Las infecciones resistentes a los medicamentos están en aumento, mientras que el nuevo coronavirus COVID-19 se está extendiendo rápidamente y la investigación ha demostrado que las personas pueden estar empeorando la situación. La mejor opción es prevenir la propagación de enfermedades contagiosas, ya que no existe ninguna cura para las infecciones virales y el COVID-19 no es un virus sencillo.
Sin embargo, la inteligencia es la mayor prevención. Una de las mejores maneras de lograrlo, es lavarse las manos adecuadamente con productos seguros. Por desgracia, muchas personas aún consideran que el jabón antibacterial o los desinfectantes cumplen este propósito de manera segura y correcta. Sin embargo, incluso la FDA reconoce que los jabones antibacteriales han demostrado no ser efectivos y tienen efectos negativos para la salud.
Los autores de un estudio sugirieron que los proveedores de atención médica en el hospital tenían una tasa de cumplimiento de higiene de sus manos del 70 % al 72 %. Esto significa que al menos el 28 % de ellos no se lavaban las manos de forma adecuada.
Sin embargo, es importante lavarse las manos adecuadamente en el hospital donde el contacto cercano entre pacientes es bastante común. Las personas en estado crítico son susceptibles a los riesgos en entornos hospitalarios. Los resultados de un estudio sugirieron que un buen protocolo de higiene de manos en el paciente redujo la tasa de infección.
Lavarse las manos ayuda a eliminar las bacterias dañinas que pueden contaminar el entorno inmediato. También detiene la propagación de infecciones y reduce las posibilidades de que los gérmenes se transfieran a los sistemas internos cuando toca su nariz, boca u ojos.
Al aprender a lavarse las manos adecuadamente, es posible reducir la cantidad de personas que desarrollan una enfermedad diarreica hasta un 23 % y es posible reducir las infecciones respiratorias hasta un 21 %.
El lavado de manos es una estrategia efectiva para prevenir enfermedades
En la última década ha habido una rápida aparición de bacterias resistentes, lo que ha aumentado rápidamente al nivel de la crisis. El uso excesivo e indebido de antibióticos ha acelerado el supuesto proceso natural.
La resistencia a los antibióticos dificulta el tratamiento de enfermedades como la gonorrea, la tuberculosis y la neumonía, una de las infecciones secundarias que ocurren con el COVID-19. La Organización Mundial de la Salud explica que la resistencia a los antibióticos es una de las mayores amenazas para la salud, la seguridad alimentaria y el desarrollo a nivel mundial en la actualidad. Puede afectar a cualquier persona y produce mayores costos médicos y tasas de mortalidad.
Sin embargo, lavarse las manos puede ayudar a reducir la posibilidad de infección. En un estudio diseñado por el ejército de los Estados Unidos, la Marina estudió a los reclutas para evaluar la tasa de enfermedades respiratorias. A principios de la década del 2000, las enfermedades respiratorias se habían convertido en la causa más común de tiempo de servicio perdido.
En el pasado, los militares usaban luces ultravioletas, vacunas y vapores desinfectantes para ayudar a reducir la cantidad de horas perdidas. En este estudio, se ordenó a los reclutas que se lavaran las manos cinco veces al día, mientas que los instructores recibieron información mensual sobre la importancia de lavarse las manos.
Después de dos años, los reclutas obtuvieron un 45 % menos tasas de enfermedades respiratorias que los reclutas del año anterior al inicio del programa. Lavarse las manos de manera continua y apropiada había reducido a la mitad la cifra de personas que desarrollaron una enfermedad respiratoria.
Aunque los informes recientes han revelado que una revisión de múltiples estudios demostró que lavarse las manos puede reducir hasta un 54 % los riesgos de enfermedades respiratorias, ninguna de las agencias informativas se ha relacionado directamente con la fuente. Según un estudio del 2019, medir la implementación tiene desafíos:
"La mayoría de los estudios de eficacia que informaron el impacto de los cambios en la higiene en las enfermedades respiratorias han sido pequeños, al involucrar hasta 6 000 personas. Sin embargo, el impacto de promover la higiene en las enfermedades respiratorias a gran escala aún no está claro".
La razón de esto, explican los autores, es que:
“Es muy complicado evaluar los comportamientos de lavado de las manos. La observación del lavado de las manos por parte del personal capacitado requiere muchos recursos y también es controversial, ya que la presencia de un observador altera el comportamiento del lavado de manos.
Evaluar el comportamiento del lavado de las manos a través de una medida de bajo costo, como la presencia de agua y jabón en una estación de lavado designada, es una alternativa práctica y se ha relacionado con menores tasas de enfermedades respiratorias en algunos entornos, pero no en otros".
La investigación demuestra que lavarse las manos de manera continua ayuda a evitar infecciones, incluyendo enfermedades respiratorias. Por lo tanto, lo mejor que se puede hacer es seguir los consejos de los CDC y tener el hábito de lavarse las manos.
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Cómo lavarse las manos de manera adecuada
Para disfrutar de los beneficios, es necesario lavarse las manos de manera adecuada y correcta como se demuestra en el video. ¡Esto quizás suena lógico! Sin embargo, un estudio del Departamento de Agricultura de los Estados Unidos encontró que las personas no se lavaban las manos correctamente el 97 % de las veces.
Es decir, únicamente el 3 % se lavaban las manos correctamente para prevenir la propagación de bacterias y virus. Es importante lavarse las manos después de las siguientes situaciones:
Cuando las manos se ven sucias |
Al regresar a casa |
Durante la temporada de resfriados y gripe |
Antes de comer |
Después de toser o estornudar |
Antes y después de visitar o cuidar a personas enfermas |
Después de jugar con niños o tocar sus juguetes |
Después de tocar basura, utilizar el teléfono o dar la mano |
Después de tocar a una mascota, así como sus desechos, comida o premios |
Después de ir al baño o cambiar un pañal |
Antes y después de tocar alimentos crudos, en especial huevos, carne, mariscos y aves |
Al regresar a casa del supermercado, la escuela, el centro comercial o la iglesia |
Es necesario lavarse las manos durante 20 segundos, tallar las manos completas, utilizar jabón y agua y secarse las manos adecuadamente para que sea realmente efectivo. Recuerde los siguientes consejos para lavarse las manos adecuadamente:
• Utilice agua tibia con jabón. NO es necesario utilizar jabón antibacterial. La Administración de Alimentos y Medicamentos de los Estados Unidos ha declarado que "no hay suficiente ciencia para demostrar que los jabones antibacteriales de venta libre (OTC, por sus siglas en inglés) son mejores para prevenir enfermedades que lavarse las manos con agua y jabón.
Hasta la fecha, no se han demostrado los beneficios del jabón antibacterial para las manos. Además, el amplio uso de estos productos durante mucho tiempo ha planteado los posibles efectos negativos en la salud".
• Comience con las manos mojadas, añada un poco de jabón para hacer espuma hasta las muñecas, y frote durante al menos 20 segundos (la mayoría de las personas solo se lavan durante seis segundos). Una buena manera de medir esto es cantar la canción "Cumpleaños feliz" dos veces.
• Asegúrese de lavar todas las superficies, incluyendo el dorso de las manos, muñecas, entre los dedos, y alrededor y por debajo de las uñas. Lávese las yemas de los dedos al juntar las manos, los dedos con los dedos y al girar las manos hacia adelante y hacia atrás. Esto crea fricción entre las yemas de los dedos. Luego, frote las yemas de sus dedos sobre la palma de sus manos para llegar a los extremos de sus dedos.
• Enjuague adecuadamente con agua.
• Séquese bien las manos, lo ideal es hacerlo con una toalla de papel. Cuando una persona está enferma, use una toalla de papel para cerrar el fregadero y abrir la puerta para evitar la propagación de gérmenes. Haga esto regularmente en lugares públicos.
Secarse las manos también es importante
El siguiente paso es secarse las manos. Es posible que no esté tan protegido como cree, si está utilizando la herramienta incorrecta. En un estudio, los investigadores demostraron cómo los secadores de manos con aire caliente propagan bacterias, lo cual fue respaldado por investigaciones previas con hallazgos similares.
Resulta que el aire cálido y húmedo dentro de los secadores de aire es el lugar perfecto para el crecimiento de bacterias y gérmenes. Los investigadores de Connecticut especularon que los dispositivos traen bacterias donde crecen colonias y se dispersan cuando se utilizan. El equipo concluyó lo siguiente:
"Las bacterias potencialmente patógenas, incluyendo las esporas bacterianas, pueden trasladarse entre las habitaciones, mientras que la deposición bacteriana o de esporas por los secadores de manos es un posible mecanismo para la propagación de bacterias infecciosas, incluyendo las esporas de patógenos si están presentes".
Las toallas de baño tampoco son una gran opción, ya que transfieren bacterias a la superficie cada que se usan. Un baño cálido y húmedo es el entorno perfecto para que prosperen las bacterias y otros microorganismos. Los expertos recomiendan que es necesario lavar las toallas de la cocina o el baño cada dos días.
Usar una toalla de papel puede ser la mejor opción, pero también tiene un impacto en el medio ambiente. Cada año, el mercado mundial de toallas de papel alcanza los $ 12 mil millones de dólares y $ 5.7 mil millones de esa cantidad se gasta en los Estados Unidos.
Joe Smith de Oregón tiene una solución, como se describe en una charla de TED (video a continuación). Con este sistema, es posible reducir la cantidad de toallas de papel que utilizamos sin dejar de secarnos las manos.
Hay dos factores para lograrlo. El primero es sacudir las manos para eliminar la mayor cantidad de agua posible. El segundo es la manera de doblar una toalla para aumentar la absorción, al aumentar los espacios intersticiales y reducir la cantidad de toalla que se utiliza.
El documental tiene subtítulos ocultos en español. Haga clic sobre el ícono de tuerca en la esquina inferior derecha del video y seleccione “Subtitles/CC” y seleccione “Spanish”.
Lavarse las manos en exceso puede ser perjudicial
Es importante encontrar un equilibrio entre mantener las manos limpias y no dañar la barrera cutánea. Por supuesto, no desea exponerse innecesariamente a gérmenes que causan enfermedades, pero la exposición es inevitable.
Sin una higiene adecuada no se puede mejorar la salud, pero, lavarse las manos excesivamente puede irritar la piel y eliminar los aceites. Esto hace que la piel se agriete hasta sangrar y, en ocasiones, puede provocar problemas.
Considere usar aceite de coco para humectar sus manos. El ácido láurico conforma el 40 % de la grasa en el aceite de coco, mejor conocido por sus propiedades antibacterianas, antimicrobianas y antivirales. El aceite de coco ofrece varios beneficios adicionales para la salud y el hogar.
La importancia de la salud intestinal
Aunque es sumamente importante lavarse las manos para ayudar a prevenir la propagación de enfermedades, la primera línea de defensa contra el COVID-19 y otros patógenos virales y bacterianos es a través del sistema inmunológico.
Existen varios pasos para lograrlo y crear una base sólida para ayudar al cuerpo a combatir los patógenos y reducir el riesgo de enfermedades crónicas. El primer paso es eliminar el consumo de azúcar y alimentos procesados.
• Nutrición: El cuerpo necesita cantidades saludables de proteínas que se encuentran en carnes magras, caldo de hueso, pescado, huevos, frutos secos y semillas para reparar los tejidos y combatir las infecciones. Los antioxidantes en el té de chaga pueden ayudar con la inmunidad porque también está repleto de Beta D Glucan, un compuesto que aumenta la eficiencia de las células que eliminan los macrófagos.
• Vitaminas y minerales: Consumir alimentos ricos en vitaminas, incluyendo las vitaminas K1 y K2, zinc, selenio, quercetina y vitaminas B, que fortalecen el sistema inmunológico. La vitamina D es un factor importante y se puede encontrar en pequeñas cantidades en la leche sin pasteurizar de vacas alimentadas con pastura, salmón salvaje de Alaska y huevos orgánicos. La mejor manera de optimizar los niveles de vitamina D es a través de una exposición sensible al sol.
Los alimentos ricos en vitamina C incluyen verduras de hoja verde, pimientos, brócoli y frutas cítricas. La vitamina A puede ayudar a reducir el riesgo de infección y apoyar la curación de heridas. Los alimentos ricos en vitamina A incluyen batatas, verduras de hojas verdes, zanahorias, calabazas, salmón salvaje de Alaska, huevos orgánicos y carne de res alimentada con pastura.
• Apoye su microbioma intestinal: Una de las maneras más sencillas y rápidas de ofrecerle al intestino una fuente diversa de bacterias probióticas es al consumir vegetales fermentados. Otros alimentos fermentados incluyen natto, kimchi, pepinillos, chucrut y yogurt crudo hecho con leche de vacas alimentadas con pastura.
Evite el yogurt con azúcar añadida, ya que se encuentra en la mayoría de las variedades comerciales. Los alimentos ricos en fibra también ayudan al promover las deposiciones, lo que hace que los desechos se muevan suavemente a través del tracto intestinal.
• Sueño: No dormir bien afecta rápidamente la función inmunológica y lo hará vulnerable a las amenazas ambientales, incluyendo virus y bacterias. Dormir menos de seis horas aumenta el riesgo de sufrir efectos psicológicos y físicos. Para mayor información sobre cómo mejorar la calidad del sueño, consulte "¿Quiere dormir bien durante la noche? Optimice su rutina y santuario para dormir".