¿Las zanahorias pueden ayudar a combatir el COVID?

Análisis escrito por Dr. Joseph Mercola Datos comprobados

zanahorias combaten covid

Historia en Breve

  • Los científicos que estudian la relación entre la nutrición, su sistema inmunológico y el COVID-19 descubrieron que las zanahorias tienen un compuesto estable contra las proteínas del SARS-CoV-2
  • Las zanahorias contienen vitaminas A y C; y los datos demuestran que la deficiencia de vitamina A provoca la degeneración macular relacionada con la edad, cataratas e inhibe de la apoptosis normal en la médula ósea
  • El betacaroteno ayuda a optimizar los niveles de colesterol no HDL y los compuestos que se encuentran en las zanahorias ayudan a reducir el riesgo de padecer diabetes, enfermedades cardíacas, cáncer y síndrome metabólico
  • Aunque las zanahorias baby cada vez son más populares en los Estados Unidos, se recomienda evitarlas, ya que por lo general se lavan con cloro antes de venderse; por esa razón le recomiendo que elija zanahorias enteras, sin procesar, de preferencia orgánicas y que pueda lavar, pelar y cortar

Las zanahorias (Daucus Carota) son tubérculos y uno de los ingredientes alimenticios más populares en todo el mundo. Los investigadores descubrieron que este vegetal tan popular podría ayudar a combatir el COVID-19.

Los historiadores creen que la historia de la zanahoria es un poco desconocida ya que, originalmente las zanahorias y las chirivías se usaban de forma indistinta, de hecho, ha sido difícil identificar cuándo fue la primera vez que se cultivaron las zanahorias silvestres.

Se cree que surgieron en Irán y Afganistán y fueron populares en el antiguo Egipto, donde se creía que la zanahoria púrpura era la que más se utilizaba. Los colonos ingleses llevaron la zanahoria moderna a Jamestown, Virginia, en 1609, donde se extendieron a América del Sur y después llegaron a Australia.

Las zanahorias silvestres son originarias de Europa, África del Norte y Asia occidental y se encuentran en regiones templadas de todo el mundo. La zanahoria moderna apareció en el siglo XVII después de que el cultivo selectivo adelgazó el corazón e incrementó su dulzura. Pero las zanahorias se hicieron populares en los Estados Unidos después de la Primera Guerra Mundial.

China lidera el mercado de nabos y zanahorias, ya que produce el 48.2 % de las ventas mundiales de las dos verduras. La producción mundial en 2019 fue de 44.7 millones de toneladas métricas y se espera que el mercado crezca hasta un 3.4 % para el 2025. El principal desafío durante la pandemia de COVID-19 ha sido el impacto en la cadena de suministro, lo que incrementó las ventas directas de la granja al consumidor y retrasó el envío.

Algunos componentes de las zanahorias influyen en las proteínas del SARS-CoV-2

Muchos científicos comenzaron a estudiar la relación entre la nutrición, su sistema inmunológico y la infección por COVID-19. Debido a que las zanahorias se consumen en todo el mundo, científicos de una institución privada en México desarrollaron un estudio en el que analizaron el efecto que tiene el retinol RTN de las zanahorias en los aminoácidos que componen el SARS-CoV-2, el virus que causa el COVID-19.

La vitamina A preformada, llamada retinol, proviene de productos de origen animal como la crema de mantequilla, aceite de hígado de bacalao, huevos y el hígado. Sin embargo, las zanahorias contienen betacaroteno que se convierte en vitamina A en un rango de 3 a 1 o 28 a 1, dependiendo de factores como la función tiroidea y los niveles de zinc.

Los investigadores utilizaron el software de modelado molecular HyperChem para analizar los coeficientes de transferencia de electrones de los compuestos nutricionales que se encuentran en las zanahorias y los aminoácidos del SARS-CoV-2. Encontraron que la interacción entre el RTN de la zanahoria y los aminoácidos del virus fue la más estable, y concluyeron que los resultados de su análisis "podrían indicar que vale la pena recomendar el consumo de zanahoria para reducir los efectos del COVID-19".

Señalan que las zanahorias son una fuente de vitaminas C y A, así como energía, fibra, calcio y betacaroteno. En el pasado, los investigadores demostraron que las zanahorias tenían propiedades antiinflamatorias, actividad anticancerígena y actividad antioxidante por su capacidad para captar los radicales libres, algo que es esencial para su sistema inmunológico.

Su trabajo actual analizó la interacción entre los aminoácidos del coronavirus COVID-19 y todos los componentes que se encuentran en las zanahorias. Al utilizar un análisis químico cuántico, descubrieron que el RTN era la sustancia más estable y funcionaba como un agente antioxidante.

Los datos demostraron que el RTN junto con otros compuestos químicos que se encuentran en las zanahorias, se unen para combatir el SARS-CoV-2. Cabe destacar que cuando compararon el poder del RTN con los medicamentos alopáticos que se utilizan para tratar el COVID-19, incluyendo remdesivir, ivermectina, aspirina y favipiravir, las sustancias naturales en las zanahorias parecieron ser más poderosas.

Publicidad
Sabe a azúcar, aumenta la longevidad y mejora el estado de ánimoSabe a azúcar, aumenta la longevidad y mejora el estado de ánimo

Los retinoides y carotenoides apoyan su salud inmunológica

Aunque los vegetales que contienen betacaroteno, como las zanahorias, son beneficiosos, usted absorbe una mayor cantidad de vitamina A de los productos de origen animal. Sin embargo, John Stolarczyk, del World Carrot Museum, señala que es más fácil hacer que las personas consuman zanahorias en lugar de hígado o aceite de hígado de bacalao:

“A casi todo el mundo, en especial a los niños, les gustan las zanahorias, mientras que el hígado tarda un tiempo para acostumbrarse al sabor. Las zanahorias son muy baratas (y fáciles de guardar) y se presentan de manera atractiva en la mayoría de los súper mercados. El hígado se ve muy desagradable".

Después de casi 100 años, los científicos por fin entendieron que la vitamina A es un componente esencial para resistir las enfermedades infecciosas. Sin embargo, hace poco tiempo los investigadores comprendieron el mecanismo que utiliza la vitamina A para regular la inmunidad mediada por las células y el humoral.

Esto incluye el descubrimiento de que el ácido retinoico desempeña un papel muy importante en cómo las células regulan la inmunidad. El ácido retinoico ayuda a equilibrar las respuestas reguladoras de las células T y TH17, además de tener un papel terapéutico en las enfermedades autoinmunológicas. Los investigadores descubrieron que la deficiencia de ácido retinoico desempeña un papel muy importante en el desarrollo de muchas enfermedades autoinmunológicas.

Su piel es una parte importante de su salud inmunológica y funciona como la primera línea de defensa contra bacterias, virus y otros patógenos. Los científicos saben que la vitamina A desempeña un papel único y vital en la formación y maduración de las células epiteliales. Pero esto no sucede solo en el exterior de su cuerpo.

La vitamina A también tiene un papel fundamental en la producción de la capa de moco que recubre sus tractos respiratorios e intestinales, además es muy importante para la secreción de mucina. Esta es una glicoproteína importante para restringir las enfermedades infecciosas y la inmunidad adaptativa.

Los investigadores también identificaron el papel que desempeña en proteger la mucosa oral y en mejorar la integridad de la mucosa intestinal. Además de ser importante para proteger su sistema inmunológico, los investigadores, utilizaron modelos animales y descubrieron que una deficiencia de vitamina A (VitAD por sus siglas en inglés) puede provocar un:

“... mal funcionamiento en las respuestas inmunológicas tanto mediadas por células T como dependientes de anticuerpos. La VitAD también puede dificultar el proceso de apoptosis normal de las células de la médula ósea, lo que provoca una mayor cantidad de células mieloides en la médula ósea, el bazo y la sangre periférica, lo que indica que la VitA ayuda a regular la homeostasis de la médula ósea".

El betacaroteno podría ayudar a promover la homeostasis del colesterol

El colesterol y el betacaroteno tienen propiedades muy idénticas incluyendo el transporte de hormonas, facilitado por las lipoproteínas y la manera en que el cuerpo las utiliza como precursores de hormonas. Aunque el colesterol y el betacaroteno están presentes en las lesiones de la placa aterosclerótica, las concentraciones elevadas de betacaroteno se relacionan con una menor incidencia de enfermedad cardiovascular aterosclerótica.

En un estudio publicado en el Journal of Nutrition, los investigadores descubrieron información valiosa sobre la interacción entre el betacaroteno y el metabolismo del colesterol que se ha denominado un "factor determinante".

Después de un estudio preclínico en el que compararon los efectos de una alimentación de 10 días con grandes cantidades de betacaroteno sobre el colesterol plasmático de ratones con deficiencia de betacaroteno oxigenasa 1 (BCO1), el equipo de investigación tuvo como objetivo determinar si el mismo locus BCO1 podría afectar concentraciones séricas de colesterol en humanos.

Evaluaron una cohorte de solicitantes universitarios de etnia mexicana en la Investigación multidisciplinaria sobre genética, obesidad y entorno social. La BCO1 es la enzima que convierte el betacaroteno en vitamina A.

El análisis del estudio con animales demostró que los ratones sin BCO1 tenían concentraciones plasmáticas más altas de betacaroteno ya que no podían convertirlo en vitamina A. Las concentraciones más altas se relacionaron con un mayor nivel de colesterol en comparación con los ratones de control de tipo silvestre, que convirtieron el betacaroteno en vitamina A y tenían niveles más bajos de colesterol.

Los cambios en el colesterol ocurrieron casi en el colesterol no HDL. Un comentarista señala que muchas personas tienen deficiencias de betacaroteno y suponen que:

"... podría ser predecible que el efecto que se observa incremente con la edad y que el efecto del β-caroteno, que disminuye el colesterol, mejore en alimentos con grandes cantidades de carotenoides.

En particular, estudios previos relacionaron las concentraciones de sangre con bajos niveles de vitamina A con eventos coronarios como el infarto de miocardio. El β-caroteno es una fuente importante de vitamina A, pero como se señaló hace poco tiempo en una conferencia que aclara el estado actual del campo de investigación del β-caroteno, el consumo alimenticio está por debajo de las concentraciones recomendadas de <3 mg/d en muchas personas".

Beneficios adicionales de las zanahorias y el extracto de semillas

Los flavonoides, vitaminas, minerales y carotenoides en las zanahorias proporcionan muchos otros beneficios. Los datos demostraron que los compuestos que se encuentran en las zanahorias tienen propiedades que disminuyen el riesgo de padecer diabetes, enfermedades cardiovasculares, hipertensión y cáncer.

También son conocidos por sus propiedades hepatoprotectoras, protectoras renales y antiinflamatorias. Cuando desarrolla el hábito de incluir zanahorias en su rutina diaria, disfruta de importantes beneficios.

Cáncer: los datos demuestran que las personas que fuman y consumen zanahorias más de una vez a la semana tienen un menor riesgo de sufrir cáncer de pulmón, y una alimentación rica en betacaroteno podría ayudar a proteger contra el cáncer de próstata, de colon y reducir el riesgo de cáncer gástrico.

Las zanahorias también contienen falcarinol, una toxina natural que se utiliza contra las enfermedades fúngicas, la cual podría estimular los mecanismos contra el cáncer, además, ha demostrado tener la capacidad de reducir el riesgo de tumores en ratas.

Visión: desde hace mucho tiempo las zanahorias se han relacionado con una buena vista. La deficiencia de vitamina A puede acelerar el deterioro de los fotorreceptores de los ojos y provocar problemas de visión y ceguera nocturna. Las zanahorias también pueden reducir su riesgo de degeneración macular relacionada con la edad y cataratas.

Ambas son enfermedades oculares que empeoran con el tiempo y podrían provocar ceguera. Además, los datos demostraron que las mujeres pueden reducir su riesgo de glaucoma en un 64 % cuando consumen más de dos porciones a la semana.

Síndrome metabólico: las zanahorias contienen betacaroteno y licopeno, los cuales se han relacionado con una menor incidencia de síndrome metabólico en personas de mediana edad y adultos mayores. El síndrome metabólico se relaciona con diabetes tipo 2, enfermedades cardíacas y derrames cerebrales.

Salud cerebral: los datos demuestran que los hombres y mujeres de mediana edad que consumen una gran cantidad de tubérculos, como las zanahorias, tienen menos deterioro cognitivo. El extracto de zanahoria también ha demostrado ser un efecto positivo en el tratamiento de la disfunción cognitiva.

Efecto antienvejecimiento: las zanahorias contienen tantos antioxidantes que ayudan a reducir el daño causado por los radicales libres. Las semillas de zanahoria también tienen propiedades antiinflamatorias, que son significativas incluso cuando se comparan con medicamentos como la aspirina, ibuprofeno y el naproxeno.

Los vegetales que contienen betacaroteno también ayudan a prevenir el envejecimiento prematuro de la piel. Los datos también demuestran que las personas con esclerodermia, un trastorno del tejido conectivo, tenían niveles bajos de betacaroteno.

Elija sus zanahorias con mucha cautela

La demanda de las zanahorias baby en los Estados Unidos cada vez aumenta más a medida que las personas las eligen como bocadillos en lugar de la comida chatarra. Las zanahorias baby están hechas de zanahorias enteras que se pelan y se les da forma. Bolthouse Farms y Grimmway Farms son los dos productores líderes que se han enfocado en campañas publicitarias y empaques para mejorar las ventas de bocadillos.

Sin embargo, las zanahorias baby se lavan con cloro y eso forma parte del proceso de elaboración. Grimmway Farms informa que utilizan cloro en todas sus zanahorias baby para prevenir la intoxicación alimenticia. El cloro también se puede utilizar para extender el periodo de vida de las zanahorias baby.

El pulido y el procesamiento incrementan la velocidad a la que las zanahorias comienzan a deteriorarse y desarrollan un rubor blanco en el exterior a medida que se seca el vegetal. Aunque la cantidad de cloro en cada zanahoria baby es mínima, tiene un valor aditivo a su carga tóxica general.

Además, no es el cloro lo que causa la mayoría de los problemas, sino los subproductos que se producen cuando el cloro interactúa con la materia orgánica. En este caso, el término orgánico significa un compuesto a base de carbono.

Los subproductos de desinfección son mucho más tóxicos que el cloro y se producen en todas las zanahorias baby, ya sea en pesticidas tóxicos que se utilizaron en el proceso de cultivo o no. La exposición a largo plazo incluye la formación excesiva de radicales libres, que acelera el envejecimiento y la vulnerabilidad a mutaciones genéticas y cáncer.

Los científicos acaban de comprender el impacto a largo y corto plazo de los productos químicos a base de cloro. Su opción más saludable es cultivar sus propias zanahorias o comprar zanahorias enteras, sin procesar, de preferencia orgánicas y luego lavarlas, pelarlas y cortarlas.

Las zanahorias pueden permanecer frescas en su refrigerador durante casi dos semanas cuando se envuelven en una toalla de papel o se colocan en una bolsa cerrada. Evite colocarlas cerca de manzanas, peras o papas, ya que el gas etileno que liberan estos vegetales y frutas pueden causarles un sabor amargo a sus zanahorias.

Si sus zanahorias todavía tienen el tallo, retírelo antes de guardarlas en el refrigerador, ya que podrían marchitarse más rápido. Sin embargo, el tallo es nutritivo y se puede agregar al jugo de vegetales frescos o a alguna ensalada.

+ Fuentes y Referencias
Haga clic aquí y sea el primero en comentar sobre este artículo
Publique su comentario