Cacería contra los plásticos

contaminacion plastica

Historia en Breve -

  • Boyan Slat, un joven empresario de los Países Bajos, ha inventado una forma ingeniosa de limpiar desechos plásticos de nuestros océanos
  • Ha creado un tipo de barcaza que funciona como un litoral artificial: captura desechos plásticos con sus largos extremos flotantes
  • La barcaza de recolección depende completamente de las corrientes oceánicas para obtener energía y no necesita en lo absoluto una fuente de energía externa
  • La barcaza empezará su limpieza con La Gran Mancha de Basura del Océano Pacífico: un área de 618 000 millas cuadradas entre Hawái y California
  • Un nuevo documental nos proporciona una mirada introspectiva de Slat, su organización y la esperanza que brindan para eliminar la contaminación plástica de nuestros océanos

Por el Dr. Mercola

La contaminación plástica se ha convertido en un problema acuciante en todo el mundo. En la actualidad, la persona promedio consume al año cerca de 100 partículas plásticas por medio de los mariscos y hasta 68 415 fibras plásticas al año solo por el polvo con partículas plásticas que cae en sus platillos durante las comidas.

El agua del grifo, el agua embotellada1 y la sal de mar2 también vienen con una "ración" de microplásticos.

Muchos de los productos químicos que se utilizan para generar productos plásticos alteran las hormonas, el desarrollo embrionario y la expresión génica, asimismo, están relacionados con la obesidad, las cardiopatías y el cáncer.

Los animales marinos también se ven gravemente afectados. Las microperlas, pequeñas bolitas de plástico que las industrias de bienes de consumo colocan en jabones líquidos, exfoliantes faciales y pasta de dientes, ahora llenan los vientres de estos animales y actúan como una esponja para otras toxinas. El número de víctimas va al alza.

La perdición de las microperlas

En 2008, algunos investigadores de la Universidad de Nueva Gales del Sur en Sídney demostraron que las diminutas partículas de plástico no solo transitan inadvertidamente alrededor de las criaturas marinas, tal y como se llegó a pensar en el pasado.

Por ejemplo, el estudio3 reveló que los microplásticos que consumieron los mejillones se acumularon primero en su intestino pero, en 3 días, se trasladaron al sistema circulatorio donde permanecieron por más de 48 días.

De acuerdo con un informe de National Geographic realizado en 2016,4 se estima que en 2012 se utilizaron 4360 toneladas de microperlas en productos para el cuidado personal a la venta en la Unión Europea (UE), todos estos terminaron en el desagüe y eventualmente en las vías fluviales.

Asimismo, un tercio de los peces capturados en el Canal de la Mancha contenían microperlas,5 al igual que el 83 % de las langostas que se vendieron en el Reino Unido.6

Las microfibras de la ropa también contribuyen seriamente a la contaminación plástica. Cuando se liberan en los sistemas de aguas residuales durante el lavado, la forma irregular de estas partículas las hace más difíciles de excretar para la vida marina en comparación con otros microplásticos.

Además de los bloqueos físicos y el envenenamiento químico, las microfibras que consume la vida marina pueden hacer que los animales se sientan artificialmente llenos, coman menos y, en última instancia, mueran de hambre.

 

El cazador de plástico Boyan Slat nos brinda una nueva esperanza ante esta contaminación

Un nuevo y alentador documental bastante perspicaz (disponible solo en inglés y holandés),7 "Boyan Slat Hunting for Plastic" (La cacería plástica de Boyan Slat), demuestra cómo un joven comprometido y su organización, Ocean Cleanup, están abordando la contaminación plástica a de ámbito mundial.

Sus esfuerzos por limpiar este tipo de contaminación se centran en una barcaza o "barrera" de recolección de basura.

La barcaza en cuestión, funciona como un litoral artificial: tiene extremos largos y flotantes que atrapan los desechos de plástico arrastrados por las corrientes. Luego, los desechos de plástico se descargan en un bote que pasa periódicamente, lo cual probablemente sea una vez al mes.8

La barcaza de recolección depende completamente de las corrientes oceánicas para obtener energía y no necesita en lo absoluto una fuente de energía externa. Los dispositivos electrónicos en su interior operan por medio de los paneles solares. (Las personas también "puede recibir su correo electrónico", bromea Slat en el documental, pues la barcaza de recolección cuenta con una conexión wifi).

Slat explica que es un sistema completamente pasivo que trabaja en conjunto con la naturaleza. La diferencia en la velocidad a la que se desplazan el plástico, la barrera y el agua —el agua de la superficie se mueve más rápido que los residuos de plástico, los cuales se mueven más rápido que la barrera— hace que el plástico se introduzca en la misma.

Si el plástico y la barrera flotaran a la misma velocidad, "nunca podríamos atrapar el plástico", explica Slat. La barrera está buscando, en sus palabras, "la ruta con menor resistencia".

La barcaza o barrera que mide 600 metros de largo (aproximadamente 656 yardas) tiene un tipo de red que llega a una profundidad en el agua de 2 o 3 metros (6.5 o 9.8 pies) con el fin de recoger los desechos. Dado que la red está colocada en el centro y no en los bordes, permite que la barrera se posicione en forma de U, algo que Slat señala, es fundamental para recoger los desechos.

Incluso si el viento y el agua toman una dirección o velocidad contraria, el sistema pasivo seguirá funcionando, explicó Slat. Además, los cambios en la dirección y velocidad tanto del viento como del agua no alterarán la forma en U de la barrera que es esencial para que pueda recogerse el plástico.

El video tiene subtítulos ocultos en español. Haga clic sobre el ícono de tuerca en la esquina inferior derecha del video y seleccione "Subtitles/CC" y seleccione "Spanish".

Slat ha estudiado y perfeccionado su sistema

Antes de la aventura de Slat, su equipo conformado por 65 ingenieros entre otros miembros del personal, realizó el "reconocimiento del área" en el norte del Pacífico. Organizaron una expedición de 30 barcos para medir pedazos más grandes de desechos. También sobrevolaron el área para medir cantidades de basura de mayores proporciones como enormes redes de pesca.9

Aunque en un inicio el equipo pensó en fijar la barcaza en el fondo del océano, cambiaron de opinión.

"Pensamos 'un momento, en lugar de fijarla en el fondo del mar, podemos fijarla en la capa de aguas profundas'", explicó Slat. "La enorme ancla de mar ralentiza el sistema, por lo que se desplaza más lento que en la superficie, y el plástico sigue acumulándose a lo largo de la barrera y hacia el centro del sistema".10

La primera prueba de la barcaza de recolección fue planeada para abordar La Gran Mancha de Basura del Océano Pacífico, también llamada vórtice de basura del Pacífico: un área oceánica de 1.6 millones de kilómetros cuadrados localizada entre Hawái y California, lo cual equivale aproximadamente a 618 000 millas cuadradas.

El parche tiene altas concentraciones de desechos plásticos que han sido atrapados por las corrientes del giro oceánico del Pacífico Norte;11 la mayoría de estas partículas suspendidas, y a menudo microscópicas, se encuentran en la columna de agua superior.12

Slat predice que el 50 % de la basura total en La Gran Mancha de Basura del Océano Pacífico se puede retirar en 5 años con un costo mucho menor a320 millones de dólares.13

Hasta ahora, el financiamiento para el ambicioso proyecto de Slat proviene de financiamientos colectivos e inversionistas de Silicon Valley.

Slat no toma a la ligera tanta generosidad. Las fuentes financieras están invirtiendo en una promesa, explica el emprendedor, y The Ocean Cleanup tiene que cumplir su palabra. No habrá una segunda oportunidad para demostrar la eficacia de su plan, el apoyo es un recurso limitado. Si todo sale bien, Slat espera construir más de 120 sistemas.

El documental muestra cómo los empleados de The Ocean Cleanup se trasladan a sus nuevas oficinas, posiblemente subvencionadas por sus fuentes financieras y más tarde celebran una fiesta por el cumpleaños del emprendedor.

Sus empleados, que en su mayoría son jóvenes, parecen estar llenos de ilusión y se muestran ansiosos por abordar activamente la contaminación plástica de los océanos.

Todos los tipos de plástico contaminan los océanos

El microplástico es el peor tipo de plástico, de acuerdo con el oceanógrafo Laurent Lebreton, quien aparece en el documental, pues este material puede, y así lo hace, invadir toda la cadena alimentaria, puede estar presente en la miel o cerveza y hasta en el agua embotellada, agua del grifo y sal de mar.

Un gran desafío para contener el daño producido por el plástico es evitar que las piezas más grandes de este material se degraden en microplásticos, explica el experto en océanos.

Casi la mitad del plástico en La Gran Mancha de Basura del Océano Pacífico son redes de pesca, dice Lebreton, mientras le muestra a la cámara los desagradables cúmulos de este material. En medio de estos cúmulos existen enormes "nudos" de plástico 2 o 3 veces más grandes que una pelota de playa que, pese a su peso, pueden flotar.

Lebreton explica que encontrar los códigos de producción en estos desechos les es útil para comprender su fuente y comportamiento, asimismo, señala que un pedazo de basura plástica que The Ocean Cleanup ha recolectado tiene un código de producción de la década de 1970.

Otro pedazo de plástico que el experto le muestra a la cámara, cuyo tamaño es igual a una pelota de béisbol, había estado en el océano tanto tiempo que el coral ya lo había envuelto. En efecto, el plástico está cambiando la estructura ecológica de los océanos.

Daño a los animales

Muchos plásticos de colores son considerados por la vida marina como "comida", dice Lebreton en el documental, y muestra pedazos de plástico con marcas de dientes de los cuales los animales intentaron "alimentarse" sin éxito alguno y terminaron llenando sus cuerpos de plástico.

Para que nadie dude del daño que el plástico oceánico está perpetrando en la vida marina, a los empleados del documental se les mostró una autopsia grabada de una tortuga marina. Y como era de esperarse, cuando le realizaron un corte transversal, extrajeron de su cuerpo bolsas y otros objetos de plástico: cuerpos grasosos, negros y letales para la tortuga que fue sometida a la autopsia.

"Esto solo muestra 30 segundos de una autopsia que duró 4 horas" de 4 tortugas, explica un empleado de Ocean Cleanup que participó en la autopsia. "Cuando las abrimos, las condiciones eran terribles" y todas las muertes "estaban relacionadas con el plástico".

"Si está aquí no es solo para abordar lo que dice el mundo, también está aquí para salvar a los animales y ellos se lo agradecerán", concluyó seguido de un fuerte aplauso.

He aquí nuestros preciados amigos internacionales

Slat y The Ocean Cleanup cuentan con el apoyo de importantes líderes de la Unión Europea (UE). Uno de los asesores del grupo es Feike Sijbesma, CEO de Royal DSM, quien se reúne con Slat en el documental.14

Royal DSM es una multinacional de los Países Bajos con sede en Heerlen que se muestra activa en los campos de salud, nutrición y materiales.15 DSM también es una de las fuentes financieras de The Ocean Cleanup.16

Slat y The Ocean Cleanup también cuentan con el apoyo de Frans Timmermans, un político y diplomático de los Países Bajos que fungió como vicepresidente de la Comisión Europea y Comisionado Europeo para una mejor regulación del Acuerdo Interinstitucional.17

"Se pueden prohibir todos los plásticos", dice en una reunión con Slat, pero si no existe una "alternativa degradable reciclable", no podemos decir que se hayan logrado grandes avances. Esto "implica más que solo limpiar el plástico, se trata de producir la menor cantidad de plástico posible", dice el diplomático.

Ambos coinciden en que la concientización sobre el problema que representa la contaminación plástica en el océano finalmente está aumentando.

El plástico está oculto debajo de la superficie, dice Slat, pero una vez que "nuestros barcos regresen llenos de desechos, todos se sorprenderán y se sentirán motivados". "Hace 5 años, [otros países de la UE] se habrían reído de nosotros", concuerda Timmermans, maravillándose de lo lejos que ha llegado el movimiento para limpiar el plástico de los océanos.

Además de la limpieza, es imperativo abordar el uso de plástico en sí

Durante años he planteado que los plásticos no deberían ser de uso único y que las personas deberíamos reciclar más.

La verdad es que el reciclaje ha sido un rotundo fracaso, sobre todo en los Estados Unidos aun y cuando las circunstancias de la contaminación plástica cobran más relevancia que nunca, las tasas de reciclaje siguen siendo decepcionantes en dicho país, así como en gran parte del mundo.

En los Estados Unidos se generan anualmente casi 260 millones de toneladas de residuos sólidos urbanos (RSU), pero solo 90 millones de toneladas de estos RSU se reciclan o se convierten en composta, lo que representa una tasa de reciclaje cercana al 35 %.

Una disminución respecto al 37 % en 1995. Dicho de otra forma, aunque la producción de plástico y la contaminación aumentan, el reciclaje se ha vuelto menos común que hace 24 años.

Aunque la mayoría de las botellas de plástico para el agua y sodas están hechas de tereftalato de polietileno (PET, por sus siglas en inglés) que es altamente reciclable, la mayoría de estas botellas terminan contaminado los océanos y vertederos porque las personas no las reciclan.

El diario The Guardian18 informó que se recicló menos de la mitad de las botellas de plástico que se compraron en 2016, y solo el 7 % se convirtieron en botellas nuevas.

Por el contrario, Noruega recicla hasta el 97 % de sus botellas de plástico, esto gracias a un impuesto medioambiental que los productores de plástico en dicho país deben pagar, si no alcanzan un objetivo de reciclaje del 95 % o más.

Los productores que alcanzan el objetivo no tienen que pagar el impuesto, y la mayoría logra cumplirlo al establecer un depósito de unos 15 a 30 centavos por cada botella de plástico.

Las máquinas expendedoras inversas están disponibles en toda Noruega, como en las escuelas, tiendas de abarrotes y más, lo cual facilita que los consumidores regresen sus botellas de plástico para su reciclaje y así se les devuelva su depósito.

El sesgo de los fabricantes de plástico debe ser ignorado

Los fabricantes pregonan las ventajas de sus productos plásticos para ayudar a que los alimentos se mantengan frescos por más tiempo, puedan recorrer distancias más largas y eviten la contaminación.

Sin embargo, los ambientalistas saben que una mejor solución es que las personas compren a nivel "local", así como comprar cantidades prudentes de alimentos que no se desperdicien y utilizar recipientes reutilizables en refrigeradores domésticos para evitar los plásticos desechables.

En los Estados Unidos se ha sugerido la idea de establecer depósitos para obtener botellas de plástico, pero esta fue cabildeada por los fabricantes cuya preocupación era que el aumento del precio pudiera afectar sus ventas.

Incluso en áreas donde se han construido centros de devolución de botellas, como California, no han sido muy frecuentados, y de hecho han disminuido en un 40 % en los últimos 2 años.

Desde luego, reciclar adecuadamente los plásticos y, mejor aún, optar por artículos que no se vendan en estos recipientes y rechazar tanto popotes como botellas de agua, son formas sencillas de reducir este tipo de contaminación además de usar botellas rellenables y termos de café.

El proyecto The Ocean Cleanup tampoco ha ignorado el problema que plantea el reciclaje de objetos de plástico ya existentes y la revista Fast Company señala lo siguiente en este sentido:19

"El plan a largo plazo es reciclar todo el plástico recolectado para convertirlo en artículos como defensas de automóviles, sillas o anteojos, y para que las compañías patrocinen cada auge con logotipos sobresalientes. Y de acuerdo con lo declarado, eso ayudará a sufragar los costos.

Es un plan a prueba de fallas con un ingenio maravilloso. Solo tendremos que esperar que mantenga las condiciones para navegar tal y como lo imagina Slat".

Abordar el problema de los alimentos envueltos en plástico no es suficiente

Por fortuna, muchos ahora son conscientes del daño que producen las bolsas de plástico, así como los recipientes, popotes y botellas de agua. Hoy por hoy muchas personas utilizan botellas rellenables y termos de café como sencillas maneras para reducir la cantidad de plástico.

Aun así, son pocas las personas que conocen el daño significativo que las microfibras en su ropa le causan a nuestros océanos.

Las personas pueden creer que han hecho todo lo posible para ayudar a resolver la contaminación plástica al evitar los alimentos envueltos en este material sin siquiera considerar a su ropa como una fuente importante de contaminación plástica.

Por ejemplo, una chamarra sintética puede liberar hasta 2.7 gramos (250 000 microfibras) con cada lavada. Las plantas depuradoras de aguas residuales filtran entre el 65 % y el 92 % de las microfibras, lo cual no es suficiente para prevenir la contaminación ambiental.

Una "solución" al problema de la contaminación de las microfibras sería instalar filtros en las lavadoras —similares a las trampas de pelusa en las secadoras— que podrían atraparlas antes de ser liberadas en las aguas residuales.

Sin embargo, el problema con esta solución es: ¿Qué pasa con las microfibras cuando se desechan en los vertederos? No cabe duda que el problema de la contaminación plástica persistirá.

¿Qué es lo que impulsa a Slat?

De acuerdo con las estimaciones, para 2050 nuestros océanos contendrán más peso de plástico que de peces,20 lo cual es justo lo que inspiró a Slat a emprender su innovadora campaña The Ocean Cleanup para eliminar el plástico.

En el documental, Slat explica que su misión comenzó mientras buceaba en Grecia, donde encontró más bolsas de plástico que peces. En ese momento el emprendedor estaba estudiando la preparatoria y aunque hoy tiene tan solo 24 años, lidera una idea cuyo tiempo ha llegado.

Era de esperarse que los Países Bajos fueran los pioneros en abordar los problemas oceánicos, dice el diario The New York Times:21

"Esto se debe a que desde el inicio, los colonos en esta pequeña nación comenzaron a bombear agua para limpiar tierras para granjas y casas, el agua ha sido la base existencial de la vida en los Países Bajos, una cuestión cotidiana de supervivencia e identidad nacional.

Ningún lugar en Europa está bajo mayor amenaza [por el cambio climático] que este país anegado en el borde del continente. Gran parte de la nación se encuentra debajo del nivel del mar y se está hundiendo gradualmente. Ahora el cambio climático abre la posibilidad de tener mareas crecientes y tormentas más feroces".

¿Qué motiva la labor de Slat? Demasiadas personas piensan que la innovación es una forma de enriquecerse y no una forma de "enriquecer a la humanidad", afirma el joven emprendedor.

Haga clic aquí y sea el primero en comentar sobre este artículo
Publique su comentario