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Efectos secundarios de los antidepresivos

Análisis escrito por Dr. Joseph Mercola Datos comprobados

suicidio y homicidio son efectos secundarios de los antidepresivos

Historia en Breve -

  • En el 2013, 1 de cada 6 personas en los Estados Unidos entre 18 y 85 años de edad tomaba medicamentos psiquiátricos, la mayoría de ellos antidepresivos. Las tasas más elevadas de depresión se registran entre los jóvenes de 18 a 25 años de edad. Asimismo, las tasas de suicidio han llegado a un nivel sin precedentes, con un aumento del 31 % entre el 2001 y el 2017
  • Aunque los antidepresivos se utilizan normalmente como tratamiento para la depresión, estudios demuestran que su efectividad está a la par con el placebo, mientras que sus efectos secundarios a menudo se ignoran o se ocultan
  • La violencia, incluyendo el suicidio y el homicidio, es un efecto secundario grave de al menos 25 medicamentos psiquiátricos diferentes, algunos de ellos ahora se administran a niños, niños pequeños y bebés
  • El porcentaje de adultos que consumían al menos un medicamento donde el suicidio era un posible efecto secundario alcanzó el 23.5 % a partir del 2013; mientras que, en el 2014, el 38.4 % de los adultos en los Estados Unidos consumía uno o más medicamentos que podían causar depresión como efecto secundario
  • La empresa farmacéutica Eli Lilly sobornó a las víctimas de la violencia inducida por el Paxil para proteger la información sobre otro medicamento que podría haber influido en la determinación del jurado sobre la responsabilidad de la compañía en un tiroteo masivo en 1989

Según un estudio realizado en 2017, 1 de cada 6 personas en los Estados Unidos entre las edades de 18 a 85 años tomaba medicamentos psiquiátricos, la mayoría de ellos son antidepresivos. De ellos, el 84.3 % informó un uso a largo plazo y había surtido tres o más recetas durante el año de estudio.

A pesar de este uso generalizado de antidepresivos, no se han observado mejoras en las tasas de depresión. Por el contrario, parece empeorar, y las tasas más elevadas de depresión se registran entre los jóvenes de 18 a 25 años de edad.

Las tasas de suicidio también están en un nivel sin precedentes. Las estadísticas revelan que las tasas de suicidio aumentaron hasta un 31 % entre el 2001 y el 2017. En el 2017, casi 47 000 personas en los Estados Unidos se suicidaron, por lo que es la décima causa más común de muerte de ese año.

Aunque los antidepresivos se utilizan normalmente como tratamiento para la depresión, la evidencia sugiere que generan más problemas de los que resuelven. Numerosos estudios han demostrado que su efectividad está a la par con el placebo, y algunos de los efectos secundarios más graves han sido ignorados u ocultados.

Entre ellos podemos encontrar el riesgo de actos violentos contra uno mismo o a otros.

La investigación demuestra que el porcentaje de adultos que toma al menos un medicamento donde el suicidio es un efecto secundario potencial, alcanzó el 23.5 % a partir del 2013, en comparación con el 17.3 % en 2005; mientras que, en 2014, el 38.4 % de los adultos en los Estados Unidos consumieron uno o más medicamentos que pueden causar depresión como efecto secundario.

Por desgracia, es más probable que los médicos receten un antidepresivo a que traten de determinar si la depresión puede ser causada por un medicamento.

Además de los antidepresivos, se han identificado unos 200 medicamentos diferentes que incluyen a la depresión como un efecto secundario, incluyendo las píldoras anticonceptivas y los medicamentos para la acidez estomacal, las alergias y el dolor.

Los medicamentos psiquiátricos y la violencia

Muchos estudios han señalado que los medicamentos psiquiátricos pueden desestabilizar a las personas hasta el punto de cometer suicidio u homicidio.

En un artículo del 4 de junio del 2019, "La epidemia de los medicamentos para la depresión", el profesor Peter C. Gøtzsche destaca algunas de sus propias investigaciones que demostraron que los antidepresivos "duplican la incidencia de eventos que pueden originar suicidio y violencia en adultos sanos".

Otra investigación ha demostrado que "impulsan por un factor de 2 a 3 la agresión en niños y adolescentes, un hallazgo importante si consideramos los múltiples tiroteos escolares en los cuales los asesinos tomaban pastillas para la depresión", escribe Gøtzsche.

En el 2017, Wendy Dolin recibió 3 millones de dólares por una demanda contra GlaxoSmithKline, el fabricante de Paxil. El esposo de Dolin se suicidó seis días después de consumir su primera dosis de un genérico de Paxil, y la evidencia presentada en el caso demostró que su suicidio fue el resultado del medicamento, y no debido al estrés emocional o la enfermedad mental.

De hecho, según el equipo legal de Dolin, Baum Hedlund Aristei Goldman, los propios ensayos clínicos controlados con placebo de GSK revelaron que las personas que tomaron Paxil tenían más riesgo de intentar o lograr suicidarse que el grupo de placebo.

Un análisis interno de GSK de sus datos relacionados con el suicidio también demostró que "las personas que toman Paxil eran casi siete veces más propensas a intentar suicidarse que aquellas en el grupo de placebo", informa Baum Hedlund Aristei Goldman, y añade lo siguiente:

“Los miembros del jurado en el juicio de Dolin también escucharon al psiquiatra David Healy, uno de los expertos más importantes sobre el Paxil y los medicamentos de este tipo a nivel mundial.

Healy le explico a los miembros del jurado que el Paxil y otros medicamentos similares pueden crear un estado de 'agitación emocional' extrema e inquietud intensa (conocida como acatisia) en algunas personas.

‘La gente lo describe como peor que la muerte. La muerte se considera como un alivio. Quiero salir de mi piel’, explico el Dr. Healy. Estudios en personas saludables han encontrado que la acatisia puede ocurrir incluso en personas sin afecciones psiquiátricas que toman el medicamento.

Otro efecto secundario del Paxil que aumenta el riesgo de suicidio es el bloqueo emocional, apatía o indiferencia emocional.

El bloqueo emocional, combinado con la acatisia, puede conducir a un estado mental en el que una persona tiene pensamientos de dañarse a sí mismo o a otros, y experimenta una 'insensibilidad' a las consecuencias de sus acciones.

Los medicamentos similares al Paxil también pueden causar que una persona que experimenta 'psicosis, se vuelva delirante', explicó el Dr. Healy”.

La empresa farmacéutica Eli Lilly ocultó los peligros del Prozac

Otro antidepresivo conocido por sus efectos adversos para la salud mental es el Prozac, el cual es fabricado por Eli Lilly. A principios de los 90, el Dr. Peter Breggin, un experto científico y médico demandó a Eli Lilly por violencia y suicidio por más de 100 demandantes. En su blog, Breggin explica el primer caso presentado ante el tribunal:

“En septiembre de 1989 Joseph Wesbecker consumía Prozac cuando llego a su trabajo, una imprenta en Louisville, KY, y les disparó a ocho colegas, hirió a otras 12 personas y se suicidó. Los sobrevivientes y familiares de los fallecidos demandaron a Lily en 1994. En donde afirmaron que la violencia de Wesbecker fue a causa del Prozac".

Hasta el día de hoy, ha sido el peor tiroteo masivo en la historia de Kentucky. El caso de Wesbecker resultó ser más dramático de lo esperado. Tanto es así, que Breggin escribió un libro al respecto titulado Medication Madness y que se publicó en el 2008.

Su incentivo para escribir este libro fue el hecho de que el juicio fue manipulado. Eli Lilly ganó el caso de Wesbecker. El jurado decidió que el Prozac no era el culpable de la devastadora masacre. Sin embargo, el juez luego descubrió que Eli Lilly "había sobornado a los demandantes para que iniciaran el juicio sin pruebas perjudiciales", redacta Breggin.

Según un artículo del 12 de septiembre del 2019 del Louisville Courier Journal (una publicación de USA Today), el monto del soborno en cuestión fue de 20 millones de dólares. De manera sorprendente, la evidencia dañina que los demandantes retuvieron no se refería al Prozac sino a otro medicamento conocido como Oraflex.

Sin embargo, el acuerdo entre Eli Lilly y los demandantes también dio lugar a que muchos de los documentos evaluados y testificados por Breggin nunca vieran la luz del día. (Los archivos PDF están disponibles en el blog de Breggin).

“Después del juicio, con este acuerdo secreto entre los demandantes y la compañía farmacéutica, los documentos que alguna vez estuvieron disponibles para el abogado de los demandantes, Paul Smith, no lograron recuperarse por otros abogados o expertos.

Su desaparición fue tan meticulosa que otros abogados en el consorcio de demandas combinadas de Prozac, aparentemente no conocían su existencia.

Yo continue citándolas como un experto médico en demandas de responsabilidad del producto contra Eli Lilly.

Sin embargo, la compañía farmacéutica ha llegado a acuerdos misteriosos en todos los casos de responsabilidad por el Prozac en los que he sido un experto. De esta manera, la compañía ha evitado publicar los documentos en los juicios", explica Breggin.

La revista médica BMJ acusa a la empresa farmacéutica Eli Lilly de esconder evidencia

Los documentos desaparecidos no se publicaron hasta el 2004, cuando se enviaron anónimamente al BMJ, quien los publicó junto con un artículo. "Aunque el BMJ fue criticado por insinuar que la compañía había ocultado la evidencia, Eli Lilly nunca cuestionó las acusaciones que rodean dichos documentos", explica Breggin.

Pero, ¿qué contenían estos documentos? Qué el producto Prozac aumentó significativamente el riesgo de suicidio. En una carta al BMJ, Breggin certifica los documentos y explica su importancia:

“El segundo grupo de documentos pertenece a un análisis interno de 1985 realizado por Eli Lilly en el que la compañía encontró un aumento estadísticamente significativo en las personas con intentos de suicidio que consumían Prozac durante los ensayos clínicos controlados con placebo.

Se encontraron doce intentos de suicidio en el grupo de Prozac y uno en el grupo de control, en donde el medicamento comparado fue un antidepresivo tricíclico. Incluso después de que la compañía eliminó seis intentos de suicidio, la proporción de 6 a 1 es alarmante.

Además, Eli Lilly ocultó muchos de los intentos de suicidio relacionados con el Prozac en categorías falsas (más adelante). Al igual que en el estudio de activación, Eli Lilly oculto el estudio de suicidio y no lo entregó a la agencia reguladora de Alemania ni a la FDA.

El tercer grupo de documentos involucra un estudio realizado por la FDA sobre el aumento de los reportes post-comercialización de "hostilidad" y "lesiones intencionales" del Prozac. La FDA utilizó la trazodona, un antidepresivo, como control.

La FDA encontró un aumento relativo en los reportes de hostilidad y lesiones intencionales por el Prozac en comparación con la trazodona. El aumento de estos reportes se produjo incluso antes de cualquier controversia pública relacionada al Prozac y la violencia.

Después del juicio de Wesbecker, trate de obtener el estudio de la FDA a través de solicitudes de la Ley de Libertad de Información (FOIA, por sus siglas en inglés) en diferentes ocasiones. La FDA finalmente argumento la perdida de estos documentos.

El cuarto grupo de documentos incluye protocolos internos de Eli Lilly que demuestran que la compañía ocultó de manera consciente los actos suicidas inducidos por el Prozac en categorías engañosas, como "sin efecto de los medicamentos", de modo que no se compartieron a la FDA. En uno, un empleado de Eli Lilly expresa sus sentimientos de vergüenza y arrepentimiento por haber ocultado dicha información”.

Las víctimas fueron sobornadas para proteger la información sobre otro medicamento

Este soborno de 20 millones de dólares, se llevo a cabo para evitar que los demandantes presentaran la evidencia del Oraflex, un medicamento completamente diferente. Tal como lo explica el Louisville Courier Journal:

"A cambio de este pago, los demandantes, ocho bienes y 11 sobrevivientes, acordaron ocultar las pruebas perjudiciales sobre el medicamento para la artritis Oraflex que Lilly retiró del mercado.

Lilly se declaró culpable de 25 cargos de delitos menores por no informar las reacciones adversas de este medicamento; asimismo, la compañía farmacéutica temía que el jurado se inclinara más al fallo si se enteraba del Prozac.

Los demandantes acordaron que, si el jurado consideraba a Lilly como el responsable, no buscarían más daños o apelarían el veredicto si perdían".

Este soborno se llevo a cabo sin el conocimiento del juez John Potter y cuando se entero, luchó para que se divulgaran los detalles de dicho acuerdo, incluyendo la cantidad. El Louisville Courier Journal informó lo siguiente:

"Dos de las víctimas le explicaron al Courier Journal que el pago alcanzó los 20 millones de dólares, con un valor de 41 millones de dólares actuales. Las dos víctimas le mencionaron al Courier Journal que se sintieron obligadas a aceptar el dinero porque sufrieron heridas graves que les impedían regresar a trabajar y lo necesitaban para sobrevivir.

Lilly destrozó públicamente a Potter y su investigación, y ganó una orden del Tribunal de Apelaciones de Kentucky, lo que bloqueo la investigación. En 1996 Potter realizo una apelación, y la Corte Suprema del estado dictaminó unánimemente a su favor, lo que le permitió presionar a Lilly para obtener los detalles del acuerdo.

‘En este caso, hubo una grave falta de franqueza con el tribunal, y puede haber existido un engaño, conducta de mala fe, abuso del proceso judicial o fraude’, explico el tribunal. ‘No podemos tolerar ni siquiera la posibilidad de tal conducta’.

Potter fijó una audiencia para exigir que los abogados de ambas partes testificaran bajo juramento. Lilly lo acusó de ejercer una venganza, y él se recusó a sí mismo. El juez que heredó el caso olvido el asunto, mientras que todas las preguntas de Potter nunca obtuvieron respuesta.

La historia de la empresa farmacéutica Eli Lilly y un gobernador del Estado de Indiana

Como señaló el Louisville Courier Journal en los años posteriores al caso de Wesbecker, Eli Lilly ha aprovechado la absolución "para promocionar que el Prozac es un antidepresivo seguro y efectivo", una situación que claramente no es el caso si se estudian las evidencias científicas.

Pero la historia no termina aquí. Mitch Daniels, quien fue gobernador de Indiana del 2005 al 2013, se desempeño como ejecutivo de alto rango en Eli Lilly de 1993 hasta el 2001. Una vez gobernador, también incluyo a varios otros funcionarios de Eli Lilly a su administración.

Al momento del juicio de Wesbecker, Daniels era el presidente de operaciones farmacéuticas de Norteamérica de Eli Lilly, un cargo que ocupó entre 1993 y 1997.

En el 2005, el entonces gobernador Daniels impuso un mandato de salud mental a través de la legislatura de Indiana, la Ley 529 del Senado, Código 20-19-5 de Indiana, la cual exige que todos los niños de Indiana se sometan a pruebas de salud mental hasta los 22 años.

Los legisladores ignoraban que habían votado a favor de este mandato, ya que se aprobó el último día de su "gran" sesión. Por si fuera poco, la redacción del plan ni siquiera se había completado cuando se presentó a votación.

Los opositores del "Plan infantil de salud social, emocional y conductual" dirigido por el estado, como la Dra. Karen Effrem, argumentaron que el proyecto de ley amenazaba la autonomía de los padres con respecto al cuidado de la salud mental de sus hijos y promovía el uso de "medicamentos psiquiátricos peligrosos e ineficaces" como resultado de los errores en el diagnóstico.

Un artículo del 2011 de Public Integrity señala que la carrera de Daniels en Eli Lilly estuvo marcada por miles de demandas de pacientes lesionados y acuerdos legales por miles de millones de dólares.

“En la década en la que Daniels ascendió en el ámbito corporativo de Eli Lilly, la compañía comercializaba ilegalmente su medicamento más importante para la osteoporosis (Evista), así como su antipsicótico más reconocido (Zyprexa), poniendo en peligro a decenas de miles de personas.

Lilly se declaró culpable de dos delitos menores, pagó más de 2700 millones de dólares en multas y daños, y soluciono más de 32 000 demandas por lesiones personales.

Daniels gano más influencia a medida que ascendía en los puestos que implicaban pulir la imagen del fabricante y luego moldear las políticas.

En 1996, Daniels era el presidente de operaciones de Norteamérica de Lilly cuando la FDA aprobó el Zyprexa. Al cabo de un año, ascendió a vicepresidente senior de estrategia y política corporativa a medida que la compañía comercializaba el medicamento de manera agresiva e ilegal”.

Ademas, Public Integrity señala que Daniels recibió "al menos 80 000 dólares de los ejecutivos de alto rango de Lilly durante los ciclos electorales del 2004 y el 2008", y que el comité de acción política de Eli Lilly donó 86 750 dólares a las campañas de Daniels.

En resumen, parece que el ex gobernador ejecutivo de Eli Lilly utilizó su influencia política para aumentar significativamente el uso de medicamentos psiquiátricos en los niños, una tendencia que se ha vuelto más injustificable cada año, ya que otros estados han implementado los mismos programas infantiles de detección de salud mental.

En el 2014, la Comision de Ciudadanos por los Derechos Humanos, un grupo de vigilancia de la salud mental, destacó los datos que demuestran que una asombrosa cantidad de 274 000 bebés menores a 1 año de edad recibieron medicamentos psiquiátricos en el 2013.

De estos, 249 699 bebes consumían medicamentos contra la ansiedad como el Xanax; mientras que 26 406 consumían antidepresivos como el Prozac o el Paxil, 1 422 tomaban medicamentos para el TDAH como el Ritalin y el Adderall, y 654 tomaban antipsicóticos como el Risperdal y el Zyprexa.

En la categoría de niños pequeños (de 2 a 3 años de edad), 318 997 tomaban medicamentos contra la ansiedad, 46 102 tomaban antidepresivos, 10 000 recibían medicamentos para el TDAH y 3760 consumían antipsicóticos. Entre los niños de 5 años o menos, 1 080 168 tomaban medicamentos psiquiátricos.

Estas son estadísticas sorprendentes. ¿Cómo es que estos niños pudieron ser diagnosticados con problemas tan graves de salud mental que necesitaban el uso de medicamentos tan peligrosos?

El debate del Centro Nacional para los Chequeos de Salud Mental TeenScreen

En el 2005, Indiana también se convirtió en el centro de atención nacional cuando se presentó una demanda contra una escuela de Indiana y una agencia de salud mental en relación con el uso de TeenScreen, una prueba de detección de salud mental desarrollada en la Universidad de Columbia y administrada en los sistemas escolares de 40 estados para "diagnosticar" enfermedades mentales en los estudiantes.

La demanda inicio por los padres de una estudiante diagnosticada con trastorno de ansiedad social y trastorno obsesivo compulsivo, todo porque ella prefería estudiar que salir de fiesta, y le agradaba la limpieza.

En el 2014, Effrem redacto un informe sobre los peligros de TeenScreen, el cual expone la tasa tan elevada de diagnósticos falsos de esta prueba, así como los efectos tan devastadores que un diagnóstico erróneo puede ocasionar.

En un caso desgarrador, una niña de 13 años fue retirada de sus padres, retenida por la fuerza y medicada con una docena de medicamentos diferentes (algunos de los cuales no fueron aprobados para su grupo etario) durante cinco meses después de que esta prueba "la diagnosticara" con un alto riesgo de suicidio.

Aunque la ley de Indiana todavía sigue en desarrollo, TeenScreen cerró en el 2012; Sin embargo, ahora esta resurgiendo una tendencia que fue advertida por Effrem en un artículo del 2018 en The National Pulse.

El cual señala que el aumento drástico del uso de medicamentos psiquiátricos entre niños y adolescentes con una afección "menos grave o sin deterioro" es el resultado directo del uso generalizado de TeenScreen e instrumentos similares de detección que los diagnostican de manera incorrecta con problemas graves de salud mental.

Lo que es peor, parece que la evaluación universal para la salud mental de los niños en las escuelas podría estar recibiendo un impulso nacional, como lo ilustra un artículo del 2017 en Health Research Science que presenta un plan para implementar dicho programa.

Al citar la necesidad de financiamiento, cambios de políticas y estrategias para recopilar información, y el apoyo general para realizar las pruebas, los autores del estudio explicaron lo siguiente:

“La prueba universal de salud mental en el entorno escolar es una herramienta importante para recopilar dicha información; sin embargo, los problemas provocados por la necesidad de un cambio de política son los mismos que dificultan la implementación de estos procedimientos de evaluación.

Por lo tanto, el financiamiento de estudios como los descritos desempeña un papel importante para lograr una mayor promoción de cambios significativos en las políticas de salud del comportamiento escolar al proporcionar un medio para recopilar datos de detección universales".

En otras palabras, lo único que impide que se implementen estas pruebas de salud mental en las escuelas a nivel nacional es el financiamiento, así como el apoyo por parte de las escuelas y el personal para llevarlo a cabo.

Por desgracia, si se implementan dichas pruebas universales, es muy probable que generen los mismos problemas experimentados durante el periodo de prueba: Diagnósticos que resultan en un tratamiento incorrecto o innecesario.

Aunque la depresión y otros problemas de salud mental deben diagnosticarse y considerarse seriamente, los medicamentos psiquiátricos deben ser el último recurso y no el primero. La violencia es un efecto secundario muy grave relacionado con cerca de 25 medicamentos psiquiátricos diferentes.

El informe del Senado de los Estados Unidos en el 2014, "una revisión de cómo los medicamentos psiquiátricos podrían provocar que los miembros de las Fuerzas Armadas y a los veteranos comentan actos de violencia y suicidio", escrito por la Comisión de Ciudadanos por los Derechos Humanos, demuestra el peligro que representan estos medicamentos.

El informe señala lo siguiente:

"Existen 22 advertencias internacionales de la agencia reguladora de medicamentos sobre estos medicamentos que causan comportamientos violentos, manías, psicosis e ideas homicidas". Existen casi 50 advertencias internacionales de agencias reguladoras de medicamentos sobre los medicamentos psiquiátricos que causan pensamientos suicidas.

Las recetas de medicamentos antipsicóticos para las tropas en servicio activo aumentaron hasta un 1083 % entre el 2005 y el 2011. Un total de 841 miembros del Servicio tuvieron uno o más intentos de suicidio reportados en 2012.

Posiblemente, hasta el 50 % de aquellos que se suicidaron habían consumido medicamentos psiquiátricos en algún momento y hasta casi el 46 % los había tomado en un plazo de 90 días".

Si usted, su hijo u otro miembro de la familia consume algún medicamento psiquiátrico, se recomienda obtener mayor información sobre los riesgos reales, así como considerar un cambio a alternativas más seguras.

Para mayor información sobre el diagnóstico y el tratamiento de la depresión y la ansiedad consulte los siguientes artículos: “Tratamientos alternativos efectivos para la depresión”, “La ansiedad podría ser un rasgo heredado” and “La ansiedad supera a la depresión como el principal problema de salud mental”.

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