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El té es excelente para la salud del cerebro

Análisis escrito por Dr. Joseph Mercola Datos comprobados

Te para la salud del cerebro

Historia en Breve -

  • Los datos obtenidos de las neuroimágenes y los cuestionarios de 36 personas mayores descubrieron que consumir té durante 25 años o más tuvo un efecto positivo en la función, estructura y organización del cerebro, incluyendo una mejor conectividad funcional
  • El té es una de las bebidas más populares a nivel mundial, solo superada por el agua. Casi el 80 % de los hogares en los Estados Unidos consumen té, mientras que en el 2018, se consumieron 3 800 millones de galones de té en los Estados Unidos, pero no fue suficiente para clasificar al país como uno de los 10 países principales que consumen té en el mundo
  • Las catequinas, y el galato de epigalocatequina-3 (EGCG), el cual se encuentra en el té, se han relacionado con un menor deterioro cognitivo con la edad, menor desarrollo de la placa amiloide en la enfermedad de Alzheimer, así como propiedades quimioprotectoras y de protección cardiovascular
  • Es necesario almacenar el té de hojas sueltas en un recipiente hermético, opaco, no reactivo, alejado del calor, la luz y los olores fuertes. Si no le agrada el té, se recomienda el extracto de té verde, pero no consuma una mayor cantidad de la que normalmente consumiría, ya que la sobredosis se encuentra relacionada con un daño hepático significativo

El té es una bebida antigua reconocida durante milenios por tener un impacto dramático y positivo en la salud. El té también ha sido una parte integral de la vida en Gran Bretaña, ya que sus comienzos se remontan a Inglaterra en 1840 cuando la duquesa de Bedford necesitaba un sustento entre el almuerzo y la cena.

Comenzó como un pequeño refrigerio, pero pronto se convirtió en una reunión social de la clase alta.

Las tradiciones del té en el Occidente a menudo se acompañaban con sándwiches y pasteles cuando se convirtió en una ocurrencia. Sin embargo, en la cultura oriental, el té ha adquirido una forma de arte.

Cada uno de los diferentes tés se prepara en diferentes recipientes. Por ejemplo, el té oolong se prepara tradicionalmente en una olla de barro, mientras que el té verde se prepara en una olla de vidrio. Además, la ceremonia tradicional involucra un juego completo de utensilios que incluyen cucharas, bandeja, decantador, taza de fragancia y taza de té.

El té es una de las bebidas más populares a nivel mundial, solo superada por el agua. Casi el 80 % de todos los hogares en los Estados Unidos consumen té y es la única bebida que se sirve caliente o fría.

En el 2018, 84 mil millones de porciones de té equivalentes a 3.8 mil millones de galones se consumieron en los Estados Unidos. Sin embargo, a pesar de dichas cifras, los Estados Unidos no figuran entre los 10 países donde más se bebe.

En los Estados Unidos, el 84 % del té que se consume es té negro y el 15 % es té verde. Un estudio reciente de la Universidad Nacional de Singapur descubrió que aquellos que consumen té regularmente pueden desarrollar un mejor funcionamiento cognitivo.

El té puede desarrollar mejores conexiones cerebrales

Los datos obtenidos de las neuroimágenes de 36 personas mayores respaldan las investigaciones anteriores que demuestran que el consumo de té es saludable para el cerebro.

Sin embargo, este estudio reciente tiene un giro. Científicos de la Universidad de Essex y la Universidad de Cambridge estaban interesados en el efecto que puede tener en la estructura y organización del cerebro.

Los investigadores reclutaron a personas mayores sanas y los dividieron en dos grupos según la cantidad de té que consumían. Se excluyeron a todas las personas con antecedentes de demencia, enfermedades terminales, accidentes cerebrovasculares u otra discapacidad.

Los investigadores querían evaluar los tipos de té e incluyeron a aquellas personas que consumían té verde, oolong y negro y café.

Los participantes recibieron un cuestionario sobre sus hábitos de consumo, los cuales comenzaron cerca de los 45 años y hasta el presente.

Después se sometieron a una resonancia magnética. Los investigadores explicaron que sus observaciones respaldaban la hipótesis de que el té tiene un efecto positivo en la estructura, función y organización del cerebro.

No encontraron ningún efecto en la simetría de los hemisferios, pero sí una mayor fuerza de conectividad funcional para quienes consumieron una mayor cantidad de té, al menos cuatro veces por semana durante unos 25 años. El profesor Feng Lei de la Universidad Nacional de Singapur explica la importancia de la conectividad:

"Considere la analogía del tráfico como ejemplo: Las regiones cerebrales son los destinos, mientras que las conexiones entre ellas son las carreteras. Cuando un sistema vial está mejor organizado, el movimiento de vehículos y pasajeros es más eficiente y utiliza menos recursos.

Del mismo modo, cuando las conexiones entre las regiones del cerebro están más estructuradas, el procesamiento de la información se puede realizar de manera más eficiente.

Hemos demostrado en nuestros estudios anteriores que las personas que consumen té tenían una mejor función cognitiva en comparación con aquellos que no lo consumen. Nuestros resultados actuales relacionados con la red cerebral apoyan indirectamente nuestros hallazgos al demostrar que los efectos positivos del consumo regular de té son el resultado de una mejor organización cerebral provocada al prevenir la interrupción de las conexiones interregionales".

Las catequinas protegen el corazón y el cerebro

Los resultados de este estudio ofrecen una mejor comprensión de la organización cerebral y su compleja relación con el rendimiento cognitivo. El equipo planea evaluar los efectos que los compuestos bioactivos del té tienen sobre el deterioro cognitivo. Aunque este estudio demostró los efectos a largo plazo, otro encontró evidencia de los beneficios a corto plazo.

Los investigadores descubrieron que consumir té negro después de ayunar durante la noche mejoró el funcionamiento ejecutivo, el tiempo de reacción simple y redujo los errores en las tareas cognitivas. Una propiedad muy importante que se encuentra en el té verde es el galato de epigalocatequina-3 (EGCG), un tipo de catequina o flavonoide.

En un estudio clínico, el cual incluyo a 12 personas mayores con disfunción cognitiva diagnosticada, consumieron 2 gramos de té verde al día durante tres meses. Al final del período de estudio, se demostraron puntuaciones significativamente mayores en las pruebas de función cognitiva.

Se ha demostrado que el EGCG mejora el aprendizaje y reduce la pérdida de memoria en personas que consumieron una alimentación alta en grasas y fructosa. También pareció modular significativamente la resistencia a la insulina, que también está relacionada con el deterioro cognitivo.

Otro estudio demostró que el consumo de té verde se relaciona con un menor riesgo de deterioro cognitivo, y una revisión de la literatura sobre la administración in vitro e in vivo de EGCG en personas que padecen Alzheimer encontró una menor acumulación de beta-amiloide.

Las catequinas son un factor importante para la buena salud

La capacidad de romper las placas beta-amiloides también puede ser la base para una relación con el EGCG y la reducción de las placas ateroscleróticas. Los investigadores consideran que los resultados demuestran que el EGCG puede ser eficaz contra los tipos de placas que causan ataques cardíacos y accidentes cerebrovasculares.

En una extensa revisión de la literatura, un equipo encontró datos epidemiológicos y resultados de estudios clínicos y experimentales que demuestran el beneficio que el EGCG tiene sobre la salud cardiovascular. Estos beneficios incluyen una menor inflamación vascular, trombogénesis y oxidación, así como modular los perfiles lipídicos e inhibir de la peroxidación lipídica.

Además de la salud cerebral y cardiaca, el EGCG es un quimiopreventivo muy efectivo. Una revisión de la literatura encontró un retraso en el inicio del cáncer, prevención del adenoma colorrectal e inhibición de metástasis de melanoma en modelos animales. Otro EGCG puede inhibir sinérgicamente el cáncer tanto in vitro como in vivo.

Advertencias y beneficios del extracto de té verde

Si no le agrada consumir té verde y aun así le gustaría disfrutar de sus beneficios, puede valer la pena consultar la información del extracto de té verde. Según lo definido por el Instituto Nacional del Cáncer, esta es una mezcla de polifenoles aislada de la planta Camellia sinensis de la que se deriva el té verde. Contiene flavonoides, vitaminas y polifenoles, incluyendo EGCG.

Al igual que con cualquier químico en el cuerpo, pueden existir efectos secundarios. Según el Centro Médico de la Universidad de Rochester, los efectos secundarios del extracto de té verde pueden incluir ansiedad, temblores, irritabilidad y problemas de sueño relacionados con la cantidad de cafeína.

También se han encontrado informes de daño hepático con el extracto de té verde. El peligro está en consumir mayores cantidades de EGCG al utilizar suplementos que normalmente no consumiría en infusiones de té verde.

Health Canada reforzó su advertencia sobre los productos de extracto de té verde, al igual que la Autoridad de Alimentos y Seguridad de Noruega, después de que los documentos relacionaran docenas de casos de daño hepático al consumo de cantidades elevadas de EGCG. El consumo de extracto de té verde en concentraciones no mayores de las que consumiría con las infusiones de té verde ofrecen los siguientes beneficios:

  • Promueve la salud del corazón, el hígado y el cerebro mientras apoya la presión arterial, la densidad mineral ósea y el control de peso
  • Reduce el estrés oxidativo
  • Apoya la recuperación del ejercicio, mejora la protección antioxidante y el rendimiento del ejercicio
  • Reduce la inflamación de la enfermedad del hígado graso no alcohólico
  • Mejora la sensibilidad a la insulina y ayuda a regular la producción de azúcar en la sangre

Diferentes tipos de tés

Según la Asociación del Té de los Estados Unidos, los tés negro, verde, oolong, oscuro y blanco se procesan a partir de la planta Camellia sinensis. Las diferencias surgen del grado de procesamiento y oxidación. El té negro está completamente oxidado, mientras que el té oolong está parcialmente oxidado. Los tés verde y blanco no se oxidan después de la cosecha de la hoja.

Gran parte del té se cultiva en zonas montañosas de 3 000 a 7 000 pies sobre el nivel del mar. Una taza de té negro contiene de 40 mg a 60 mg de cafeína, dependiendo de la preparación, mientras que una taza de café de 8 onzas contiene de 80 a 100 mg de cafeína.

El té blanco es el menos procesado de todos, con un sabor delicado y dulce naturalmente. Cuando este té se prepara a una baja temperatura y durante un periodo corto de tiempo, se produce una menor cantidad de cafeína, la cual se desarrolla en mayores cantidades cuando se implementan temperaturas más elevadas.

Todos los tés blancos se producen en China y solo se utilizan hojas tiernas y jóvenes.

Las hojas de té verde se cosechan por la mañana y omiten la oxidación, lo que permite que el té retenga gran parte del color natural, los taninos, la clorofila y los minerales. La oxidación se detiene al calentar las hojas rápidamente. Cuando se elabora a temperaturas más bajas, desarrolla un menor contenido de cafeína.

La mayoría son de color verde. El té Matcha tiene un tono verde más vibrante y un sabor a hierba con regusto dulce.

El té Oolong tiene mayor cuerpo y complejidad que el té negro, así como una mayor frescura del té verde relacionada con el nivel de oxidación. No es tan robusto como el té negro, pero la fragancia y el sabor se han comparado con las flores o la fruta fresca. El Oolong es un color ámbar profundo o verde claro con un acabado suave y sabor a malta.

El té negro puede ser uno de los tipos más populares en el mundo occidental con niveles más elevados de cafeína, al alcanzar casi los 60 mg por taza de 8 onzas. Se oxidan completamente mientras el agua se evapora de la hoja, lo que permite que la planta absorba oxígeno. Esto da como resultado un color marrón oscuro o negro y un sabor más robusto.

Cómo almacenar el té

Se recomienda tener cuidado al almacenar, preparar y consumir el té para disfrutar de los mayores beneficios para la salud y el mejor sabor. Como en la mayoría de los alimentos frescos, un buen almacenamiento prolonga la vida útil, la calidad y el sabor.

La luz y los rayos UV degradarán el té rápidamente, por lo que es necesario evitar comprar productos almacenados en recipientes transparentes.

El calor y la humedad degradarán el té y reducen su vida útil. Resulta interesante que, el té también absorberá el olor fácilmente, así que evite almacenarlo cerca del gabinete de especias o en cualquier otro lugar donde haya una fuente de olores fuertes. El té debe almacenarse en un recipiente hermético.

Además, es importante mantener los tés con sabor delicado separados de los tés fuertemente perfumados. El uso de un recipiente opaco, no reactivo, con doble tapa y sello hermético ayudará a proteger la vida útil del producto.

Preparación perfecta

En este breve video, un representante de Ahmad Tea demuestra la manera de preparar un té con hojas sueltas. Aunque recomienda que el tiempo de preparación sea de cinco minutos, los periodos más cortos producirán un sabor más ligero con menor cantidad de cafeína. Siempre utilice agua limpia y filtrada con hojas de té frescas.

Comience con las instrucciones que vienen incluidas en las hojas de té, pero no tema experimentar con el proceso de preparación hasta que encuentre uno de su agrado. Calentar la tetera es muy importante ya que ayuda a mantener el agua a una temperatura más estable mientras se prepara el té.

+ Fuentes y Referencias