Lo que puede aprender de la tribu africana Hadza

Análisis escrito por Dr. Joseph Mercola Datos comprobados

Historia en Breve

  • La tribu Hadza se encuentra entre las mejores representaciones de la forma en que los humanos vivieron durante decenas de miles de años. Son cazadores y recolectores nómadas cuya dieta se basa en la carne
  • Las enfermedades crónicas son raras entre la tribu hadza, ya que se mantienen saludables hasta la vejez
  • Los hadza por lo general consumen carne, incluyendo las vísceras y el tejido conectivo, tubérculos, bayas, frutas y miel del árbol baobab. Como tal, tienen un contenido de fibra relativamente bajo a moderado
  • La miel sin procesar contiene metabolitos de óxido nítrico que se convierten en óxido nítrico cuando se consumen. La investigación demuestra que la miel incrementa las concentraciones de óxido nítrico y nitrito, mientras mejora la función endotelial. El calor disminuye los metabolitos del óxido nítrico en la miel

En esta entrevista, el Dr. Paul Saladino, autor del libro titulado “The Carnivore Code”, el cual es un texto sobre la alimentación carnívora, analiza lo que significa estar sano y comparte sus hallazgos de un viaje reciente a África donde visitó a la tribu Hadza, que se encuentra entre las mejores representaciones de la forma en que los humanos han vivido durante decenas de miles de años.

Al igual que la tribu Kung en Botswana, los hadza llevan una vida de cazadores y recolectores en medio de la invasión de la sociedad modernizada.

“Veo a la tribu Hadza como una máquina del tiempo. Son como una cápsula del tiempo" dice Saladino. “No padecen enfermedades crónicas como nosotros en la sociedad occidental, y eso los hace fascinantes. No sufren cáncer como nosotros.

No padecen enfermedades autoinmunológicas, que incluyen una gran variedad de enfermedades, ni depresión, enfermedades mentales o problemas de la piel. Tampoco sufren demencia. Envejecen con elegancia. Esto se llama cuadratura de la curva de morbilidad.

Si observa una gráfica de vitalidad a lo largo de la esperanza de vida, es plana y al final cae muy rápido. Es como un cuadrado. Pierden su vitalidad en las últimas semanas de vida, pero hasta los 70 u 80 años son personas vitales”.

Si analizamos a la sociedad occidental, la curva de morbilidad tiene un aspecto muy diferente. Es como una rampa que desciende de forma constante. En el mundo occidental, las personas pierden vitalidad a lo largo de la vida. Esto no sucede en las sociedades nativas de cazadores y recolectores, ya que por lo general no sufren enfermedades crónicas.

Dieta Hadza

Saladino quería averiguar cómo se alimentan los hadza, qué alimentos priorizan y cómo impacta eso en su salud. Otros investigadores analizaron la dieta Hadza, pero él quiso confirmarlo por sí mismo. Por ejemplo, un estudio del año 2009 descubrió que los hadza consumían mucha carne, tubérculos, bayas, frutas y miel del árbol baobab. De acuerdo con este documento, los hadza no consumen vegetales.

"Eso apoya una hipótesis que mencioné antes, en la cual mencionaba que tal vez los vegetales, es decir, raíces, tallos, hojas y semillas, no son tan buenas para los humanos", dice Saladino. "Quería experimentar esto en carne propia".

El estudio en cuestión también le pidió a los Hadza que clasificaran cuánto les gustaba cada comida. La miel ocupó el puesto más alto, seguida de la carne (principalmente del eland, un tipo muy grande de antílope, al igual que del babuino y cerdo de monte), fruta de baobab y las bayas. Los tubérculos eran su comida menos favorita. La investigación de Saladino también apoyó estas preferencias básicas.

¿Una alimentación basada en carne hizo al hombre más inteligente?

En esencia, la tribu hadza prefiere la carne y las vísceras, mientras que los tubérculos se consideran como alimentos de supervivencia que no constituyen la mayor parte de su alimentación. Saladino analiza cómo durante el periodo Pleistoceno, que se remonta a unos 2 millones de años, el cerebro humano de repente se hizo mucho más grande y la evidencia sugiere que la razón de esto fue una presencia cada vez mayor de carne en la alimentación.

"En realidad nos convertimos en humanos en los últimos 2 millones de años", dice Saladino. “Antes de eso, la especie Australopithecus y una divergencia, una especie de cisma del árbol evolutivo con una especie llamada Paranthropus boisei, y luego Homo habilis y Homo erectus.

Ese punto de ramificación fue muy fascinante porque era un punto de ramificación entre la carne y la planta. Esto fue hace unos 4 millones de años en la evolución humana, y la especie Paranthropus boisei consumió plantas. Podemos afirmar esto al basarnos en isótopos estables y al mirar sus dientes.

La especie Homo habilis y homo erectus consumían cada vez más carne. Los nutrientes únicos que se encuentran en la carne y las vísceras permitieron que nuestro cerebro creciera, nutrientes como la colina, carnitina, taurina, B12, K2, ácidos grasos esenciales y carnosina.

Creo que el pensamiento predominante ahora es bastante convincente, ya que consumir carne y órganos nos hizo humanos, y las especies que eligieron comer más plantas se extinguieron. Muchos antropólogos creen que los Hadza son algunos de los descendientes directos de los Homo sapiens originales que permanecieron en el Valle del Rift en África".

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El estilo de vida de la tribu Hadza

Cuando se les preguntó por qué elegían mantener su estilo de vida de cazadores y recolectores, a pesar de la civilización moderna que los rodea y de otras tribus que han optado por cultivar y mantener rebaños de ganado y cabras, los Hadzi respondieron: "Queremos ser libres. Nos gusta comer carne. Queremos poder cazar y nos gusta este estilo de vida”. Otra pregunta que surgió fue, ¿qué hace feliz a la tribu hadza? Resulta interesante que esto no es un problema. La "felicidad" es su estado mental predeterminado.

"Ese es su modo predeterminado cuando están en la naturaleza y hacen lo que los humanos siempre han hecho", dice Saladino. “Esto es muy interesante para mí. Estos son el grupo de cazadores y recolectores. Viven en la selva. No duermen en camas. Duermen en el suelo en chozas de paja que construyen ellos mismos. Son nómadas.

Tienen campamentos pequeños. En el campamento al que fuimos había de 40 a 50 hombres y mujeres con niños, y se mudaban tres o cuatro veces al año. Tienen tres o cuatro campamentos que han establecido y conocen lugares en la región del lago Eyasi. Algunos son mejores para la temporada de lluvias, otros son mejores para la temporada seca, por lo que todo el campamento se moverá durante todo el año en diferentes épocas.

Tienen hogueras para hombres y hogueras para mujeres. Viven bajo refugios rocosos. Duermen bajo los agujeros de las rocas y son personas muy sanas. Aman su vida porque todos los días pueden ir a jugar. Para ellos, jugar y divertirse es cazar. Al día siguiente, descubrimos esto porque fuimos a cazar con ellos. Fue algo increíble. Algo tan simple pero muy alegre".

La alimentación de la tribu Hadza

Saladino relata la caza y señala cómo consumieron las vísceras. Después de cazar a un babuino, los hombres hicieron fuego para quemar el pelo y por último lo descuartizaron. Los perros de caza se comieron los intestinos, mientras que todas las demás vísceras (corazón, hígado, pulmones, bazo, riñones y páncreas) se cocinaron a fuego abierto y se repartieron entre el grupo de caza. No se desperdicia nada, ni siquiera los huesos, que se rompen para extraer la médula.

También consumen el tejido conectivo, el cual contiene mucho colágeno, al igual que la piel. Las vísceras internas, que son los más preciadas, se denominan epeme y, de acuerdo con la tradición local, el epeme se debe compartir entre todos los hombres de la tribu. Si un cazador elige no hacerlo, le sucederán cosas malas. El cazador responsable de la muerte del animal es recompensado con las vísceras más valiosas, como el cerebro, que según Saladino era "delicioso".

Aunque es posible que no comprendan los nutrientes individuales, saben que si consumen estos órganos serán más saludables. "Por eso creo que es muy importante que los humanos vuelvan a consumir todos esos órganos, de pies a cabeza", dice Saladino. Cabe destacar que mientras que la alimentación de la tribu Hadza se ha descrito como rica en fibra, Saladino no está de acuerdo con esta afirmación.

Los tubérculos que recolectan son muy fibrosos. Tanto que es imposible tragarlos. Tienen que masticar y escupir las fibras, por lo que, en realidad, su consumo de fibra está en el rango de bajo a moderado.

“La otra cosa que quiero mencionar sobre consumir tubérculos es que no había baño para lavarme las manos. De hecho, no quería hacerlo porque estoy muy interesado en los organismos del suelo y la interacción de nuestro microbioma con el medio ambiente. Todo el mundo cree que los hadza tienen un microbioma sano y diverso porque consumen una alimentación con mucha fibra.

Bueno, en primer lugar, no consumen mucha fibra en su alimentación. En segundo lugar, tal vez tengan un microbioma sano y diverso porque viven en la naturaleza e inevitablemente reciben datos, información de la naturaleza, en forma de suciedad y organismos del suelo.

Esto es algo que siempre había esperado y es un cambio de paradigma completo. Y, como sabemos, agregar fibra a la alimentación no incrementa la diversidad alfa y eliminar la fibra no disminuye la diversidad alfa.

¿Qué incrementa la diversidad alfa? Bueno, vivir en la naturaleza incrementa la diversidad alfa tal vez porque comen tierra, y en definitiva había suciedad en mis manos y dedos, aparte de suciedad en este tubérculo. Sin embargo, los hadza no son personas sucias.

No huelen mal. Ni utilizan desodorante. Y tampoco tienen mal aliento. Estuve muy cerca de ellos la mayor parte del tiempo al momento de cazar. No tienen olor corporal. Sin embargo, no se bañan con tanta regularidad. Estuvimos allí una semana y nunca se bañaron".

Tal vez su microbioma es la razón para su falta de olor corporal, ya que las axilas malolientes se deben a bacterias axilares específicas. El microbioma de los Hadza se ha estudiado desde hace mucho tiempo, demostrando que tienen niveles más altos de riqueza microbiana y de biodiversidad que los controles urbanos occidentales.

Los Hadza también son únicos porque carecen de Bifidobacterium. También se encontraron diferencias en la composición microbiana entre los sexos, lo que tal vez sea un reflejo de la división del trabajo entre ambos.

"Creo que lo que crea una alta diversidad alfa es cuando los seres humanos están expuestos a organismos del suelo y viven en un entorno natural como este", dice Saladino. “Creo que eso es lo que crea la riqueza microbiana que en realidad deberíamos buscar si queremos ser saludables, o si queremos un microbioma intestinal saludable, en lugar de tratar de poner mucha fibra en nuestro intestino, lo que causa problemas para algunas personas."

La fibra no es una cura para todo

Saladino cita dos trabajos de investigación recientes, uno de los cuales comparó a los habitantes de zonas urbanas de Tanzania con habitantes de zonas rurales, y descubrió que los habitantes de las zonas urbanas tenían tasas más altas de inflamación. En el segundo artículo, los autores atribuyeron la mayor inflamación en los habitantes de las zonas urbanas a una dieta occidental baja en fibra. Saladino no está de acuerdo con estas conclusiones y dice:

"Lo que tratan de decir es que las personas en las zonas urbanas en Tanzania consumen más grasas saturadas y menos fibra, y eso es lo que alimenta su fenotipo inflamatorio. Lo que observé fue muy diferente a eso. De hecho, cuando va a un supermercado en una zona urbana de Tanzania, descubrirá que solo hay dos pasillos y dos tipos de estantes para el aceite.

Uno de ellos es un enorme estante de aceite vegetal. Lo llaman aceite de flores y aceite de cártamo, y muchos de los aceites vegetales que vimos estaban vencidos y en plástico. Justo al lado había un estante entero de grasa y sebo de res.

El sebo de res es más barato que el aceite vegetal, pero, ¿qué compran las personas en las ciudades? Compran aceites de semillas. Entonces, mi observación es que en las ciudades urbanas, las personas talvez consuman más aceites de semillas y menos grasas saturadas que en los entornos rurales.

Al hablar con nuestro guía en Tanzania, nos dijo que visitó a su médico y le dijo que tenía que dejar de consumir carne roja ya que causaba diabetes, y lo animó a comer aceites de semillas. Le dijimos: 'Gasper, eso está muy mal. ¿Los hadza comen carne y grasa de animales? él dijo que sí.'

Dije: '¿Te parece que los Hadza tienen diabetes? Él dijo no.' [Le dije] 'Tu médico está muy equivocado. Su pensamiento está desactualizado. Su pensamiento es antiguo y basado en una especie de epidemiología que se aprobó en el mundo occidental'.

Es increíble que en este artículo de Nature Immunology, editorialicen y traten de afirmar que la dieta occidental baja en fibra es la que contribuye a la inflamación. Creo que los aceites de semillas y los azúcares refinados procesados son los que hacen eso y yo diría que no tiene nada que ver con la cantidad de fibra que consume.

Algunas personas pueden tolerar la fibra, pero a otras les causa muchos problemas. Como demostré y hablé en mi podcast titulado Fundamental Health, agregar más fibra a su alimentación no mejora la diversidad alfa de su microbioma. Analicé mi microbioma en dietas sin fibra que consisten en carne, vísceras y miel, para tratar de imitar la alimentación de los Hadza, y mi diversidad alfa fue muy alta".

Beneficios de la miel sin procesar

Saladino también relata cómo los Hazda recolectan miel hecha por abejas sin aguijón que excavan en el árbol baobab. Es una creencia común que la miel no es diferente del azúcar, pero Saladino comienza a reconsiderar esta idea.

"Hace poco tiempo decidí investigar un poco más e hice un podcast de Pensamientos controvertidos sobre la miel", dice Saladino. “En algunas de mis investigaciones, descubrí que la miel sin procesar contiene metabolitos de óxido nítrico. ¿Cuán genial es eso? Y la miel en realidad mejora la función endotelial".

La idea es que los metabolitos del óxido nítrico se convierten en óxido nítrico al consumir la miel. Saladino cita un artículo del año 2003 titulado: “The Identification of Nitric Oxide Metabolites in Various Honeys”, en el que aplicaron una inyección de miel diluida por vía intravenosa a ovejas, y demostraron un incremento en las concentraciones plasmáticas y urinarias de metabolitos del óxido nítrico.

También se demostró que la miel incrementa el óxido nítrico y las concentraciones totales de nitrito en humanos, dice Saladino. Sin embargo, el calor disminuye los metabolitos del óxido nítrico en la miel, por lo que, para obtener este beneficio, no debe agregarla a líquidos muy calientes.

“Luego, existen estudios de intervención que demuestran que la miel se comporta de manera diferente en modelos humanos y animales en relación con la sacarosa, lo que sería de esperar, pero dentro de los círculos cetogénicos, donde las personas se vuelven muy dogmáticas sobre los carbohidratos, a menudo se piensa que la miel es lo mismo que la sacarosa porque contiene glucosa y fructosa, que es el disacárido de la sacarosa.

Es fascinante para mí que estos alimentos enteros sean un paquete informativo que nuestro cuerpo percibe de manera diferente a un jarabe de maíz procesado con sacarosa o alto en fructosa. De hecho, en estos estudios la miel se comportó de manera diferente a la sacarosa. La miel se comportó de manera diferente a la dextrosa, lo cual no es sorprendente porque la dextrosa es un polímero de glucosa.

La sacarosa es un disacárido de glucosa y fructosa, y el hígado junto con nuestra fisiología manejan la fructosa y la glucosa de manera diferente. Es muy interesante que la miel parece ser buena para los humanos debido a estos metabolitos de óxido nítrico y otras cosas.

Incluí a Malcolm Kendrick en mi podcast. Hablamos sobre la forma en que se produce el óxido nítrico por el óxido nítrico sintasa endotelial y lo importante que es para la salud endotelial. Estas son las células que recubren todos los vasos sanguíneos de nuestro cuerpo, y si esas células endoteliales no tienen óxido nítrico, no pueden expandirse de forma correcta.

Es muy interesante que la miel contenga estas cosas fundamentales para los humanos y tal vez sea muy valiosa para nosotros. Ese primer artículo que realicé sugirió que la miel más oscura tenía más óxido nítrico, y puedo decirles que la miel que comí en Tanzania era una de las más iridiscentes, oscuras y de colores intensos que he probado en mi vida.

Solo quiero dejar en claro que el pensamiento complicado en la nutrición no nos sirve, y diría que la miel no se parece en nada a la sacarosa".

La moraleja aquí es: siempre que esté metabólicamente sano, puede incluir miel en su alimentación de manera segura. Sin embargo, es importante comprender que si es resistente a la insulina o tiene diabetes, es necesario reducir todas las formas de azúcar hasta que haya revertido con éxito estas afecciones.

La salud y la felicidad están a su alcance

Para terminar, existen muchas cosas que podemos aprender de los Hadza. Como señaló Saladino:

“Pasé toda una semana con los Hadza. Pude buscar bayas con ellos, excavar tubérculos con las mujeres y beber agua del árbol baobab. Aprecié todas estas partes de su vida. Siempre están en la naturaleza y bajo el sol. Siempre tienen actividad de bajo nivel con momentos de alta velocidad.

Siguen los ritmos circadianos del sol, que fue una de las cosas más alegres. Una de las razones por las que vine a Costa Rica fue porque pensé: ‘Quiero hacer un experimento. ¿Cómo puedo imitar el estilo de vida de los Hadza? ¿Cómo puedo estar más en la naturaleza?’

Aquí en Costa Rica, vivo en la jungla. Estoy en Santa Teresa, junto a la playa. Todas las mañanas me la paso en la playa. Puedo ver todos los atardeceres y amaneceres, y esto ha sido un verdadero regalo. Creo que esta es otra lección para que la gente se dé cuenta, y ha sido evidente. Eso es lo que necesitan los humanos. Como dije, el estado predeterminado de los Hadza es la felicidad".

Entonces, no solo necesitamos identificar una alimentación humana adecuada, sino también el estilo de vida humano más apropiado. Si lo hace bien, su estado predeterminado también será el de felicidad y vitalidad física.

El mensaje clave es que existe una felicidad intrínseca que resulta espontánea de participar en ciertos tipos de comportamientos, y la principal es involucrase en el mundo natural.

"Me temo que en la sociedad occidental los humanos han sido colocados en un pequeño zoológico", dice Saladino. “Nos dieron estas ruedas de hámster para correr, que en esencia son caminadoras en los gimnasios y nos proporcionan este alimento sintético procesado similar a los gránulos de rata que dejan caer en nuestra jaula de vez en cuando. No es de extrañar que no seamos felices.

No soy zoólogo, pero he escuchado que cuando los animales se colocan en jaulas en el zoológico, engordan, se vuelven insalubres y desarrollan enfermedades crónicas que no contraen en la naturaleza. Siempre he dicho que existe un paralelo fascinante con los humanos porque creo que somos iguales.

La diferencia para nosotros es que la puerta de la jaula está abierta. Solo tenemos que abrir la manija y pasar. Podemos volver a estas cosas. Obtener más luz solar. Evitar los dispositivos de luz azul. Evitar los campos electromagnéticos. Consumir la alimentación que consumieron sus antepasados, salir del zoológico y encontrar una vida mejor. Recuerde, la puerta está abierta. Solo tiene que atravesarla".