Los altos precios de la insulina deberían considerarse un crimen

Análisis escrito por Dr. Joseph Mercola Datos comprobados

se ha disparado el precio de la insulina

Historia en Breve

  • La diabetes tipo 1 puede ser provocada por una enfermedad autoinmune en la que el sistema inmunológico destruye las células que producen insulina en el páncreas
  • Las personas con diabetes tipo 1 requieren de un suministro constante de insulina para sobrevivir, ya que sus cuerpos producen poca o ninguna insulina
  • Millones de personas con diabetes arriesgan sus vidas al racionar este medicamento debido a los precios tan elevados
  • El precio de la insulina se triplicó entre el 2002 y el 2013, y se ha duplicado nuevamente. Los tres fabricantes de insulina más importantes (Eli Lilly, Sanofi y Novo Nordisk) venden sus productos por aproximadamente el mismo precio, y han aumentado su costo de la misma forma, lo que genera sospechas de una fijación de precios
  • El estilo de vida genera un impacto en el control del azúcar en la sangre. Las maneras de ayudar a controlar los niveles de glucosa incluyen limitar el consumo de carbohidratos, programar adecuadamente el horario de comidas, consumir alimentos nutritivos y ejercitarse regularmente

La medicina convencional aun no identifica a la diabetes tipo 2 como un problema de azúcar en la sangre. En realidad, esta afección se basa en la resistencia a la insulina y la mala señalización de leptina, causada por niveles elevados de insulina y leptina. Es decir, es una afección causada por la alimentación que se puede revertir por medio de una alimentación cetogénica cíclica y el ayuno.

Por esta razón, el enfoque médico para el tratamiento de la diabetes tipo 2, el cual implica la administración de insulina, es imperfecto y profesionalmente irresponsable. Tratar la diabetes tipo 2 con insulina es una de las peores maneras de hacerlo, ya que acelera la muerte por esta enfermedad.

Las personas con diabetes tipo 1, necesitan un suministro constante de insulina para sobrevivir, ya que sus cuerpos producen poca o ninguna cantidad de insulina. Solía denominarse como diabetes juvenil, aunque en realidad hay más adultos con diabetes tipo 1 que niños que la padezcan. En la diabetes tipo 1 el cuerpo no produce insulina.

La diabetes tipo 1 puede ser provocada por una enfermedad autoinmune en la que el sistema inmunológico destruye las células que producen insulina en el páncreas. Resulta trágico que, a medida que aumentan los precios de la insulina, muchas personas con diabetes tipo 1 se arriesgan al racionar su medicamento.

Los altos precios de la insulina deberían considerarse un crimen

En un artículo reciente, publicado en The Washington Post, se explicó que los tres investigadores (Frederick Banting, Charles Best y James Collip) que en 1921 descubrieron la insulina y transformaron el tratamiento al ofrecer una esperanza de vida a las personas con diabetes tipo 1 vendieron su patente a la Universidad de Toronto por 1 dólar cada uno.

Según el historiador Michael Bliss, estos investigadores buscaban proporcionar un gran regalo a la humanidad. Sin embargo, gracias a las compañías farmacéuticas, la insulina se ha convertido en un negocio totalmente lejano a las intenciones de sus creadores para el uso de su descubrimiento.

El precio de la insulina se triplicó entre el 2002 y el 2013, y se ha duplicado nuevamente. Hoy en día, los tres fabricantes más importantes, Eli Lilly, Sanofi y Novo Nordisk, quienes controlan el 96 % del mercado de la insulina, venden sus productos por aproximadamente el mismo precio, y los han aumentado de la misma forma, lo que genera sospechas de una fijación de precios.

Los fabricantes continúan ajustando sus fórmulas para prevenir episodios de un menor nivel de azúcar en la sangre, y aunque esa es una buena noticia, aseguran que las patentes no caducan, lo cual impide la introducción de medicamentos genéricos.

"Durante décadas, los fabricantes mejoraron sus fórmulas al utilizar partes de animales, para luego producir insulina humana por medio de bacterias y ADN recombinante. Durante la década de 1990, comenzó la llegada de los análogos de insulina, que son medicamentos sintéticos preparados para imitar la producción de insulina del cuerpo", de acuerdo con The Washington Post.

"En la actualidad, los expertos argumentan que el precio de la insulina ha superado cualquier innovación. Mientras que, en 1996, cuando Eli Lilly presentó su marca con el nombre de Humalog, el precio de una ampolleta de 10 mililitros era de 21 dólares.

Ahora, el precio de la misma ampolleta es de 275 dólares. Donde dichos precios pueden aumentar debido a las múltiples ampolletas que las personas con diabetes pueden necesitar para sobrevivir".

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En los Estados Unidos, el aumento de precios pone en riesgo a las personas que dependen de la insulina

The Washington Post cita datos del IBM Watson Health que demuestran que la marca Lantus de Sanofi incrementó el precio de 35 dólares por ampolleta en el 2001 a cerca de 270 dólares, mientras que Novolog (de Novo Nordisk), pasó de 40 dólares en el 2001 a 289 dólares por ampolleta.

Según un estudio del 2016 de JAMA, en los Estados Unidos, el precio del Lantus en el 2015 fue de 372.75 dólares, mientras que el precio con descuento fue de 186.38 dólares. Por otra parte, ese mismo medicamento se vendió por 67 dólares en Canadá, 60.90 dólares en Alemania y 46.60 dólares en Francia.

Mientras que un estudio del 2018 demuestra que producirlos cuesta entre 78 y 133 dólares para un suministro de 12 meses, y de 48 a 71 dólares por paciente al año en biosimilares. ¿Por qué es necesario pagar hasta 24 000 dólares al año por un producto que cuesta menos de 133 dólares fabricar?

En mayo del 2019, Eli Lilly presentó Lispro, una versión genérica más económica de su insulina Humalog como respuesta a las crecientes protestas y demandas por los precios de la insulina. Se dice que este medicamento cuesta aproximadamente la mitad del precio del Humalog.

Según una declaración de la compañía, "las personas que se benefician del Lispro son personas con planes de salud que tienen deducibles muy elevados, personas sin seguro que usan Humalog, o aquellas que cuentan con la Parte D de Medicare".

Los incentivos de pago impulsan los precios debido a la falta de competencia

Causas del aumento dramático en los precios de la insulina En noviembre del 2018, el comité del Congreso creo un informe titulado como "Insulin: A Lifesaving Drug Too Often Out of Reach", el cual buscaba identificar las razones detrás de estos aumentos tan mortales.

Mientras que 1 de cada 4 personas se arriesgan al racionar sus suministros de insulina, otras han decidido importarla de manera ilegal donde los precios son más razonables.

The Washington Post relata el testimonio de un padre que le explico a los senadores que el suministro de insulina de su hijo para 90 días cuesta 1489.46 dólares a través de un seguro con un deducible muy elevado. Ha recurrido a adquirirla en una farmacia en Canadá, de la cual puede obtener la misma cantidad por 350 dólares junto con el envío.

Según el artículo, aunque esto es ilegal, "la Administración de Medicamentos y Alimentos normalmente no genera una sanción si se trata de un suministro a corto plazo para uso personal". Mientras que muchas personas han recurrido a GoFundMe para recaudar donaciones y adquirir su suministro de insulina.

Los peligros de racionar la insulina

Para las personas con diabetes tipo 1, cuyos cuerpos no pueden producir insulina, es muy importante obtener un suministro constante para la salud. Disminuir u omitir una dosis puede ser peligroso y puede provocar problemas aún más costosos a largo plazo. Como se señaló en un artículo:

"Un mal control glucémico puede generar ceguera, insuficiencia renal, amputación, enfermedad cardíaca y accidente cerebrovascular. A corto plazo, las personas que no consumen suficiente insulina pueden desarrollar cetoacidosis diabética, una condición en la que el azúcar en la sangre aumenta demasiado y la sangre se vuelve ácida. Puede ser fatal en unas horas o unos cuantos días".

The Washington Post recomienda utilizar las versiones anteriores de la insulina, que se encuentran disponibles en Walmart por aproximadamente 25 dólares por ampolleta (una solución alternativa, pero no recomendable).

Aunque existe evidencia que demuestra que estas fórmulas antiguas, las cuales surgieron en la década de 1980, tienen una mayor probabilidad de disminuir peligrosamente los niveles de azúcar en la sangre y, por lo general, se consideran como más seguras para las personas con diabetes tipo 2 que aquellas con diabetes tipo 1, los médicos entrevistados por The Washington Post concuerdan que es la mejor opción.

Demandan a los fabricantes de insulina

Como se mencionó anteriormente, el incremento de los precios tan similares por parte de los fabricantes ha suscitado sospechas de su complicidad. Y no sería la primera vez.

En febrero del 2010, México multó a Eli Lilly y a tres compañías mexicanas por 1.7 millones de dólares por su complicidad para eliminar la competencia al turnarse para presentar ofertas ganadoras de insulina y aumentar los precios.

En enero del 2017, se presentó una demanda colectiva contra Sanofi, Novo Nordisk y Eli Lilly en el tribunal federal de Massachusetts, al alegar que las empresas violan la Ley de Chantaje Civil, Influencia y Organizaciones Corruptas El New York Times informó lo siguiente:

"La demanda acusa a las compañías de explotar el sistema de fijación de precios de los medicamentos de una manera que beneficia a ellos mismos y a los intermediarios conocidos como administradores de beneficios farmacéuticos.

Cita varios ejemplos de personas con diabetes que han recurrido a utilizar insulina expirada o a morirse de hambre para controlar el azúcar en la sangre porque son incapaces de pagar sus tratamientos que pueden costar hasta 900 dólares al mes.

Según la demanda, en algunas personas se provocó cetoacidosis diabética de manera intencional, que es un síndrome sanguíneo que puede ser fatal, para obtener insulina del hospital".

En octubre del 2018, Lori Swanson, la fiscal general del Estado de Minnesota, también presentó una demanda contra los tres fabricantes de insulina, al acusarlos de aumentos de precios engañosos. Según lo informado por The Hill:

"La demanda alega que existe una diferencia engañosa entre el precio de lista y el precio real que pagan las aseguradoras después de los descuentos de los administradores de beneficios farmacéuticos (PBM, por sus siglas en inglés).

La fiscal general explica que las compañías farmacéuticas están aumentando el precio cada vez más para ofrecer un mayor descuento a los PBM, lo que les ayuda a asegurar una cobertura más favorable en relación con sus competidores de las aseguradoras.

Según Swanson, el problema es que los precios elevados perjudican a las personas que no tienen seguro o que tienen que pagar deducibles muy elevados antes de que el seguro entre en vigencia.

'La demanda alega que los precios que establecen las compañías farmacéuticas se encuentran tan alejados de los precios netos que no son una aproximación precisa del costo real', explica la oficina de la fiscal general".

Los 'biohackers' fabrican su propia insulina

Además del ayuno prolongado, las pequeñas raciones, el uso compartido de insulina, el uso de insulina expirada, el establecimiento de campañas como GoFundMe o la importación ilegal de insulina, algunas personas con diabetes tipo 1 se encuentran produciendo su propia insulina.

En un artículo reciente de Elemental Medium, Dana Smith explica el proyecto Open Insulin, "un grupo de biohackers que buscan producir este medicamento para ofrecerlo de forma gratuita, o más económico". Quien redacta lo siguiente:

"El grupo fue fundado en el 2015 por Anthony Di Franco, un científico con diabetes tipo 1, y miembro del California 'hacker scene', que junto con sus colaboradores considera que la mejor solución para esta crisis es permitir que las personas y los hospitales creen su propia insulina.

El grupo trabaja en Counter Culture Labs en el barrio Temescal de Oakland. 'Si logramos prepararla en nuestro laboratorio con un presupuesto de 10 000 al año, no hay manera de que sea tan costosa', explica Thornton Thompson, un especialista biólogo que forma parte del proyecto Open Insulin.

'Uno de los objetivos más importantes del proyecto es demostrar esto'. La insulina se produce al insertar un gen que codifica la proteína de la insulina en levaduras o bacterias. Estos organismos se convierten en mini-fábricas y comienzan a expulsar la proteína, la cual se puede cosechar, purificar y embotellar.

En 1979, los científicos de Genentech fueron los primeros en sintetizar insulina de esta forma a partir de la bacteria E. coli, mientras que los fabricantes han estado utilizando este método desde entonces. El objetivo de Open Insulin es desarrollar un método similar para generar insulina que no infrinja ninguna patente y que pueda estar disponible para el público".

El proyecto Open Insulin

Para producir insulina, el grupo utiliza levadura en lugar de E. coli. Hace aproximadamente un año y medio, un bioquímico francés conocido como Yann Huon de Kermadec se unió al proyecto Open Insulin. Se hizo cargo del proceso de fabricación y obtuvo el gen de insulina, que luego se inserta en el ADN de la levadura, lo que produce una pequeña cantidad de proteína de insulina.

Todavía no ha sido posible extraer cantidades lo suficientemente elevadas como para pasar a la etapa de purificación, por lo que todavía están trabajando en aumentar el rendimiento. "Si lo logran, continuaran con la purificación y evaluaran la proteína. Una vez que logren producir insulina pura, Di Franco será el primer conejillo de indias del grupo", redacta Smith.

Según Open Insulin, 10 litros de cultivo de levadura son suficientes para producir insulina para 10 000 personas, con un costo inicial de 1 dólar por persona. De hecho, como se señaló anteriormente, la fabricación de la insulina es bastante económica: con un costo máximo de 133 dólares por persona al año para un análogo y 48 dólares por persona para un biosimilar.

Una vez que se haya desarrollado una insulina que funcione adecuadamente, el grupo espera que la receta sea de código abierto, para permitirle a los hospitales y otros grupos de personas que la preparen por sí mismos. Thompson le explicó a Smith lo siguiente:

"Lo que nos interesa a mediano y largo plazo es tratar de organizar centros de producción y distribución que funcionen con un modelo diferente.

Buscamos asociarnos con hospitales, clínicas de atención médica gratuitas, organizaciones de pacientes, y grupos de personas con diabetes. ¿Qué pasaría si se pudiera establecer un centro de producción en la parte trasera de un hospital?"

Di Franco añade: "Desde un punto de vista económico, considero que es mucho mejor hacerlo de manera descentralizada. Con este tipo de tecnología, una inversión individual podría satisfacer las necesidades de las personas y hacer que la insulina sea gratuita para todos aquellos que la necesiten".

Como era de esperarse, otros no están entusiasmados con dicha perspectiva, no porque se trata de una competencia muy necesaria, sino por la seguridad. El Dr. Eric Topol, presidente de medicina innovadora y vicepresidente ejecutivo del Instituto de Investigación Scripps, le explico a Smith lo siguiente:

"Existen muchos peligros en el proceso: la esterilización, la eficacia, la seguridad. Es como la ley de Murphy. Estos son medicamentos potentes que pueden desarrollar efectos secundarios graves. Simplemente no creo que exista una ruta segura o práctica".

Millones de personas en los Estados Unidos obtienen sus medicamentos fuera del país

En la actualidad, no existen soluciones sencillas para las personas con diabetes que son insulinodependientes. Lo que está claro es que un medicamento tan importante para mantener con vida a las personas con diabetes no debería ser tan costoso.

Si se encuentra en esta situación, se recomienda consultar a un médico acerca de la posibilidad de utilizar los biosintéticos más antiguos, como Humulin R y N, o Novolin R y N, los cuales se encuentran disponibles por 25 dólares en Walmart.

Puede que no sea lo mejor (para mayor información consulte Insulin In Nation), pero es mejor que nada. Sin embargo, la mejor opción especialmente para las personas con diabetes tipo 1, es obtener la insulina en el extranjero, o incluso al norte o sur de la frontera de los Estados Unidos.

La investigación publicada en el 2015 demuestra que 952 000 personas en California cruzan a México para recibir atención médica de menor precio cada año, incluyendo los medicamentos recetados. Una encuesta de personas en los Estados Unidos demostró que el 8 % de las personas encuestadas o algún conocido habían importado sus medicamentos desde Canadá.

Eso suma hasta 19 millones de personas, con estimaciones de que esta cifra es mucho más elevada, con personas que cruzan a Canadá para poder pagar sus medicamentos vitales.

¿Pero esto es legal? Y si lo es, ¿qué solución existe? Y si la frontera está muy retirada, ¿existe algún otro modo de adquirirlos? De acuerdo con la Administración de Alimentos y Medicamentos de los Estados Unidos (FDA, por sus siglas en inglés):

"En la mayoría de los casos, es ilegal que las personas importen medicamentos o dispositivos a los Estados Unidos para uso personal porque no han sido aprobados para su uso o venta en el país.

La FDA no puede garantizar la seguridad y la eficacia de los medicamentos adquiridos por medio de fuentes extranjeras, negocios que ofrecen estos medicamentos extranjeros o durante viajes fuera de los Estados Unidos".

La FDA hace excepciones para ciertos medicamentos en situaciones específicas, pero, aun así, la cantidad no puede exceder el suministro de tres meses. Dicho esto, Kaiser Health Network informa que las compras personales de medicamentos que la FDA no considera como un riesgo no están siendo penalizadas, como un suministro de insulina para 90 días.

¿Y cuánto cuesta hacerlo? Kaiser Health dio un ejemplo de una mujer que visitó una farmacia local en Canadá durante sus vacaciones para un suministro de insulina de emergencia para su hija, donde el paquete de inyecciones costaba 65 dólares en lugar de 700 dólares.

La misma caja cuesta 73 dólares en Alemania; 57 dólares en Israel; 51 dólares en Grecia; 61 dólares en Roma y 40 dólares en Taiwán. ¡No es de extrañar que millones de personas en los Estados Unidos reciban recetas extranjeras! Sin embargo, pese a la falta de penalización, la FDA está tomando medidas drásticas sobre los pedidos por correo al interceptarlos en las instalaciones de correo internacional.

Según el grupo de periodismo Tarbell, la FDA interceptó 10 731 paquetes de medicamentos recetados en el 2017; pero, para mayo del 2018, habían confiscado 19 318, mientras que su objetivo es interceptar 100 000 al año.

Entonces, ¿qué se puede hacer, si no es posible pagar los precios tan elevados, y no es lo suficientemente valiente como para tomarse unas vacaciones en el extranjero o realizar un pedido por correo? Para comenzar, podría estudiar los lineamientos de importación personal de la FDA para saber si califica para una excepción y así´ obtener un suministro de insulina de manera legal.

Lineamientos para diabéticos dependientes a la insulina

También recuerde que el estilo de vida tiene un impacto en el control del azúcar en la sangre. La manera de controlar los niveles de glucosa incluye las siguientes. Consulte a un médico antes de realizar cambios drásticos en sus hábitos cotidianos y planes alimenticios, para evitar fluctuaciones en sus niveles de azúcar en la sangre.

  • Limite su consumo neto de carbohidratos (carbohidratos totales menos fibra): Al consumir alimentos ricos en carbohidratos, el cuerpo convierte los almidones y azúcares en glucosa, los cuales ingresan al torrente sanguíneo y aumentan los niveles de glucosa en la sangre. Controle su consumo de carbohidratos para evitar la hiperglucemia.
  • Planifique sus comidas: La hora de comer es muy importante para el tratamiento y el control de la diabetes tipo 1, ya que puede afectar la eficiencia del consumo de insulina. La mejor hora para comer depende del tipo de insulina que esté consumiendo. Es necesario consumir la insulina regular 30 minutos antes de una comida.
  • Consuma alimentos nutritivos: Evite los alimentos que contengan azúcar, conservadores, grasas trans, harina refinada y otros ingredientes poco saludables. Mejor consuma alimentos saludables ricos en vitaminas y minerales. Asimismo, es necesario consumir alimentos ricos en grasas saludables y probióticos, ya que pueden ayudar a obtener un mejor control de los niveles de glucosa en la sangre.
  • Haga ejercicio con regularidad: Seguir un estilo de vida activo ayudará a regular los niveles de azúcar en la sangre, ya que permite que el cuerpo utilice la insulina de manera más eficiente y puede ayudar a evitar complicaciones a largo plazo, las cuales están relacionadas con la diabetes tipo 1, como las enfermedades cardíacas.