transgénicos también se encuentran contaminados, al igual que algunos productos orgánicos. La razón de esto tiene que ver con el hecho de que el glifosato se utiliza comúnmente como desecante o agente de secado para acelerar la recolección.

Pero eso no es todo. Otros desecantes también pueden estar causando problemas.

En general, la evidencia sugiere que debemos ser extremadamente cuidadosos al seleccionar los alimentos de origen vegetal, al tratar de apegarnos a los productos orgánicos siempre que sea posible, especialmente cuando adquirimos alimentos con un alto contenido de lectina como los frijoles, chícharos y papas, ya que las investigaciones demuestran que el desecante ‘paraquat’ se vuelve exponencialmente más peligroso cuando se combina con las lectinas vegetales.

La contaminación por glifosato se ha encontrado en numerosos alimentos, incluyendo los orgánicos

Ademas, diferentes pruebas en los alimentos han revelado la prevalencia del glifosato en nuestros alimentos.

Los resultados de las pruebas publicadas en agosto del 2018 por el Grupo de Trabajo Ambiental (EWG, por sus siglas en inglés) demostraron que 43 de los 45 productos alimenticios elaborados con avena de cultivo convencional dieron positivo al glifosato, de las cuales 31 de estos productos contaban con niveles de glifosato más elevados que los que se consideran seguros para los niños de acuerdo con los investigadores.

Una segunda ronda de pruebas reveló que el glifosato es un contaminante básico en los cereales 'Cheerios' y los productos de avena Quaker. Todas las 28 muestras contenían glifosato; de los cuales 26 demostraban niveles que se creen perjudiciales para la salud infantil.

5 de los 16 alimentos orgánicos de avena también contenían cantidades bajas de glifosato, cuando se supone que no contienen ninguno de estos compuestos, ya que el glifosato se encuentra prohibido en los estándares orgánicos de los Estados Unidos.

Asimismo, las pruebas realizadas por Friends of the Earth (FOE, por sus siglas en inglés) a principios de este año encontraron glifosato en todos los cereales de avena investigados.

Incluso se ha detectado glifosato en la bebida nutricional PediaSure Enteral Formula, el cual se administra a bebés y niños a través de tubos de alimentación. El 30 % de las muestras analizadas contenía niveles de glifosato por encima de los 75 ppb, estos niveles son mucho más elevados que los que destruyen las bacterias intestinales en los pollos (0.1 ppb).

Este compuesto también se encuentra en el aire, la lluvia, los suministros municipales de agua, las muestras de suelo, la leche materna, la orina e incluso en las vacunas, como el neumococo, el Tdap, la hepatitis B (la cual se inyecta el día del nacimiento), la influenza y la MMR. La vacuna MMR obtuvo las cantidades más elevadas de este compuesto con 0.8 ppb.

En la actualidad, las pruebas de los alimentos realizadas por The Detox Project demuestran que la contaminación por glifosato también es incontrolable en los suplementos orgánicos de proteína de origen vegetal.

De acuerdo con The Detox Project, de 0 a 9 partes por mil millones (ppb, por sus siglas en inglés) de glifosato es un nivel indetectable no preocupante; de 10 a 79 ppb son cantidades detectables de ligera preocupación; y cualquier nivel por encima de los 80 ppb es de gran preocupación.

En marzo del 2019, se investigaron las ocho marcas de proteína de chícharo más populares comercializadas en Amazon.com, y se encontró que una marca orgánica contenía igual o más glifosato que las marcas convencionales.

Dos marcas convencionales (no orgánicas), conocidas como Naked Pea y Anthony's Pea Protein contenían 39 ppb y 80 ppb respectivamente, mientras que dos lotes separados de una marca orgánica de gran venta, conocida como Orgain Organic Plant-Based Protein Powder, contenían 83 ppb y 281 ppb.

La desecación es una preocupación de contaminación realmente grave

Una de las razones por la que muchos granos y legumbres se encuentran muy contaminados con glifosato es porque este compuesto se utiliza como desecante justo antes de la cosecha. Un desecante es un químico que acelera la maduración del cultivo y lo seca, lo que facilita la recolección y permite que se coseche antes de que el cultivo se seque naturalmente.

La desecación también se utiliza para mejorar la rentabilidad, ya que los agricultores son penalizados cuando el grano contiene humedad. Cuanta mayor sea la humedad del grano en venta, menor será el precio que se obtiene.

Según un estudio realizado en el 2017 por investigadores de la Facultad de Medicina de la Universidad de California en San Diego, “el herbicida ‘Roundup’ se aplica en cultivos modificados genéticamente y como desecante a la mayoría de los granos pequeños que no han sido modificados genéticamente”.

Entonces, ya sea que nos refiramos a los cultivos trangénicos de ‘Roundup Ready’ o a los granos convencionales no transgénicos, el glifosato es el ingrediente activo del ‘Roundup’, "el cual se encuentra en todos estos cultivos al momento de la recolección". 

En cuanto a cómo termina en muchos productos orgánicos, continúa siendo una incógnita. La desviación de los campos de cultivo convencionales o transgénicos cercanos es una posibilidad. Mientras que la contaminación durante el procesamiento es otra opción. Así como el fraude total, donde también cabe la posibilidad de que un cultivo no orgánico se venda como orgánico.

El glifosato no es un desecante autorizado

Mientras que el glifosato se utiliza comúnmente como un desecante, en realidad no se debe de utilizar así. Los desecantes requieren un registro especial, ya que se pueden abandonar altos niveles de químicos en los cultivos, donde el glifosato no es un desecante autorizado.

Los agricultores que utilizan glifosato de cualquier manera, y rocían los cultivos en el momento equivocado, pueden causar altos niveles de contaminación en los cultivos.

Como se explica en "Clarification of Preharvest Uses of Glyphosate", el grano no debe rociarse con glifosato "hasta que las cabezas o vainas de las semillas se encuentren casi maduras (es decir, cuando la muestra global contenga menos del 30 % de humedad)".

Si se aplica demasiado pronto, mientras que el grano muestra una tasa de humedad superior al 30 %, el glifosato es absorbido a través de las hojas y los tallos, para luego transportarse a través de toda la planta. Farm Progress también señala que:

“El glifosato debe utilizarse únicamente para controlar las malezas que dificultan la cosecha, no para la desecación de la planta. No todos los productos de glifosato se encuentran etiquetados para los intervalos de precosecha.

Las propiedades de transferencia del glifosato hacen que sea posible la acumulación de residuos de herbicidas en los granos cosechados si las aplicaciones ocurren antes de la etapa de maduración".

La combinación de desecantes con lectinas es altamente tóxica

El glifosato no es el único desecante que podría causar problemas de salud.

La investigación publicada en el 2018 en la revista NPJ Parkinson’s Disease reveló que cuando el herbicida ‘paraquat’ se combina con lectinas, las cuales se encuentran en numerosos alimentos de origen vegetal, especialmente en las leguminosas, puede desencadenar el daño distintivo encontrado en las personas con la enfermedad de Parkinson.

Medical News Today informó sobre estos hallazgos en diciembre del 2018, donde declararon incorrectamente que el ‘paraquat’ fue prohibido en los Estados Unidos en el 2007.

Cuando en realidad, la Unión Europea fue quien prohibió este compuesto durante ese mismo año, en gran parte por las investigaciones que demostraban que este compuesto podía desencadenar la enfermedad de Parkinson, que es precisamente lo que también se encontró en el estudio del 2018.

El ‘paraquat’ aún es legal en los Estados Unidos, pero se encuentra clasificado como de "uso restringido", lo que significa que debe aplicarse por un aplicador autorizado. En los Estados Unidos, el ‘paraquat’ se encuentra actualmente programado para una revisión de registro por parte de la Agencia de Protección Ambiental en el tercer trimestre del 2019.

A finales de octubre del 2014, la EPA actualizó algunos de los niveles de tolerancia de los residuos para el ‘paraquat’, donde se estableció específicamente el nivel permitido en vegetales tuberosos y de maíz (los cuales incluyen yuca, jengibre, papa, canela y ñame verdadero) a 0.5 ppm.

De acuerdo con el nuevo registro de plaguicidas de la EPA en 1997, se han establecido niveles de tolerancia para el ‘paraquat’ para más de 80 productos agrícolas, alimentos procesados y piensos. Durante la reinscripción en 1997, la EPA actualizó las tolerancias para ciertos cultivos de la siguiente manera:

  • Forraje de sorgo de 0.05 a .1 ppm
  • Soya de 0.05 ppm a 0.25 ppm
  • Lúpulos desde 0.2 ppm hasta 0.5 ppm.
  • La tolerancia de las palomitas de maíz se estableció a 0.05 ppm

Regresando al estudio de NPJ Parkinson’s Disease, los resultados sugieren que las lectinas, las cuales se encuentran en alimentos como los vegetales y granos crudos, son el vínculo principal entre el ‘paraquat’ y el daño que causa la enfermedad de Parkinson. Según lo informado por Medical News Today:

“El [p]araquat, una vez en el estómago, hace que la alfa-sinucleína se despliegue para luego ayudarla a trasladarse hacia el cerebro. Los científicos creen que la alfa-sinucleína se extiende a lo largo del nervio vago, que a su vez corre entre el estómago y el cerebro.

De hecho, estudios recientes han demostrado que el nervio vago cuenta con una conexión directa con la sustancia negra, lo que lo convierte en el principal sospechoso de la enfermedad de Parkinson. Este enlace directo también ayuda a explicar por qué los problemas digestivos a menudo anteceden a los síntomas motores del Parkinson por varios años".

Para la investigación, los investigadores alimentaron a ratas pequeñas con dosis de ‘paraquat’ durante 7 días. También los alimentaron con lectinas... Y como se esperaba, lograron identificar cambios relacionados con el Parkinson. Tal y como lo explica el coautor del estudio, el profesor Thyagarajan Subramanian:

"Pudimos demostrar que al tener una exposición oral al ‘paraquat’, incluso a niveles muy bajos, junto con el consumo de lectinas, entonces se podría desencadenar potencialmente la formación de la alfa-sinucleína en el intestino.

Una vez que se encuentra formada, puede trasladarse por el nervio vago hasta la parte del cerebro que desencadena la aparición de la enfermedad de Parkinson".

Esta serie de experimentos demuestra cómo la interacción entre dos compuestos consumidos puede conspirar para crear y luego transportar estructuras de proteínas tóxicas desde el intestino hasta el cerebro”.

El problema con las lectinas

El año pasado, entrevisté sobre los peligros para la salud de las lectinas al Dr. Steven Gundry, autor de The Plant Paradox: The Hidden Dangers in ‘Healthy’ Foods That Cause Disease and Weight Gain. He incorporado dicha entrevista en este artículo para su comodidad.

Según lo explicado por Gundry, las lectinas de las plantas pueden causar estragos en la salud al adherirse a las membranas celulares, y causar inflamación, daño a los nervios y muerte celular. Algunas también pueden interferir con la expresión génica y alterar la función endocrina.

La cruel ironía de todo esto es que el ‘paraquat’ se utiliza ampliamente como herbicida y desecante en cultivos ricos en lectinas, incluyendo trigo, granos de soya, papas, granos de cereal y frijoles.

En otras palabras, mientras que las lectinas pueden causar graves problemas de salud por sí mismas, al rociar ‘paraquat’ en cultivos ricos en lectinas, dichos cultivos se vuelven exponencialmente más peligrosos, ya que las lectinas actúan como vehículos de transporte para el herbicida tóxico.

¿El ‘diquat’ podría representar riesgos similares?

En los Estados Unidos, el ‘Reglone’ es uno de los desecantes registrados. El ingrediente activo de este herbicida desecante es el ‘diquat’, que al igual que el ‘paraquat’ se identifica químicamente como un dipiridilo. Los beneficios declarados de este producto incluyen un rendimiento máximo de chícharos y lentejas, pieles de papa más resistentes al desgaste y una recolección más sencilla de las papas.

Según el National Pesticide Information Center, “el envenenamiento por ‘diquat’ es menos común que el envenenamiento por ‘paraquat’… En estudios con animales, el ‘diquat’ causa un daño leve y reversible a los neumatocitos tipo I, pero no lesiona las células de tipo II”. Dado que se considera menos tóxico que el ‘paraquat’, el ‘diquat’ no se encuentra registrado como un herbicida de uso limitado.

Sin embargo, la evidencia sugiere que el ‘diquat’ puede desarrollar riesgos similares a los del ‘paraquat’. Como se señaló en un estudio del 2015 en Archives of Toxicology, el ‘diquat’ causa muerte celular al producir especies reactivas de oxígeno independientemente de las mitocondrias, y parece ser bastante peligroso para el tejido cerebral. Según los autores:

"La evidencia indica que la enfermedad de Parkinson (EP), además de contar con una etiología genética, muestra un componente ambiental que contribuye a la aparición y progresión de la enfermedad...

Dada su similitud con el ‘paraquat’, un agroquímico retirado del registro de la UE por su potencial sospechoso de causar EP, hemos investigado la capacidad in vitro del herbicida ‘diquat’ relacionado con causar la muerte celular similar a la EP.

El ‘diquat’ demostró una mayor toxicidad hacia las células de neuroblastoma SH-SY5Y y las células neurales del mesencéfalo humano que el ‘paraquat’ y también el MPTP, el cual fue independiente de la absorción mediada del transportador de dopamina.

El ‘diquat’ causó la muerte celular independientemente de la activación de la caspasa... con solo una menor contribución de la apoptosis, la cual fue acompañada por una mayor producción de especies reactivas de oxígeno en ausencia de una inhibición importante del complejo I de la cadena respiratoria mitocondrial... 

El ‘diquat’ puede, por lo tanto, matar el tejido neural por necrosis programada en lugar de por apoptosis, lo que refleja los cambios patológicos observados después de una exposición de alto nivel, aunque su capacidad para promover la EP permanece desconocida".

En enero del 2019, la UE confirmó que va a retirar la aprobación del ‘diquat’. La fecha final para el pedido y la entrega de productos con ‘diquat’ a las granjas es el 31 de julio del 2019, y la fecha final para su uso es el 4 de febrero del 2020.

Sin embargo, su uso continúa sin interrupción en los Estados Unidos. De hecho, algunos recomiendan el ‘diquat’ para reemplazar el glifosato para ciertos tipos de control de malezas.

Amantes del hummus, asegúrense de comprar el orgánico

El documento “Use of paraquat as a Desiccant for Early Maturity of Chickpea and Residue Dynamics”, presentado en la conferencia internacional del 2019 de Global Environmental Challenges Human Health and Sustainable Development, destaca los peligros potenciales de consumir hummus no orgánico y otros productos a base de garbanzo:

“Se han utilizado varios herbicidas en los campos agrícolas para aumentar la productividad de los cultivos y el rendimiento del grano a través del manejo de malezas. El garbanzo (Cicerarietinum L.) es un importante cultivo de leguminosas.

Como el garbanzo es un cultivo de crecimiento lento, puede tardar aproximadamente de 5 a 6 meses y esto puede retrasar aún más la siembra de los próximos cultivos, los cuales pueden situarse en el mismo campo durante el verano, como el frijol moong.

Por lo tanto, para reducir los días de madurez del cultivo y estudiar el destino de los residuos de ‘paraquat’ en el suelo y los granos de garbanzo que pueden existir por el uso de este herbicida, se eligió al ‘paraquat’, el cual es un herbicida de hoja ancha, para utilizarlo como desecante y facilitar la madurez temprana del garbanzo.

La aplicación de ‘paraquat’ (750 a 1,0 kg/ha) como desecante mejoró el proceso de madurez del garbanzo y puede ahorrar el tiempo de cultivo de 10 a 16 días. Sin embargo, la aplicación de ‘paraquat’ a 750 g/ha y 1,0 kg/ha produjo residuos en los granos y la paja del garbanzo, por lo que se restringió su aplicación como desecante en el cultivo del garbanzo".

Mientras tanto, la BASF recomienda utilizar una mezcla de ‘paraquat’ y glifosato para "mejorar los resultados de la cosecha de garbanzos". No es de extrañar que las pruebas en los alimentos revelen niveles de glifosato en las marcas populares de hummus (el ‘paraquat’ no fue parte de estas pruebas).

Los niveles más elevados de glifosato se encontraron en el Hummus Dip de Trader Joe (nivel efectivo 30.67 ng / g) y en el Hummus Sabra libre de transgénicos y gluten (14.35 ng / g), lo que demuestra una vez más que los productos no transgénicos no son una garantía de no tener glifosato. Según lo informado por Moms Across America el 31 de agosto del 2018:

"La organización Moms Across America se ha preocupado por la presencia de glifosato en el hummus, ya que el consumo de este producto, fomentado por compañías como PepsiCo, ha aumentado drásticamente en los últimos cinco años...

El hummus se considera como un bocadillo saludable para los niños, un popular sustituto de proteínas cárnicas para los vegetarianos y veganos, y es un alimento para fiestas en las universidades.

Además, el activista canadiense Tony Mitra publicó registros de 7800 resultados de pruebas de glifosato de la Canadian Food Inspection Agency en el 2017 en su libro titulado Poison Foods of North America.

En dichos documentos, los resultados de los residuos de glifosato en los garbanzos de Norteamérica obtuvieron niveles tan elevados a los 795 ppb. En otros países los niveles fueron de 32 ppb en promedio. Incluso los garbanzos orgánicos dieron positivos en los residuos de glifosato, lo que apunta a un problema de contaminación generalizada".

Mensajes importantes

Existen al menos dos mensajes importantes en todo esto. Primero, es importante considerar que la contaminación por glifosato no se encuentra restringida a los transgénicos. Es un contaminante casi universal, que afecta también a los alimentos convencionales e incluso a algunos alimentos orgánicos, principalmente por el uso como desecante justo antes de la cosecha.

En segundo lugar, los peligros de la desecación no se encuentran limitados al glifosato. El ‘paraquat’ se ha relacionado con el desarrollo de la enfermedad de Parkinson al adherirse a las lectinas en los alimentos, y continúan existiendo algunas preguntas sobre si el ‘diquat’ puede desarrollar efectos similares.

Estos herbicidas se consideran como la "mejor" opción de secado para las leguminosas en particular, los cuales también son particularmente elevados en las lectinas.

Como resultado, numerosos alimentos en los que se basan los vegetarianos y veganos pueden representar un peligro significativo para la salud en más de un sentido. Por ejemplo, puede reducir la concentración de lectina mediante la cocción a presión, pero si utiliza fuentes impuras, se enfrentará a diferentes clases de lectinas extra tóxicas.

Para evitar o al menos minimizar estos peligros, es importante adquirir frijoles, chícharos, papas y otros alimentos con alto contenido de lectinas de una fuente acreditada y orgánica, idealmente de un agricultor local confiable.

+ Fuentes y Referencias
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