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Los medicamentos anticolinérgicos aumentan el riesgo de desarrollar demencia

Análisis escrito por Dr. Joseph Mercola Datos comprobados

medicamentos anticolinergicos y demencia

Historia en Breve -

  • Aunque la demencia y la enfermedad de Alzheimer (la forma más avanzada, severa y letal de demencia) son causadas principalmente por la alimentación y el estilo de vida, ciertos medicamentos también pueden aumentar el riesgo
  • Uno de los tipos de medicamentos más riesgosos en este sentido son los anticolinérgicos, los cuales son recetados para una amplia variedad de afecciones, como depresión, incontinencia, insomnio, alergias y epilepsia
  • Investigaciones recientes que evaluaron los efectos de 56 anticolinérgicos encontraron asociaciones estadísticamente significativas entre la demencia y los antidepresivos anticolinérgicos, los fármacos antiparkinsonianos, los antipsicóticos, los antimuscarínicos de la vejiga y los antiepilépticos
  • En el grupo de mayor exposición (más de 1095 dosis diarias estandarizadas a lo largo de 1 a 11 años antes del diagnóstico), el índice de probabilidad para desarrollar demencia se encontraba entre el 44 % y el 54 %, con un promedio del 49 %; los antipsicóticos anticolinérgicos aumentan el riesgo hasta un 70 %
  • Una revisión científica del 2009 descubrió que todos menos dos de los 27 estudios encontraron una asociación entre la actividad anticolinérgica de los medicamentos y el delirio, el deterioro cognitivo o la demencia

Aunque la demencia y la enfermedad de Alzheimer (la forma más avanzada, severa y letal de demencia) se basan principalmente en la alimentación y el estilo de vida, ciertos medicamentos también pueden aumentar el riesgo.

Uno de los tipos de medicamentos más riesgosos en este sentido son los anticolinérgicos, los cuales son recetados para una amplia variedad de afecciones, como depresión, incontinencia, insomnio, alergias y epilepsia. Puede encontrar una larga lista de medicamentos anticolinérgicos, así como las diferentes afecciones para las que se utilizan en seniorlist.com.

Los medicamentos anticolinérgicos bloquean la acetilcolina, la cual es un neurotransmisor que realiza funciones importantes en los sistemas nervioso central y periférico, como activador e inhibidor.

Es decir, provoca contracciones musculares y respuestas al dolor, y participa en la regulación del sistema endocrino y el ciclo de sueño REM. De todos los neurotransmisores conocidos, la acetilcolina es la más abundante.

Según lo informado por CNN, un reciente estudio observacional que analiza los anticolinérgicos y el riesgo de desarrollar demencia "sugiere que el vínculo es más fuerte para los antidepresivos como la paroxetina o la amitriptilina; los antimuscarínicos de la vejiga como la oxibutinina y la tolterodina; los antipsicóticos como la clorpromazina o la olanzapina y los medicamentos antiepilépticos. como la oxcarbazepina o carbamazepina".

Estudio señala los riesgos de los medicamentos anticolinérgicos

La investigación, publicada en línea en JAMA Internal Medicine, el 24 de junio del 2019, evaluó la información de 57 769 pacientes mayores de 55 años diagnosticados con demencia y 225 574 controles equiparados.

En total, los resultados de 56 medicamentos anticolinérgicos diferentes se evaluaron al observar la exposición a "dosis diarias estandarizadas" de los medicamentos prescritos a lo largo de 1 a 11 años antes de que al paciente se le diagnosticara demencia.

Después de controlar las variables de confusión que podrían influir en los resultados, los investigadores concluyeron que "se observaron asociaciones estadísticamente significativas de riesgo de demencia con la exposición a los antidepresivos anticolinérgicos, antiparkinsonianos, antipsicóticos, antimuscarínicos de la vejiga y antiepilépticos".

En comparación con los que no utilizaron medicamentos anticolinérgicos, entre aquellos en el grupo con una menor exposición (que consumieron entre 1 y 90 dosis estandarizadas a lo largo de 1 a 11 años antes), probabilidad ajustada para desarrollar demencia fue del 6 % en promedio.

En el grupo con mayor exposición (con un exceso de 1095 dosis diarias estandarizadas a lo largo de 1 a 11 años antes del diagnóstico), la probabilidad ajustada para desarrollar demencia fue entre 44 % y 54 %, con un promedio del 49 %. Incluso entre los diferentes tipos de anticolinérgicos existieron variaciones significativas en el riesgo. Entre aquellos con mayor exposición podemos encontrar:

  • Los antidepresivos anticolinérgicos mostraron un índice de probabilidad ajustada del 29 % en el desarrollo de demencia.
  • Los medicamentos antiepilépticos mostraron un índice de probabilidad ajustada del 39 %
  • Un 52 % en los medicamentos antiparkinsonianos
  • Un 65 % en los medicamentos antimuscarínicos para la vejiga (recetados para la vejiga hiperactiva)
  • 70 % en los antipsicóticos

Se alienta a las personas de mediana edad a minimizar su exposición

Se observaron las asociaciones más fuertes en aquellas personas diagnosticadas con demencia antes de los 80 años de edad. El índice de probabilidad ajustada para aquellos dentro del grupo de mayor exposición a quienes se les diagnosticó demencia después de los 80 años fue del 35 %, mientras que las probabilidades de los diagnosticados antes de los 80 años de edad fue un sorprendente 81 %.

No se encontraron diferencias significativas en el género. En general, la demencia vascular fue más común que la enfermedad de Alzheimer, con una probabilidad de demencia vascular en el grupo de mayor exposición del 68 % en comparación con el 37 % para el Alzheimer. Como lo explicaron los autores:

“La exposición a diferentes tipos de medicamentos anticolinérgicos fuertes se asocia con un mayor riesgo de desarrollar demencia. Estos hallazgos resaltan la importancia de reducir la exposición a los medicamentos anticolinérgicos en personas mayores y de mediana edad".

"No se encontraron aumentos significativos en el riesgo" de demencia en los antihistamínicos anticolinérgicos, relajantes musculares, antiespasmódicos (recetados para problemas gastrointestinales), antiarrítmicos y broncodilatadores antimuscarínicos.

Evitar los anticolinérgicos puede mejorar la cognición, según un estudio de JAMA

Aunque los autores del estudio de JAMA señalan que no se puede probar la causalidad, no es el primer estudio que encuentra dicha relación. Existen muchos de ellos en la literatura médica, los cuales puede encontrar en el sitio web PubMed.gov, que es la biblioteca en línea de medicina dirigida por los Institutos Nacionales de Salud de los Estados Unidos.

Entre ellos, encontrará el documento del 2009 bajo el título "The cognitive impact of anticholinergics: A clinical review", el cual analizó los resultados de 27 estudios en los que "la actividad anticolinérgica se midió y se correlacionó con las mediciones estándar del rendimiento cognitivo".

Según los autores, "Todos menos dos estudios encontraron una asociación entre la actividad anticolinérgica de los medicamentos y el delirio, el deterioro cognitivo o la demencia", lo que llevó a la siguiente conclusión:

“Los medicamentos con actividad anticolinérgica afectan negativamente el rendimiento cognitivo de los adultos mayores. Reconocer la actividad anticolinérgica de ciertos medicamentos puede representar una herramienta útil para mejorar la cognición".

Algunos anticolinérgicos son peores que otros

Un estudio de control de casos publicado en el 2018 en BMJ, que al igual que el estudio de JAMA analizó los efectos de numerosas clases de anticolinérgicos, también encontró que los medicamentos antidepresivos, urológicos y antiparkinson representan el mayor riesgo. Los autores señalaron lo siguiente:

"Es bien sabido que los anticolinérgicos afectan la cognición, y los lineamientos sugieren que deben evitarse entre las personas mayores frágiles.

El uso de medicamentos anticolinérgicos entre las personas con demencia es reconocido como inapropiado, tanto por los criterios de Beers como los criterios de prescripción inapropiada de medicamentos en los pacientes mayores (STOPP). 

"En la última década, la exposición prolongada a los medicamentos anticolinérgicos se ha relacionado con el deterioro cognitivo a largo plazo o la incidencia de demencia entre los grupos de vida comunitaria y los residentes de asilos para ancianos".

Aquí, los investigadores incluyeron a 40 770 pacientes recién diagnosticados con demencia y compararon sus resultados con el uso de medicamentos anticolinérgicos de 4 a 20 años antes de su diagnóstico.

Cada paciente se comparó con hasta siete controles parecidos que no tenían demencia. El promedio de edad en el momento del diagnóstico fue de 83 años, mientras que la media del período de exposición al medicamento fue de 7.1 años. El estudio tuvo tres objetivos declarados:

  • Evaluar el efecto del uso crónico de medicamentos anticolinérgicos en la incidencia de demencia
  • Explorar si los efectos observados se limitan a alguna clase de medicamento en particular. Los medicamentos se dividieron en tres grupos según la “escala de carga cognitiva anticolinérgica (ACB, por sus siglas en inglés)”, en la que una puntuación de 3 significa que el medicamento tiene “actividad anticolinérgica definida” y se sabe que aumenta significativamente el riesgo de deterioro cognitivo
  • Probar las variaciones de riesgo según la cantidad de exposición a cualquier clase de medicamento, así como el tiempo de uso

El análisis primario encontró "una asociación positiva y significativa" entre los anticolinérgicos y la demencia, independientemente de su puntuación de ACB. Aquellos con una puntuación de ACB de 1 y 2 tuvieron un índice de probabilidad del 10 %, mientras que los medicamentos con una puntuación de 3 tuvieron un índice de probabilidad del 11 %.

La principal diferencia entre las clases de ACB fue el efecto de dosis-respuesta. Los medicamentos con una puntuación de ACB de 2 o 3 tuvieron una respuesta dependiente a la dosis, mientras que los medicamentos con una puntuación de 1 no la tuvieron. En cuanto al segundo objetivo, los investigadores encontraron lo siguiente:

"Cuando se analizó por clase, observaron una asociación significativa entre la incidencia de demencia y cualquier receta de antidepresivos, antiparkinsonianos o medicamentos urológicos con una puntuación de ACB de 3, pero ninguna asociación con medicamentos antiespasmódicos, antipsicóticos, antihistamínicos u otros con una puntuación de ACB de 3.

Las recetas de medicamentos con una puntuación ACB de 2 fueron relativamente inusuales, por lo que los resultados son imprecisos en este grupo, pero existe cierta evidencia de una asociación entre la incidencia de demencia y la receta de medicamentos antiparkinsonianos.

Encontramos asociaciones positivas para los fármacos antidepresivos con una puntuación ACB de 1 con un mayor riesgo de demencia, pero no con ningún otro medicamento con una puntuación ACB de 1".

Por último, se evaluó el tiempo de exposición al medicamento, al considerar tres conjuntos diferentes de intervalos de tiempo: 4 a 10 años, 10 a 15 años, y 15 a 20 años de uso antes del diagnóstico de demencia.

Para los medicamentos con una puntuación ACB de 3, el riesgo fue "constante" en los tres períodos de exposición, aunque se observó la asociación más fuerte para los medicamentos de clase 3 ACB utilizados durante 15 a 20 años antes del diagnóstico. Para este grupo, el índice de probabilidad de demencia fue de entre el 10 % y el 24 %, con un promedio del 17 %.

Los antidepresivos y los medicamentos urológicos con una puntuación ACB de 3 "continuaron con una asociación significativa con la incidencia de demencia", en los antidepresivos con un índice de probabilidad promedio del 19 % y un 27 % en medicamentos urológicos.

Para los medicamentos con puntuaciones ACB de 1 y 2, los riesgos se hicieron más evidentes a la fecha del diagnóstico. Los autores señalaron lo siguiente:

“Para los antidepresivos con una puntuación ACB de 1, la asociación con la demencia aumentó para las recetas otorgadas en períodos más cercanos al diagnóstico de demencia. Del mismo modo, no se observó la asociación negativa entre los medicamentos gastrointestinales y la demencia en las exposiciones a lo largo de 15 a 20 años antes de la fecha del índice".

Los cambios de comportamiento pueden ser un signo temprano de demencia

Como puede observar, incluso dentro de una sola clase de medicamentos, en este caso, los medicamentos clasificados ampliamente como anticolinérgicos, se pueden encontrar todo tipo de factores que pueden aumentar o disminuir los riesgos para cualquier persona.

En general, los anticolinérgicos como grupo son arriesgados, y el riesgo de demencia aumenta a medida que los consume. Incluso si el medicamento en cuestión muestra una puntuación baja de ACB, si consume dicho medicamento durante décadas, su riesgo de demencia aumenta.

Sería prudente que todas las personas buscaran los primeros signos de demencia, pero especialmente si consume un medicamento anticolinérgico.

Ahora, la demencia no es una enfermedad en sí; es un término utilizado para describir una serie de enfermedades cerebrales diferentes que pueden afectar la memoria, pensamiento, comportamiento y capacidad para realizar actividades cotidianas.

Muchas personas asocian la demencia con la pérdida de memoria, y esta es una señal de alerta, pero, no todos los problemas de memoria son causados por la demencia o el Alzheimer.

Como lo señaló la Asociación de Alzheimer, algunas causas de los síntomas similares a la demencia (incluyendo la pérdida de memoria), como las relacionadas con los problemas de la tiroides y las deficiencias de vitaminas, son reversibles con el tratamiento adecuado.

Antes de que los problemas de memoria y pensamiento sean evidentes, las personas con demencia a menudo mostrarán cambios en su estado de ánimo y su comportamiento. Una persona puede, por ejemplo, dejar de hacer algo que siempre ha querido hacer, ya sea cocinar un platillo determinado para su cumpleaños o mirar las noticias durante la noche.

La apatía es otro síntoma común, aunque algunas personas pueden mostrar cambios más flagrantes, como de pronto ser más promiscuas sexualmente o tomar los alimentos de los platillos ajenos.

En la Conferencia Internacional de la Asociación de Alzheimer del 2016, un grupo de expertos en Alzheimer presentó una lista de verificación de 38 preguntas sobre síntomas de deficiencia conductual leve (MBI, por sus siglas en inglés), la cual se considera que podría ayudar a identificar a los pacientes con un alto riesgo de padecer Alzheimer.

Las personas con cambios repentinos en el estado de ánimo o el comportamiento que persisten tienden a desarrollar demencia a un ritmo mucho más acelerado. La lista de verificación del MBI se publicó en el Journal of Alzheimer's Disease en el 2017. Puede encontrar una " del cuestionario aquí (disponible solo en inglés).

¿El olvido relacionado con la edad es algo más serio?

Aparte de eso, la Asociación de Alzheimer también ha compilado una lista de los primeros signos y síntomas de la enfermedad de Alzheimer, junto con sugerencias sobre cómo determinar si se trata de cambios típicos relacionados con la edad o algo más serio:

Indicios de la enfermedad de Alzheimer o demencia Cambios normales con la edad

Mal juicio y toma de decisiones.

Tomar una mala decisión de vez en cuando

Incapacidad para gestionar un presupuesto

Falta de un pago mensual

Perder la pista de la fecha o temporada.

Olvidar el día y recordarlo después.

Dificultad para entablar una conversación

Olvidar que palabra utilizar en ocasiones

Colocar las cosas en un lugar y no poder recordar el lugar

Perder cosas de vez en cuando

Como se mencionó anteriormente, la enfermedad de Alzheimer es causada principalmente por la alimentación y estilo de vida. De hecho, comparte numerosos factores de riesgo con enfermedades cardiacas, como la resistencia a la insulina y la diabetes.

Para obtener una lista de estrategias alimenticias y lineamientos para el estilo de vida que pueden ayudar a prevenir el Alzheimer, consulte mi artículo "La conexión entre el azúcar y el Alzheimer es cada vez más evidente".

Para mayor información sobre el Alzheimer y las pruebas para un diagnóstico temprano, consulte mi entrevista con el Dr. Dale Bredesen, autor de The End of Alzheimer’s: The First Program to Prevent and Reverse Cognitive Decline.